ESPAÑA 24/09/2002
El Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la UE debatió sobre varios apartados de la propuesta para revisar la PAC (cereales, abandono de tierras y desvinculación de las ayudas de la producción) que fueron rechazados por diez Estados miembros, los mismos que en julio se pronunciaron contra el documento de Bruselas.
Dentro de los cinco países que apoyan la propuesta de Bruselas sobre la revisión de la PAC, Suecia, Reino Unido y Dinamarca mostraron un claro respaldo a las propuestas sobre cereales; Holanda mostró una postura ''más abierta'', mientras que Alemania criticó que no haya alternativas para los productores de centeno.
España, Francia, Italia, Grecia y Portugal fueron los que se manifestaron con más claridad a favor del ''statu quo'', según fuentes comunitarias.
La Comisión Europea pretende una reducción del cinco por ciento del precio de intervención para los cereales y eliminar los incrementos mensuales de este precio y a cambio dar una compensación a los productores; para el centeno, quiere suprimir este mecanismo totalmente.
Además, plantea una reforma del sistema de protección fronteriza en la UE y para el trigo duro quiere reducir el suplemento específico en el caso de las zonas tradicionales y eliminar esta dotación para las zonas determinadas.
El ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, explicó, en rueda de prensa, que una mayoría de países rechaza la reducción de la intervención propuesta por la Comisión Europea, que para España ''asusta''.
Además, Francia y España volvieron a mostrar su rechazo a la desvinculación de ayudas de la producción que quiere efectuar la Comisión Europea para establecer una prima única a la renta agrícola por hectárea.
Arias explicó que la implantación de estas ayudas ''desacopladas'' podría suponer que los agricultores se concentren en ciertos cultivos rentables y, por el contrario, se reduzcan otras producciones con el consiguiente desabastecimiento de la industria y de las cooperativas ''que en los últimos años han hecho grandes inversiones''.
Por su parte, el ministro francés, Hervé Gaymard, rechazó una revisión de la PAC antes de 2006 y añadió que ''tenemos cuatro años por delante, por lo que es pronto para hablar de pactos'', en reacción a informaciones publicadas en prensa internacional sobre un posible acuerdo franco-alemán.
En este punto, el ministro español señaló que en la negociación de la PAC ''todo es posible'', pero por ahora ''hay muchas incógnitas'' sobre esta reforma.
Arias espera fijar una posición común tras una reunión que se celebrará el 29 de octubre en Madrid entre representantes autonómicos, del sector y de la Comisión Europea.
Arias señaló que en octubre, los Quince debatirán sobre los aspectos de la reforma relacionados con el arroz y los frutos secos; en noviembre, hablarán sobre ayudas desligadas de la producción y la polémica modulación (recorte de fondos directos en favor del desarrollo rural).
La Comisión Europea tiene previsto presentar a finales de año sus proyectos legislativos sobre la reforma.
El ministro dijo que buscará aliados para ''contrarrestar'' la propuesta comunitaria pero reconoció que la PAC ''no puede ser un traje a medida de los países mediterráneos''.
Señaló que España utilizará ''la experiencia de las negociaciones sobre la reforma de pesca'', en referencia a la creación del grupo de Amigos de la Pesca (países mediterráneos e Irlanda), que estudian actualmente una posición común para ''contraatacar'' la propuesta de la Comisión Europea.
Los Quince hablaron también sobre los acuerdos de vino con Estados Unidos, los Organismos Genéticamente Modificados (OGM), ''vacas locas'' y bienestar animal.
España pidió que a la Comisión Europea que se rebaje hasta 24 meses la edad obligatoria de retirada de la cadena alimentaria de la columna vertebral o espinazo, de acuerdo con los dictámenes de los científicos de la UE.