Canarias - Agricultura: El Cabildo de Tenerife potenciará las nuevas formas de comercializar castañas
El Cabildo de Tenerife ha organizado un curso sobre transformación y conservación de la castaña que se ha centrado en la elaboración del ''marrón glasé'' ...
El Cabildo de Tenerife ha organizado un curso sobre transformación y conservación de la castaña que se ha centrado en la elaboración del ''marrón glasé'', en el que se sustituye el agua natural de dicho producto por almíbar, con el fin de potenciar nuevas formas de comercialización.
En la iniciativa de la corporación insular han participado catorce personas, principalmente a productores y propietarios de castaños, y tiene también como objetivo favorecer la recuperación y la preservación del castaño como parte del paisaje del municipio de La Matanza de Acentejo.
El Cabildo de Tenerife informa en un comunicado de que con este curso se pretende ''romper la temporalidad'' que caracteriza la comercialización de este fruto y encontrar otra forma de venta que no sea la del producto en fresco.
En esta ocasión, el programa se basó en la elaboración del marrón glasé y en el sistema de conservación al vacío.
El paisaje del castaño en la comarca de Acentejo ocupa unas 150 hectáreas y forma una masa boscosa más o menos continua, mientras que en la zona de Ravelo y Agua García, en El Sauzal y Tacoronte, respectivamente, los árboles de encuentran más dispersos.
Hasta hace treinta años el castañar de esta zona estaba muy cuidado, con árboles limpios de los que se obtenía gran rendimiento, pero el cambio de estilo de vida de los últimos años ha propiciado el abandono de estas prácticas.
El Cabildo y el Ayuntamiento de La Victoria ya organizaron un primer encuentro sobre el mismo asunto en el que se dio a conocer la identificación de distintas variedades existes en la isla.
Los resultados demuestran que en Tenerife se dan al menos quince clases de este fruto, con características diferentes a las de otras en el resto de España.
Al igual que las papas, las castañas fueron introducidas en Canarias desde América después de la conquista y se adaptaron al medio sin ninguna dificultad.
Hoy en día forman parte del paisaje de las medianías del norte, bien como ejemplares aislados en medio de huertas de papas o bien como plantaciones más densas en formaciones boscosas.
En la zona alta de la comarca de Acentejo es donde se encuentra la mayor concentración de estos árboles que, conforme cambia la época del año, se distinguen con facilidad entre el verdor del pinar y monteverde.