ESPAÑA 10/11/2003
Los propietarios de tierras de los Quince estudian nuevas oportunidades para garantizar la rentabilidad económica tras la Ampliación de la UE, como el turismo rural, las energías renovables o la inversión en los nuevos Estados miembros.
La organización europea que agrupa a propietarios de explotaciones agrarias y forestales (ELO, en inglés) concluyó un seminario en Bruselas en el que analizaron los cambios que afrontarán tras la Adhesión de los 10 nuevos países de la UE.
Con esta jornada, la ELO inicia una serie de conferencias en todos los países de la UE y un proyecto consistente en que las organizaciones asociadas de cada país de los Quince ''apadrinen'' a propietarios de tierras de un país candidato, según fuentes de la organización.
Los propietarios de fincas de la UE constataron que la Ampliación representa riesgos, como una mayor competencia, pero por otro lado también oportunidades.
Además, propietarios de tierras españoles ya han mostrado su interés por invertir en los futuros países de la UE como Polonia o Eslovenia, según indicó el secretario general de la Asociación española de Productores de Caza (Aproca), Carlos Otero.
El representante de Aproca expuso como ejemplo la situación de las explotaciones ganaderas españolas que en los años 70 tuvieron que reconvertirse en fincas cinegéticas porque eran más rentables y ahora ''atraviesan una situación parecida''.
La caza genera actualmente unos 6.000 millones de euros en España, pero a largo plazo, los propietarios de cotos deberán buscar vías más rentables como ''el aprovechamiento y disfrute de la fauna'', una alternativa por la que han optado empresarios de Castilla-La Mancha, Andalucía o Extremadura, según señaló Otero.
Esta actividad consiste en utilizar las explotaciones para albergar más de 180 especies propias de la fauna española, no cazables, y obtener beneficios gracias al turismo que acude para ver esos animales.
Otero indicó que se trata de un mercado que puede mover hasta 18.000 millones de euros.
Otras alternativas para estas explotaciones son la producción de biocarburantes o el mercado de ''fijación de carbono'', según el cual el empresario se compromete a producir carbono y a dar ''un servicio público'' gracias al cual puede recibir subvenciones, según el responsable de la organización ECO-CARBONE, Francois Falloux.
Por otro lado, la reforma de la Política Agrícola Común (PAC), en la que se reducen las ayudas directas y se establece un pago único, desligado de la cosecha provocará también la reconversión de los empresarios agrícolas en otros sectores, según Otero.
El principal problema que se plantea para los empresarios que quieren invertir en los países adherentes es la regulación de la propiedad privada, pues por ejemplo, el 83 por ciento de las tierras polacas ''no está aún privatizado'', según el responsable de Aproca.
Aproca, la asociación de propietarios de cotos de caza Ateca y el Grupo de Empresarios Agrícolas (GEA) son las entidades españolas agrupadas en la ELO.