Italia 20/06/2002
El consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, Alejandro Alonso, anunció que la comunidad autónoma tendrá una Ley del Vino propia, un texto dijo que se adaptará a las peculiaridades del vino y del viñedo de la región y que será más ''moderno'' que el que está tramitando el Gobierno central en estos momentos.
Alonso explicó que en la reunión del Consejo del Instituto de la Vid y Vino de Castilla-La Mancha (IVICAM) en Tomelloso (Ciudad Real) ha presentado esta iniciativa para la que abrirán un proceso de debate y consenso con los sectores representativos del sector vitivinícola, a fin de que a finales de año el proyecto de Ley pueda ser enviado al Parlamento regional y quede aprobado en esta legislatura.
Alejandro Alonso indicó que el texto que ha elaborado su departamento, al que se sumarán las aportaciones del sector vitivinícola en la comunidad, se adapta a las peculiaridades regionales del vino y del viñedo de Castilla-La Mancha y es más moderno que el del Gobierno de España.
El consejero recordó que la Ley del Vino del Ejecutivo central no tiene ni el consenso de las comunidades autónoma ni el del sector, por lo que el Gobierno regional ha decidido elaborar su propio texto legal ''sin ningún ánimo de polémica''.
En este sentido, dijo que si finalmente hay dos leyes del vino, una estatal y otra autonómica en Castilla-La Mancha, espera que el Gobierno central se limite a regular en su norma aspectos básicos y permita a Castilla-La Mancha ''legislar para su realidad vitícola'', respetando las competencias que la comunidad tiene en materia de agricultura, denominaciones de origen y protecciones de calidad de productos alimenticios.
Alonso, que recordó que otra comunidad autónoma, Cataluña, ha iniciado también la elaboración de una ley del vino para su ámbito de competencia territorial, añadió que en Castilla-La Mancha ''no se quiere imponer a nadie nuestro modelo, pero tampoco vamos a tolerar que nos impongan el modelo de otras regiones''.
El consejero explicó que la Ley del Vino que se está elaborando en Castilla-La Mancha es amplia y regula aspectos como los bancos de derechos de plantación, las replantaciones y las sustituciones de viñedo y establece, además, un sistema de calidad equiparable a la normativa europea, que elimina las restricciones que la Ley del Vino estatal impone en este área y que limitan la competitividad de los vinos españoles con los franceses e italianos.
Alejandro Alonso señaló, en este sentido, que en la Ley del Vino que tramita el Gobierno central se establece un procedimiento para las indicaciones de calidad muy lento y se estructuran unas categorías del vino muy rígidas, al tratar de igualar todos los sistemas que existen en las comunidades autónomas españolas, cuando, en su opinión, ''hay margen para la diferencia, pues las realidades vitícolas de las diferentes regiones son distintas''.
Además, en la Ley del Vino de Castilla-La Mancha se establece un fondo de promoción del consumo del vino, a través de una fundación de iniciativa pública que se encargaría de esa función, y se refuerza el papel del IVICAM para garantizar la aplicación de la futura norma, que también incluirá un capítulo de sanciones.
Respecto a las limitaciones que puede suponer la futura Ley para la Prevención del Consumo Indebido de Bebidas Alcohólicas a la promoción del vino, afirmó que espera que el PP modifique su borrador, porque si la conocida como ''Ley Antibotellón'' ''sale sin hacer salvedad del vino, el Gobierno del PP habrá hecho una tremenda agresión al vino y a uno de los sectores más importantes de este país''.