Estados Unidos está dispuesto a suprimir todas sus ayudas a las exportaciones agrícolas y a reducir las subvenciones internas al sector, en un desafío a las acusaciones europeas de que su apoyo falsea la competencia internacional, señaló su representante para el Comercio Internacional, Robert Zoellick.
En una entrevista a ''Le Monde'', Zoellick descartó que las subvenciones de su país vayan a aumentar, ya que la ley agrícola (Farming Act) aprobada la primavera pasada ''no hace más que sumar las partidas ya existentes''.
Además, Washington acaba de presentar a la Organización Mundial del Comercio (OMC) ''un conjunto de propuestas para reducir las subvenciones y las tarifas agrícolas. Es el desafío que lanzamos a los que, en Europa, acusan a Estados Unidos de subvencionar exageradamente a su agricultura'', indicó.
Además de su disposición a eliminar las ayudas a la exportación, el responsable comercial, Zoellick aseguró que su Gobierno también planea reducir las subvenciones de 19.000 a 10.000 millones de dólares, con lo que Europa se quedará a un nivel superior.
Recordó que los Quince parten de un volumen de subvenciones mucho más elevado, de 60.000 millones de dólares. La Comisión Europea niega las cifras de subvenciones de uno y otro bloque.
El responsable del comercio internacional estadounidense consideró que la reforma de la Política Agraria Común propuesta por el comisario europeo de Agricultura, Franz Fischler, no supondría tanto una reducción de las ayudas, sino ''desplazarlas de las producciones en las que crean una distorsión a los que las necesitan verdaderamente''.
''Estos cambios no se contemplan para mejorar el comercio, sino por el costo actual de estas subvenciones y sus consecuencias ecológicas. Estados Unidos y el resto del mundo esperan que la Comisión Europea lo conseguirá, lo que ayudará a los países en desarrollo a tener una mayor participación en los intercambios agrícolas'', argumentó Zoellick.