ESPAÑA 12/06/2003
La Comisión Europea instó a los Estados miembros a que aprueben ''una decisión valiente sobre la PAC'' en el decisivo Consejo de ministros de Agricultura que comienza en Luxemburgo, y en el que los Quince tratarán de cerrar las negociaciones sobre la reforma.
Bruselas ''tendrá en cuenta las preocupaciones de ciertos países'' en el final de la negociación pero exige que cualquier alternativa a su propuesta conlleve una simplificación del sistema, menos burocracia, más orientación al mercado y sea acorde con la Organización Mundial de Comercio (OMC), según Fischler.
Su portavoz, Gregor Kreuzhuber, recordó que la Unión Europea estuvo al frente de la nueva ronda de la OMC lanzada en Doha (Qatar) en noviembre de 2001 para la liberalización comercial y que una falta de acuerdo sobre la PAC ''pondría en peligro'' los compromisos contraídos entonces.
La Comisión Europea instó a que ''asuman su responsabilidad aquellos que están obstaculizando la reforma''.
Fischler afirmó que hará lo posible para que ''se suba el máximo número posible de países al tren de la reforma'', en una declaración difundida, en vísperas del Consejo.
La reforma puede ser aprobada por mayoría cualificada, pero Fischler ''no quiere aislar a ningún Estado miembro'', según señaló Gregor Kreuzhuber, en conferencia de prensa.
El llamamiento de Bruselas a un compromiso se produce horas antes de que se reúnan en Berlín el presidente francés, Jacques Chirac, y el canciller alemán, Gerhard Schroeder.
Como ocurrió el pasado octubre, en un momento clave para las negociaciones presupuestarias entre los Quince, los dos ''grandes'' podrían desbrozar el camino con un acuerdo bilateral.
No obstante, Bruselas advirtió de que no basta con que Francia y Alemania se pongan de acuerdo sobre la reforma.
''Habrá que ver lo que piensan otros países importantes, como España o Italia'', dijo el portavoz.
Fischler aseguró, en su declaración, que ''ha llegado el momento de decidir: las negociaciones se anuncian difíciles y nos esperan días y noches de trabajo, pero un acuerdo es posible y en el Consejo hablaremos hasta que aprobemos algo''.
La Comisión Europea considera que los Estados miembros deben tener en cuenta ''las consecuencias que tendrá en los agricultores y en el contexto internacional decidir contra la reforma''.
Los Quince han discutido durante cerca de un año sobre la propuesta de Bruselas para la revisión de la PAC -que rechaza España- y cuyos puntos principales son la desvinculación de las subvenciones de la producción y la modulación -recorte gradual de las ayudas para reforzar el desarrollo rural y otros sectores-.
Para la Comisión Europea ''una ausencia de acuerdo tendría consecuencias muy graves. Si no hay reforma, la PAC será vulnerable y cuestionada por los contribuyentes y en la escena internacional'', según declaró Fischler.