Las organizaciones de cooperativas de los tres principales productores hortofrutícolas de la UE firmaron dicho documento, en el que rechazan la propuesta de la Comisión Europea para regular las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH) y los programas para ese sector.
Afirman que la propuesta ''es injustificada y tendrá una repercusión grave'' en dichas sociedades, según el texto, suscrito entre otras, por la Confederación de Cooperativas Agrarias Españolas (CCAE).
Aseguran que el proyecto de Bruselas tiene como objetivo fijar normas para el funcionamiento de las OPFH, pero ''plantea modificaciones que privan a estas organizaciones de la estabilidad necesaria'' para efectuar sus programas operativos.
Rechazan que la Comisión Europea haya propuesto esos cambios al Comité de Gestión de frutas y hortalizas de la UE, en lugar de plantearlos al Consejo de Ministros de Agricultura.
Critican que la Comisión Europea omita elementos ''fundamentales'' como una dotación presupuestaria suficiente para la regulación de mercado de frutas y hortalizas.
Además, piden que se ''armonicen'' las mismas exigencias de calidad que deben cumplir los productos comunitarios para las frutas y hortalizas que llegan de países con los que la UE mantiene acuerdos comerciales.
Por otro lado, ven negativo que la desvinculación de ayudas agrícolas propuesta dentro de la reforma de la Política Agrícola Común (PAC), que consiste en sustituir las subvenciones a la producción por una prima a la hectárea por explotación, basada en referencias históricas.
Esta medida puede provocar la ''competencia desleal'' entre los cultivadores tradicionales de frutas y hortalizas y los ''nuevos'' productores que se beneficien de las primas de la PAC debido a esos rendimientos históricos, según las cooperativas.