ESPAÑA 05/07/2002
Las nectarinas y el melocotón extratemprano han triplicado su producción durante la presente campaña, alcanzando las 30.000 y las 20.000 toneladas respectivamente, según la Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma de Murcia.
El paraguayo, sin embargo, desciende de 18.000 a 12.000 toneladas, informó la comunidad autónoma.
La tendencia que se observa desde la Dirección General de Agricultura es la de implantar variedades precoces, capaces de conseguir un mejor precio de mercado y que precisan menos dotaciones de agua de riego durante los meses de verano.
Las nuevas variedades, poco exigentes en horas de frío, se están estableciendo en zonas cálidas, donde se recolectan a partir del mes de abril.
Esta precocidad, unida a la innovación tecnológica de estos cultivos, supone una clara ventaja para el productor.
Por otra parte, se observa una reducción del melocotón de media estación tradicional, de las 52.000 a las 8.000 toneladas, mientras que se incrementa considerablemente la producción de los melocotones de carne dura, pasando desde las 34.000 a las 53.000 toneladas.
Este último tipo de melocotón, denominado Caterina, está demostrando una buena aptitud tanto para su consumo en fresco, como para la conserva.
La oferta de melocotones y nectarinas de la Región está escalonada desde abril a septiembre, aunque hay una clara tendencia a producir más en los meses de abril, mayo y junio, para evitar la competencia del resto de países productores europeos.
Esta situación, motivada por el mejor precio de mercado durante esas fechas, ocasiona concentraciones coyunturales, motivadas por la climatología o por la oferta puntual de otros países.
En la Región de Murcia se cultivan en la actualidad 142.000 hectáreas de melocotonero, de las que 3.000 son de nectarina, concentradas en los municipios de Cieza, Blanca, Abarán, Calasparra, Molina de Segura y Ulea.
En los últimos años se observa un incremento de la producción en un 20 por ciento, así como una renovación de la práctica totalidad de variedades.
Cabe destacar que la superficie de cultivo se ha mantenido constante durante los últimos diez años, aunque con un claro desplazamiento desde las zonas productoras tradicionales, localizadas en las márgenes del río Segura, en el tramo comprendido entre Murcia y Archena, hacia los municipios mencionados.
Asimismo, se ha producido una importante evolución en las técnicas de cultivo del melocotonero, de forma que las nuevas plantaciones se cultivan con sistemas de riego localizado muy automatizados, que permiten una gran optimización del agua y de los fertilizantes, evitando las pérdidas por precolación y la consiguiente contaminación de acuíferos lixiviados.
Estos modernos regadíos son un claro ejemplo de cómo se pueden aplicar avanzadas tecnologías a la agricultura, de forma que aumentan la rentabilidad del agua, mejoran las condiciones de trabajo de los agricultores y, a su vez, son menos contaminantes que los métodos tradicionales.