ESPAÑA 06/10/2003
La Comisión Europea ha descartado la idea de eliminar después de 2007 las ayudas comunitarias a las zonas en declive económico y social, pero dio esta semana luz verde a una ''reorientación'' de la política regional en la UE ampliada.
Al término de un debate ''intenso'' celebrado anoche por el Ejecutivo de la UE, una mayoría de comisarios se pronunció a favor de mantener el llamado ''objetivo 2'' de los fondos estructurales, que habrá repartido entre 2000 y 2006 un total de 23.100 millones de euros.
En España, las zonas de ''objetivo 2'' se encuentran en las comunidades del País Vasco, Navarra, Cataluña, Madrid, Aragón, La Rioja y Baleares.
Según fuentes próximas al comisario de Política Regional, Michel Barnier, la Comisión ha descartado igualmente la idea de que ese dinero, que financia la reconversión de zonas de la UE no tan pobres, pase a alimentar un nuevo ''Fondo de crecimiento y competitividad'' que sería gestionado desde Bruselas y financiaría proyectos de toda índole sobre la base de licitaciones públicas.
Estas ideas rechazadas figuraban en un documento que el presidente de la Comisión, Romano Prodi, sometió al colegio de comisarios para profundizar en el debate sobre las próximas ''perspectivas financieras'' de la UE, esto es, sobre la programación presupuestaria plurianual a partir de 2007.
El colegio de comisarios sí apoyó, en general, la idea de ''reorientar'' la política regional para cumplir los objetivos de competitividad, desarrollo tecnológico y protección medioambiental fijados en el llamado ''proceso de Lisboa'' (2000) y Gotemburgo (2001).
Colaboradores del presidente Prodi aseguraron a la prensa que ''desde el punto de vista económico, existe un amplio consenso sobre la necesidad de realizar los llamados objetivos de Lisboa y Gotemburgo'', que pretenden hacer de la UE la economía más dinámica del mundo, basada en el conocimiento, antes de 2010, así como conseguir el pleno empleo.
Para ello, según las fuentes, hay que llevar adelante una reforma de los mercados y realizar una ''concentración de los recursos'' disponibles en la Unión Europea.
El próximo periodo presupuestario, explicaron, deberá ir dirigido a alcanzar los objetivos prioritarios en el marco de Lisboa y Gotemburgo, para lo que todas las políticas e instrumentos a nivel europeo se deben simplificar y concentrar.
El Ejecutivo comunitario tiene que presentar en noviembre un informe a los gobiernos sobre el futuro marco presupuestario que habrá de aprobarse entre 2005 y 2006, cuando la Unión esté integrada ya por veinticinco estados miembros.
La Comisión ha dedicado dos ''seminarios'' especiales a reflexionar sobre la cuestión y la polémica mayor se centra en la reforma de la política regional, después de que los Quince acordaran en octubre pasado la ''congelación'' del gasto agrícola, primera partida del presupuesto europeo, hasta 2013.
Según las mismas fuentes, la UE seguirá destinando después de 2007 entre el 75% y el 80% de los fondos estructurales a sus regiones más pobres (objetivo 1), pero éstas estarán situadas a partir de 2004 principalmente en los nuevos estados miembros.
Existirán, no obstante, ''medidas de acompañamiento'' para las regiones de la Unión actual que aún sufren un retraso en su desarrollo (menos del 75% del PIB comunitario) pero que, tras la ampliación, verán cómo su PIB relativo aumenta debido al llamado ''efecto estadístico'', pues los nuevos socios son mucho más pobres.
En España, las amenazadas por dicho ''efecto estadístico'' son Murcia, Castilla y León, y Asturias, según los últimos cálculos de la CE.
El resto del dinero de los fondos estructurales irá, como hasta ahora, a regiones y zonas menos pobres (en ''reconversión económica o social''), pero introduciendo una mayor ''condicionalidad'' y reservando entre el 5% y el 10% a una ''reserva de excelencia'' para primar a los proyectos más eficaces y con mejores resultados.
La Comisión está de acuerdo además en no prescindir de las autoridades regionales como interlocutores en el proceso de decisión, en contra de la opción más radical que planteaba el documento de Prodi.
El seminario del miércoles no aclaró, por lo demás, ni cuánto durarán las próximas perspectivas financieras (cinco años como la legislatura o siete años como el actual marco), ni cuál será el volumen máximo del presupuesto de la Unión ampliada respecto al PIB.
Las fuentes señalaron que Bruselas valora tres escenarios, el primero de ellos, el defendido por países contribuyentes netos, consistiría en mantener el 1% del PIB como término de referencia, lo que para la Comisión resulta ''muy conservador'' en una Europa con 10 nuevos estados.
En segundo lugar se plantea un equivalente del 1,24% del PIB, análogo al techo que existe actualmente.
El último caso prevé un escenario de tipo expansivo, del 1,3% del PIB, en el que ''se debe demostrar que las cosas se pueden hacer mejor, con un valor añadido e interés compartido''.