ESPAÑA 17/07/2002
Esta organización presentó en Bruselas sus perspectivas agrícolas para el período 2002-2007, en las que augura una recuperación gradual de los precios agrícolas en los mercados internacionales, frente a la situación de ''debilidad'' actual.
El director general de Agricultura, Pesca y Alimentación de la OCDE, Stephan Tangerman, explicó que en los próximos años habrá un crecimiento de la demanda de alimentos y de las importaciones por parte de los países en desarrollo, que no forman parte de la OCDE.
Este aumento será mayor en el caso de los productos ganaderos que en el de los cereales y, además, se espera un aumento de los rendimientos.
Sin embargo, la demanda de carne de vacuno en la zona OCDE sufre aún los efectos de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), aunque en la UE alcanzará en 2003 los niveles registrados antes de la crisis y en Japón, en 2005.
Las previsiones de la OCDE no incluyen el efecto de factores ''aún inciertos'' como el efecto de ley agrícola norteamericana, la ''Farm Bill''; las consecuencias de la revisión a medio plazo de la Política Agrícola Común (PAC), las negociaciones en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC) ni la influencia de China y de Rusia.
Tangerman señaló que si se aprueban las propuestas de la Comisión Europea para reformar la PAC ''ayudarán'' a que se recobren los mercados, pero, por el contrario, la ''Farm Bill'', en la que se aumentan los apoyos a los agricultores estadounidenses, dificultará esta recuperación.
Por sectores, la OCDE prevé que desde ahora hasta 2008 crezcan las producciones mundiales de trigo (11 por ciento), cereales secundarios (13 por ciento) y arroz (8 por ciento) respecto a la media cosechada durante el período 1996-2000.
Un 70 por ciento de este aumento se debe a las mayores producciones de los países que no forman parte de la OCDE.
Esta organización prevé una mayor demanda de maíz y de trigo que originarán una subida de precios.
La OCDE estima que la UE podrá exportar más cereales si no recurre a las subvenciones a la exportación.
El descenso de las exportaciones avícolas procedentes de la UE repercutirá en una subida de precios de estos productos en los mercados mundiales.
Respecto a lácteos, el Este de Asia se convertirá en el mercado más importante del mundo y en estos países el aumento de los establecimientos de ''comida rápida'' y la adquisición de hábitos dietéticos occidentales repercutirán en un incremento del consumo de más del 50 por ciento.
Además, se prevé que los países de la OCDE aumenten las exportaciones de oleaginosas y de aceites vegetales, pero deberán afrontar la competencia de países como Brasil o Argentina, al igual que en cereales, y de otros países en desarrollo.