ESPAÑA 12/07/2002
Arias afirmó, en los pasillos del Parlamento Europeo (PE), que son falsas las estimaciones económicas realizadas por las organizaciones agrarias españolas sobre las consecuencias de la propuesta de reforma de la PAC, presentada por la Comisión Europea.
Cifró en menos de 800 millones de euros el coste que tendría para España la aplicación de las propuestas de Bruselas, pero remarcó que habría un ''retorno'' de parte de este dinero, por vía de las medidas de desarrollo rural.
''Es tradicional el pesimismo del sector agrícola español, pero el documento de Bruselas es político, y, además, aún tiene que ser aprobado por el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros de la UE'', señaló Arias, tras comparecer en la comisión de Agricultura del PE para hacer balance de la presidencia española de la UE.
Según Arias, las modificaciones en las regulaciones de mercado que pretende Bruselas pueden tener un coste de menos de 300 millones de euros para España.
Además la aplicación de la modulación, que supone una reducción de un 20 por ciento de las ayudas directas en siete años, puede significar un trasvase de fondos inferior a los 550 millones de euros.
El impacto total será de 800 millones de euros, según Arias, que advirtió de que parte de los fondos deducidos de las ayudas directas irán a parar a desarrollo rural -medidas cofinanciadas por los Estados miembros-, y España recibirá una suma importante, a través de esta vía.
''No dejará de recibirse este dinero, sino que se beneficiarán distintos agricultores'', agregó Arias.
Dijo que de los 950.000 perceptores de ayudas agrícolas en España, la modulación sólo se aplicará a 200.000 agricultores (por recibir más de 5.000 euros al año).
El ministro agregó que la reforma de la PAC propuesta por la Comisión Europea incluye ''ideas revolucionarias y de laboratorio'' y que esta revisión ''es la más ambiciosa de toda la historia de la Unión Europea (UE)''.
El ministro expresó su preocupación por el ''desacoplamiento'' de las ayudas planteado por la Comisión Europea, que consiste en desvincular las subvenciones agrícolas de la producción y fijar una prima fija a la renta, basada en rendimientos históricos.
Este ''desacoplamiento'' puede provocar abandono de cultivos y alterar sustancialmente la ordenación de cultivos actual en España.
Además, puede darse la ''paradoja'' de que un agricultor sustituya los cultivos que crean mayor mano de obra por aquellos que tienen menos costes, con el fin de maximizar sus beneficios, según Arias.
Arias subrayó que hay que valorar con ''cautela'' esta reforma, que tendrá efectos negativos, tanto por la reducción de las ayudas directas como por el tratamiento de los criterios de cohesión, ''que puede afectar también a la Ampliación de la UE''
España presentará su posición inicial en el próximo Consejo de Ministros de la UE, que se celebrará el lunes, 15 de julio, y posteriormente tendrá reuniones con el Gobierno de Francia y de otros países comunitarios, para configurar ''estrategias'' de cara a mejorar la reforma.
Auguró que habrá muchas alianzas entre grupos de Estados miembros en lo que se refiere a Organizaciones Comunes de Mercado (OCM) y , por ejemplo, en arroz, será posible una posición común con Italia y en cereales habrá posibilidad de consensuar posturas con muchos países
En frutos secos, España trabajará con Francia y Portugal.
En este sentido, Arias dijo que, en su propuesta, Bruselas pretende introducir la cofinanciación en las ayudas a los frutos secos ''lo que supone un mal precedente'' para las medidas del llamado primer pilar de la PAC (instrumentos de mercado, como las ayudas directas).
Añadió que aunque la reforma no afecta a las regiones ultraperiféricas de la UE, como Canarias, a la larga puede perjudicar al plátano porque es uno de los cultivos que podría estar sometido a la desvinculación de las ayudas a la producción.