La Dirección General de Biodiversidad comenzará las fumigaciones contra la procesionaria del pino, según informó la Conselleria de Medio Ambiente, que precisó que la campaña de eliminación de este insecto se iniciará en Menorca, donde las larvas han surgido más pronto.
Para afrontar la plaga, este departamento ha previsto una acción integrada cuya finalidad es controlar su propagación, que incluye acciones de sensibilización y formación ciudadana para evitar sus efectos, ataques biológicos de carácter indirecto y campañas de eliminación de reproductores mediante capturas directas.
También se efectuarán tratamientos aéreos y terrestres y estudios de comportamiento biológico, localización, propagación y vigilancia de la plaga.
Además, la Dirección General de Biodiversidad mantiene reuniones con los ayuntamientos de las Islas para explicar las actuaciones contra esta plaga forestal.
Las actuaciones aéreas se efectuarán, en las superficies de pinar más afectadas por la plaga, con ''Bacillus thuringiensis'', un producto biológico y no químico, que es inocuo, no persistente y biodegradable.
Las fumigaciones serán selectivas, sobre las zonas de bosques más afectadas, de modo que se realizarán exclusivamente en función del estado de las masas de pinar, según las prospecciones hechas sobre el terreno.
Según la Conselleria, estas actuaciones contra la procesionaria están justificadas por los riesgos sanitarios para las personas y por los daños que la plaga provoca en los bosques autóctonos de pinar.
La grave propagación de este insecto (introducido en Baleares durante la segunda mitad del siglo XX) durante los últimos años es una preocupante amenaza para la salud pública en espacios públicos poblados de pinos y centros escolares, según el departamento autonómico de Medio Ambiente.
Entre los efectos que provoca en las personas se incluyen alergias, urticaria y daños epidérmicos y oculares, mientras que en los pinos destroza la cobertura vegetal y origina procesos de erosión.