ESPAÑA 11/06/2003
El consejero andaluz de Agricultura y Pesca, Paulino Plata, vaticinó que España saldrá perjudicada de la aplicación de la Reforma de Política Agraria Común (PAC) debido, según dijo, a su alineamiento con EEUU y Gran Bretaña, lejos de los países europeos con mayor peso político como Alemania o Francia.
El Consejo de Ministros de Agricultura de la UE analizará el próximo jueves las propuestas de remodelación de la PAC, unos cambios que ''en principio no iban a ser intensos pero que se han convertido en la mayor reforma'' de la política europea en esta materia debido a una serie de cuestiones como la incorporación de diez nuevos países a la Unión.
Plata destacó la ''importancia'' que tienen para España las ayudas europeas, ya que es el segundo país en percepción de fondos comunitarios destinados a la agricultura, por lo que criticó el ''mal posicionamiento del gobierno español'', ya que debido al apoyo a EEUU y Gran Bretaña en la guerra contra Irak, ''estamos aislados'' en Europa.
''Esto nos deja en una postura delicada y en malas condiciones para defender nuestro intereses'' ante una posible pérdida de financiación de las Organizaciones Comunes de Mercado (OCM) mediterráneas en favor de las continentales, así que ''nuestro ministro deberá agarrarse los machos para defender nuestro sector agrícola'', añadió.
Además, para evitar futuros ''riesgos y dificultades, España debería haber liderado un acuerdo entre países mediterráneos'' en defensa de la agricultura de esta zona, puesto que sus economías agrarias son ''menos sólidas que las de países continentales'', dijo.
Entre los apartados previstos en la reforma de la PAC, Plata señaló como perjudicial la modificación del régimen de pago único o ''desacople'', consistente en la sustitución de la mayor parte de las ayudas directas a ciertos sectores -cultivos herbáceos, carne de vacuno, leche, ovino, arroz, leguminosas, etc- por un pago único por explotación calculado según lo recibido en el periodo 2000-2002.
En su opinión, el nuevo sistema ''no garantiza la continuación de la actividad'' agraria tras la percepción de las ayudas y puede ''deslegitimar al agricultor''.
El motivo es que los ciudadanos ''no entenderán'' que se otorguen fondos a aquellos que no mantengan la producción y las tierras, ya que, aunque las venda o no produzca, el agricultor mantiene sus derechos de financiación y ''resulta muy particular que una persona sin tierras y que no produce pueda mantener las ayudas''.
También apuntó la reducción progresiva de las ayudas, denominada ''modulación dinámica'', como un elemento perjudicial para España, ya que entre 2006 y 2012 se aplicará una reducción progresiva de las ayudas directas hasta llegar al 12,5 o 19 por ciento, en función de si el montante total de ayudas por productor se sitúa entre 5.000 y 50.000 euros o supera esta última cantidad.
Los ahorros producidos con esta medida se destinarán a la financiación de medidas de desarrollo rural y a cubrir las necesidades de las OCM de sectores como el lácteo o el azucarero.
Plata también se refirió al aceite de oliva, producto para el que exigió un trato equivalente al que tienen los olivareros del resto de países europeos como Italia o Grecia, ya que España ''sufre mayores penalizaciones''.
Para acabar con esta ''discriminación'', el responsable andaluz de Agricultura propuso la aplicación de un sistema de ayudas mixto que ''atienda la diversidad de nuestro olivar'' y permita la promoción de este aceite en todo el mundo.