La reforma de la Política Agrícola Común (PAC) propuesta por Bruselas ''pone en peligro'' a 15.000 empleos de las industrias forrajeras de la UE, según informaron fuentes de la Asociación de Deshidratadores europeos de Forrajes (CIDE).
La Comisión Europea prevé la reducción de un 25 por ciento anual de las compensaciones para las industrias de forrajes, hasta que se suprime en cuatro años, en la propuesta para revisar la PAC, que intentarán consensuar los Quince en el Consejo de Agricultura de la UE, que se celebra en Luxemburgo.
La CIDE considera que la propuesta de Bruselas es ''desproporcionada'' y provocará el cierre de casi todas las empresas del sector, que genera 15.000 puestos de trabajo en toda Europa, repartidos en 300 fábricas.
Estas industrias producen 4,8 millones de toneladas de forrajes, que proceden de más de 100.000 explotaciones agrícolas.
Las mismas fuentes cuestionaron que las propuestas de la Comisión Europea ''tengan objetivos presupuestarios, porque la UE importa más del 75 por ciento de las proteínas vegetales necesarias para alimentar su ganado''.
Las industrias forrajeras añadieron que Bruselas ''se ha hecho eco de críticas simplistas del Tribunal de Cuentas de la UE'', relativas al el impacto negativo de este sector sobre el medio ambiente.
La CIDE solicitó que se mantengan las ayudas para las empresas que se comprometan a reducir el 15 por ciento el consumo de su energía fósil desde ahora hasta 2010 y reclamó que sólo reciban los apoyos los productores que respeten las buenas prácticas agrícolas.
Además, pidió que se establezca una ayuda de 51 euros por tonelada para las industrias forrajeras y un apoyo de 17 euros por tonelada para el agricultor que se dedica a esos cultivos.