ESPAÑA 18/11/2003
Los presupuestos del Departamento de Agricultura y Alimentación para 2004 ascienden a casi 681 millones de euros, lo que supone un aumento del 5,8% con respecto al año anterior, y en los que se apuesta por la modernización de los regadíos para avanzar en el uso más eficiente y racional del agua.
El consejero de Agricultura y Alimentación aragonés, Gonzalo Arguilé, compareció ante la Comisión de Economía y Presupuestos de las Cortes de Aragón para explicar las cuentas de su Departamento, 680.697.000 euros, que han registrado una ''subida moderada'', pero ''con el compromiso del Gobierno de que haya un incremento superior en los próximos años'', dijo.
La mayor parte del presupuesto corresponde a las ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC), 458 millones de euros, que aumentan un 4,3 por ciento y contemplan las modificaciones de la reforma de la PAC que se aplicarán en 2004 en los subsectores del arroz y el lácteo y las variaciones anuales en superficie, cultivos y cabezas de ganado.
Arguilé destacó el incremento de las inversiones, superior al 11 por ciento, e indicó en que la modernización de los regadíos continúa siendo un objetivo prioritario del Departamento, con una partida de 14,25 millones de euros, frente a los 11,1 millones de 2003, para lograr un uso más eficiente y racional del agua.
La extensión de los regadíos pasa de un presupuesto de 11,1 millones de euros a 14,25 millones para 2004, lo que permitirá continuar el ritmo de inversiones previsto en el Plan Nacional de Regadíos y que ''seguirá en una curva ascendente los próximos años'', explicó el consejero.
Según Arguilé, en la creación de regadíos pueden aparecer problemas, no por falta de presupuesto, sino por ''falta de oferta de agua'', si no avanzan las obras de regulación al mismo ritmo que los nuevas zonas regables.
El presupuesto tiene un crecimiento medio del 13 por ciento para la mejora de las estructuras productivas, como proyectos de modernización de explotaciones y la incorporación de los jóvenes, que ''nos sigue pareciendo escasa'', dijo el consejero.
Arguilé señaló que ha habido más peticiones de cese de explotación (600) que de nuevas incorporaciones (280) y que un 99 por ciento de los casos proceden de padres agricultores.
Sobre el Plan Estratégico del Bajo Ebro Aragonés (PEBEA) señaló que la partida presupuestaria se ajusta a las previsiones de solicitud, que han disminuido respecto a años anteriores.
Las subvenciones para seguros agrarios ascienden a 7,8 millones de euros, casi 790.000 más que en 2003, para atender la ampliación del seguro de recogida de animales muertos en explotaciones a otras especies distintas del bovino.
La promoción de los alimentos, con ''calidad y seguridad'', fuera y dentro de la comunidad y el apoyo a las industrias agroalimentarias es un objetivo importante de este Departamento que, dijo Arguilé, ha modificado su estructura para responder a ''las demandas y necesidades del ciudadano'' e ''integrar a los agricultores y ganaderos en el conjunto de la sociedad''.
Así, la Dirección General de Alimentación de nueva creación tendrá una dotación de algo más de 18 millones de euros, y de ella dependen la Agencia de Seguridad Alimentaria (631.000 euros), el Plan de Prevención y Control de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles (ETT) (2,1 millones) y el Centro Tecnológico I+D de Seguridad Agroalimentaria, que finalizará las obras en 2004.
La mejora de la sanidad animal tendrá un presupuesto superior a 3,8 millones de euros; el Programa Apícola, 468.000 euros, y la reestructuración del viñedo, 8,5 millones (menor que en 2003, que fue de 13,6).
Para Antonio Torres, del PP, los presupuestos presentados por Arquilé tienen ''luces y sombras'', ya que se avanza en la defensa del sector, pero falta aportación de recursos propios de la comunidad.
''Da la sensación de que el Departamento vive de la cofinanciación'', dijo Torres, quien criticó la bajada de partidas para la reestructuración del viñedo, concentraciones parcelarias y apoyo a las industrias agroalimentarias.
El diputado Salvador Ariste, de CHA, dijo que este presupuesto es ''el de menor importancia para el Gobierno de Aragón'' y criticó que no se destinen más recursos propios a la reforma de la PAC, aunque valoró las partidas dedicadas a regadíos.
Para Adolfo Barrena, de IU, las cuentas del Departamento de Agricultura son ''muy justitas'' y ''en una comunidad como ésta, el Departamento de Agricultura debería tener más peso''.
Marta Usón, del PAR, y Antonio Piazuelo, del PSOE, defendieron los presupuestos y destacaron el interés del equipo de Gobierno por la agricultura.