ESPAÑA 26/11/2003
La UE, los países candidatos y adherentes y otros estados ribereños o con intereses en estas aguas, como Japón o Rusia, participan en la III Conferencia Ministerial sobre Pesca Sostenible en el Mediterráneo, que se celebra en Venecia.
La reunión, organizada por la presidencia italiana de turno de la UE y la Comisión Europea, tiene como fin definir reglas para controlar la actividad pesquera de un modo ''sostenible'' y a la vez teniendo en cuenta los factores ''económicos y sociales'', según manifestó el subsecretario italiano de Pesca, Paolo Scarpa Bonazza.
Los ministros tratarán de aprobar un documento para establecer un sistema multilateral de gestión de los recursos pesqueros, tras una serie de encuentros bilaterales y debates en común, según declaró a la prensa Scarpa Bonazza.
Los 42 países discutirán sobre medidas como la protección de los juveniles, la mejora de los dictámenes científicos, la conservación de recursos y la lucha contra la pesca ilegal.
Tratarán de reforzar la cooperación mediante un refuerzo de la Comisión General de la Pesca del Mediterráneo, como órgano regional que tenga capacidad de decisión.
Otro aspecto de debate será la posibilidad de alcanzar más acuerdos de pesca entre la UE y países terceros, aunque ''esta cuestión no se tratará de una forma muy específica'', según el subsecretario italiano y presidente del Consejo de Pesca de la UE.
La flota de la UE en este caladero asciende a 41.637 buques y 104.914 empleos, con capturas de 561.508 toneladas.
Estas cifras suponen 12 por ciento de las capturas de la UE y el 42 por ciento del empleo en el sector extractivo comunitario.
España, con 4.155 barcos y 20.143 empleos, es el tercer país comunitario con mayor presencia en estas aguas, por detrás de Grecia e Italia.
Grecia es el estado de la UE con mayor número de buques en estas aguas (19.759), seguido de Italia (16.030); en toneladas, Italia ocupa el primer lugar (215.998 toneladas).
Aparte de la UE, la pesca en el mar Mediterráneo ocupa a 49.634 barcos y 353.321 personas de otros países de Europa.
El comisario de Agricultura y Pesca, Franz Fischler, manifestó, durante la inauguración, su especial interés por el establecimiento de zonas de protección en estas aguas.
Fischler es favorable a extender a más países ejemplos como los de España o Malta, donde las autoridades han ampliado sus áreas de protección.
En el caso español, se trata de un modelo que se puso en marcha en 1997 y que beneficia a la zona de hasta 49 millas, donde sólo pueden pescar barcos comunitarios.
Bruselas pretende establecer un sistema de gestión de pesca de especies como el atún rojo y proyecta impulsar las asociaciones de profesionales, ideas recogidas en sus propuestas presentadas en octubre para regular la pesca en el Mediterráneo.