ESPAÑA 17/06/2003
Fischler explicó en conferencia de prensa las conclusiones del maratoniano Consejo de Agricultura de la UE celebrado en Luxemburgo, que ha sido suspendido hasta el próximo martes, día 17, ante la falta de acuerdo sobre la propuesta de Bruselas para la revisión de la PAC.
El comisario señaló que esta pausa ''beneficiará a todos'' e instó a los Quince a que ''hagan sus deberes'' este fin de semana y reflexionen para que se pueda cerrar un acuerdo sobre la reforma.
El principal capítulo en el que deberán trabajar los Quince y la Comisión Europea para acercar posiciones es ''en qué medida'' se aplica la llamada ''desvinculación'' de las ayudas, que consiste en desligarlas de la producción, y sustituirlas por una prima fija a la hectárea.
Durante casi un año de discusiones sobre la reforma, 11 países han rechazado que esa desvinculación sea total y han defendido que se haga parcialmente.
Además, también es necesario acercar posturas sobre los sectores de cereales y leche, según Fischler.
Precisamente, la desvinculación parcial de las ayudas y el rechazo a las reducciones de precios en cereales y leche son algunos de los puntos de la reforma en los que se basa el acuerdo entre Francia y Alemania, que apoya España.
El comisario advirtió de que la aplicación de la desvinculación no puede poner en peligro el mantenimiento de la actividad agraria en ciertas regiones y sectores.
Recurrió al argumento de las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y a los compromisos alcanzados para reducir las ayudas de lo que en la jerga de la OMC se conoce como la ''caja azul'', ligadas a la producción.
En este sentido, advirtió de que si ahora no se desliga de la producción un volumen importante de ayudas, en el futuro perjudicará a las subvenciones de cultivos mediterráneos como el aceite de oliva o el algodón, que tendrán que desconectarse más de la producción.
La semana que viene, en Luxemburgo, los Quince deberán decidir sobre los criterios de la desvinculación.
Tanto el responsable agrícola de la Comisión Europea como el actual presidente del Consejo de Agricultura, el ministro griego Giorgios Drys, mantuvieron su optimismo sobre la reforma y aseguraron que ha habido ''grandísimos progresos'', según el propio Fischler.
Los Quince acordaron anoche aplazar las negociaciones tras dos días de intensos debates y reuniones ''a tres bandas'' entre la Comisión Europea, la presidencia de la UE y cada uno de los Estados miembros.
Sólo Dinamarca, Suecia, Holanda y Reino Unido apoyan con claridad las propuestas de Bruselas, que además de la desvinculación tiene como punto principal la modulación, o recorte gradual de las ayudas directas.
La presidencia y la Comisión presentaron durante el Consejo una propuesta de compromiso en la que se adelantaba la aplicación de la modulación y se excluían regiones ultraperiféricas, como Canarias, y otras zonas de las nuevas medidas previstas en la reforma.
España, que rechaza la desvinculación total de las ayudas y quiere que esta medida se haga parcialmente y teniendo en cuenta las zonas desfavorecidas, estima que tras el Consejo y el acuerdo franco-alemán ''se ha reforzado su postura'' en contra de las tesis de la Comisión Europea.