ESPAÑA 04/06/2003
El pleno del Parlamento Europeo (PE) debatió los informes sobre la reforma agrícola, poniendo especial atención a la desvinculación de las subvenciones de la producción y al futuro de los fondos resultantes de la modulación o recorte de las ayudas.
Los eurodiputados analizaron los ocho textos, aprobados ya por la comisión de Agricultura del PE, y que votará el pleno el jueves, acerca de la revisión de la Política Agrícola Común (PAC), con la presencia del comisario europeo del ramo, Franz Fischler.
El voto del PE no es vinculante pero tiene valor político de cara a la negociación de la reforma, que los Quince tratarán de cerrar la semana próxima en Luxemburgo, ''aunque existen notables diferencias de opiniones'' entre los Estados miembros, según reconoció el actual presidente del Consejo de Agricultura, el griego Giorgios Drys.
Durante el debate, muchos diputados -entre ellos los españoles- criticaron la desconexión total de las ayudas de la producción y su sustitución por una prima a la hectárea basada en referencias históricas, tal y como propone Bruselas.
Uno de los informes de la comisión de Agricultura del PE, que defendió el diputado portugués Arlindo Cunha (Partido Popular Europeo, PPE), apoya que sólo se desvinculen de la producción las subvenciones para los productos arables y para la producción de bovino macho.
Cunha afirmó que esta comisión parlamentaria abogó porque los fondos obtenidos de la modulación -recortes de ayudas directas- vayan sobre todo a medidas de desarrollo rural.
El pleno examinó también los textos sobre las reformas de los sectores de cereales, los forrajes, la leche y el arroz, este último redactado por el parlamentario español Carlos Bautista (Partido Andalucista).
Bautista remarcó que la comisión de Agricultura apoya la reducción de la intervención al arroz, pero con una mayor compensación que la que plantea Bruselas y, además, rechaza la introducción de un sistema de almacenamiento privado.
El diputado andalucista señaló, en declaraciones, que ''los agricultores europeos no deben pagar el apoyo a los países en desarrollo'' en referencia a la apertura a las importaciones de arroz de esos estados mediante la iniciativa Everything but Arms (EBA).
El comisario Fischler afirmó que las propuestas del PE tienen ''aspectos positivos'' y apuntó que ''hay cierto margen de maniobra, pero al hablar de desvinculación parcial no debe ir tan lejos que se pierdan las ventajas de la reforma''.
Reconoció la validez de argumentos como la atención a zonas problemáticas y, además, aseguró que ''las producciones mediterráneas serán tratadas de igual forma'' que el resto de los sectores.
Los parlamentarios españoles criticaron, en líneas generales, la propuesta de reforma de la Comisión Europea.
La diputada española Esther Herranz (Partido Popular) afirmó, en nombre de la comisión de Presupuestos del PE, que ''es contradictorio'' querer aprobar una reforma sin conocerse las perspectivas financieras a partir de 2006.
Pilar Ayuso (PP) manifestó que una desvinculación ''parcial modesta'' sería suficiente porque la propuesta de Bruselas pone en peligro a regiones desfavorecidas y a regiones españolas como Castilla-La Mancha.
La socialista María Rodríguez Ramos, ponente de un informe sobre multifuncionalidad en agricultura, criticó el criterio de referencias históricas que usa la Comisión Europea ''porque significa cambiar para que todo siga igual'' y pidió una mayor transferencia de fondos al desarrollo rural.
El diputado Salvador Jové (Izquierda Unida) calificó la reforma de ''inaceptable'' y sin precedentes.
Fischler constató, además, que los informes del PE ''son una prueba fehaciente del compromiso entre la Comisión Europea, la Eurocámara y los Estados miembros por un agricultura funcional y sostenible y más orientada a objetivos sociales y económicos''.