Una resolución de 14 puntos aprobada por el pleno considera que, a la vista de la gravedad de la crisis del café, ''es necesaria una acción concertada entre la UE y los países de Africa, Caribe, Pacífico (ACP), recurriendo a los fondos no utilizados FED en forma de pagos ejecutables inmediatamente para paliar los efectos de la crisis en las familias y regiones'' que dependen de este producto.
Los precios del café han caído en más de un 50 por ciento en tres años hasta el nivel más bajo en términos reales de los últimos 100 años.
Además, la Cámara solicita a la Comisión Europea que ''elimine los derechos de aduana que aún existan sobre los productos transformados del café'', y que haga un ''seguimiento independiente de la calidad'' de este producto.
La Eurocámara considera que ''los tostadores y comerciantes de café deben adoptar códigos de conducta para el sector, que deben controlarse y aplicarse en cooperación con las partes interesadas''.
También les piden que ''contengan un compromiso explícito de fijar precios que correspondan a las necesidades sociales y medioambientales del sector''.
La resolución parlamentaria considera que el Ejecutivo de Bruselas debe elaborar un propuesta sobre productos básicos, que ''garanticen que las políticas nacionales de desarrollo de los países afectados tengan en cuenta la necesidad de hacer frente a las dificultades causadas por la caída de los precios del café''.
Entre otras medidas, propone que se ''apoyen los esfuerzos de los productores por diversificar la producción hacia el café de calidad'', y que se ''incremente el poder de los cultivadores de café en el mercado mediante más información y asesoramiento, con el apoyo a la creación de cooperativas y acceso a créditos y medios de producción''.
Además de valorar la propuesta de Francia de incluir este asunto en la reunión del G-8 que tendrá lugar en la localidad de Evian en junio próximo, los diputados instan a la Comisión Europea a ''que aborde con Estados Unidos la cuestión de la adhesión de este país a la Organización Internacional del Café (OIC)''.
También solicita a la Comisión Europea que ''mejore el acceso de los productores de café al comercio justo''.
Los Estados miembros de la UE son 15 de los 21 países importadores miembros de la OIC, y acaparan el 46 por ciento de las importaciones de café.