UE-cereales: La CE propone a los Quince nuevos cupos de importación de cereales
La Comisión Europea ha propuesto a los Quince los volúmenes correspondientes a las cuotas tarifarias y los derechos de aduana fijos que quiere fijar para la importación de cereales de países terceros ...
La Comisión Europea ha propuesto a los Quince los volúmenes correspondientes a las cuotas tarifarias y los derechos de aduana fijos que quiere fijar para la importación de cereales de países terceros y que debe negociar ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Dichos índices, presentados al Comité Especial de Agricultura de los Quince, se han calculado sobre la base de la media de las importaciones de cereales a la UE entre las campañas 1998 y 2000, es decir los años anteriores a la entrada masiva de producto procedente de países del mar Negro (sobre todo Rusia y Ucrania).
El impacto causado por las importaciones de la zona del mar Negro a la producción de los Estados miembros, desde 2000-2001, provocó precisamente que la Comisión Europea propusiera en junio negociar ante la OMC una modificación en los aranceles que gravan dichos productos.
Para el trigo, Bruselas plantea un contingente de 2,3 millones de toneladas para todos los países terceros y todas las calidades, con un derechos de aduana diferentes para el trigo blando y para el trigo duro; por encima de ese cupo, las importaciones de trigo serán gravadas con aranceles mucho más altos.
Bruselas proyecta mantener las cuotas de importación actuales de 350.000 toneladas anuales de trigo blando y de trigo duro para Canadá y Estados Unidos.
En cebada, propone un total 33.370 toneladas, con derechos reducidos que se incrementarán por encima de ese cupo.
La Comisión Europea proyecta repartir dichos contingentes totales entre los países que venden cereales al mercado comunitario.
Para maíz, y sorgo, la Comisión Europea ha propuesto unos contingentes de 145.000 toneladas, pero quiere mantener los aranceles actuales que gravan a los productos que entran a España y Portugal.
El Consejo de Ministros de la UE autorizó en julio a la Comisión Europea a que comience a negociar un cambio en la importación de cereales, con la oposición de España, que tradicionalmente se ha beneficiado de compras de cereales como el maíz.