ESPAÑA 29/01/2003
El Consejo de Ministros de Agricultura de la UE, que concluyó, debatió sobre la propuesta de la Comisión Europea para la revisión de la Política Agrícola Común (PAC), cuyos puntos principales son la desvinculación de subvenciones de la producción y la modulación o recorte de ayudas directas.
Arias dijo, en conferencia de prensa, que al Gobierno español ''no le importa la fecha en la que se consensúe reforma'', siempre que el resultado sea positivo, y añadió que su aprobación dependerá ''de la flexibilidad'' del comisario de Agricultura, Franz Fischler.
Respecto a la firmeza de Fischler en sus propuestas, el ministro señaló que el comisario ''se mostró igual en la reforma de la Política Pesquera Común (PPC) y al final el resultado fue muy distinto a los planes de la Comisión Europea''
El ministro auguró que las negociaciones agrícola pueden dar lugar a un Consejo ''aún más complicado que el de la PPC'', en referencia a la maratoniana reunión de los Quince, del pasado diciembre, en la que se aprobó la reforma pesquera.
Arias manifestó que ''existe mucha división'' entre los Quince sobre los distintos aspectos de la reforma.
Señaló que respecto a la desvinculación de las ayudas de la producción ''la mayoría de países rechaza que sea total'' y un número importante de Estados miembros, entre ellos España, apoya que sea ''parcial'' para que no haya deslocalización de cultivos.
La desvinculación consiste en sustituir las actuales subvenciones por una prima fija basada en referencias históricas.
Por otro lado, muchos países, entre ellos España, rechazan que la modulación se aplique para los productores que reciben más de 5.000 euros, ''porque esta barrera es muy baja'' y quieren que estén exentos los agricultores que obtienen 10.000 o hasta 15.000 euros al año.
Otro grupo de países pretenden que se establezca un tope máximo de 300.000 euros, de manera que los agricultores no puedan recibir ayudas por encima de ese importe, medida que rechazan Alemania y Reino Unido y que Bruselas propuso en julio pero no en su último proyecto.
En los ajustes a los sectores, Grecia y España piden mejoras en las propuestas relativa al arroz y España critica las de forrajes desecados.
Arias añadió que en el sector lácteo ''hay también una fuerte división'', pues muchos países apoyan el ''statu quo'' y otros, como Italia, quieren poner fin al sistema de cuotas.
Los grupos técnicos del Consejo de Ministros comenzarán a trabajar esta semana ''para aclarar posiciones'' y a la vez, España mantendrá contactos bilaterales con varios países, entre los que ya están previstas reuniones con el representante de Francia, Italia, Alemania, Portugal, Finlandia y Luxemburgo.