La aplicación de la biotecnología en el campo europeo ofrecería a los agricultores un aumento en 1.600 millones de euros en sus ingresos, según un informe publicado por el Centro Nacional para la Política Alimentaria y Agrícola de Estados Unidos (NCFAP).
Para esta organización americana, la biotecnología podría servir de ayuda en el control de las malas hierbas, las enfermedades y las plagas que diezman las cosechas europeas, consiguiendo a la vez una mayor producción de alimentos a un coste inferior y con un menor uso de pesticidas.
El informe de la NCFAP incluye nueve casos prácticos que confirman, según esta asociación, que las cosechas desarrolladas mediante la biotecnología pueden llevar a los agricultores a recoger cosechas mayores que las actuales, con un aumento valorado en 8,5 millones de toneladas.
Al incremento de producción esta asociación añadió la reducción del uso de pesticidas en más de 14.000 toneladas.
''Las investigaciones demuestran que las variedades resistentes a insectos, hongos y herbicidas salvarían las cosechas en el área mediterránea y otras zonas'', apuntaron desde la NCFAP.
Recordaron que los estudios anteriores ya indicaban que variedades como el maíz Bt resistente a insectos, cultivado en España a pequeña escala en la actualidad, serían capaces de aumentar en 1,9 millones de toneladas la producción en Europa.
El Centro Nacional para la Política Alimentaria y Agrícola, fundado en 1984 dentro de la organización Resources for the Future e independiente desde 1992, es una organización privada para la investigación, sin ánimo de lucro y con sede en la ciudad estadounidense de Washington.
Los investigadores de NCFAP llevan a cabo sus estudios en cuatro áreas programáticas: la biotecnología, los pesticidas, la política alimentaria y agraria estadounidense, y el comercio y el desarrollo internacionales