Andalucía-transgénicos: Piden a la Junta una moratoria para transgénicos hasta garantizar la inocuidad
Representantes de varios sindicatos y asociaciones de usuarios pidieron a la Junta una moratoria de los cultivos transgénicos en Andalucía hasta que haya informes científicos que garanticen la inocuidad de estos productos.
El objetivo de esta Plataforma es ''exigir que exista una mayor información'' sobre la incidencia que estos organismos genéticamente modificados tienen sobre ''el medio ambiente, la salud y la agricultura'', informó en rueda de prensa Antonio Herrera, portavoz de CCOO.
Actualmente, en España se cultivan y se comercializan tres productos transgénicos -el maíz, la soja y los derivados del tomate-, aunque en el mundo hay cincuenta productos de estas características y ''que están en manos'' de las grandes industrias agroalimentarias, señaló Herrera.
Estos organismos modificados genéticamente se obtienen mediante la utilización de una alta tecnología, ''sólo accesible'' por estas multinacionales, lo que implica que los estudios que se efectúan sobre esta materia ''plantean dudas sobre su veracidad'', afirmó Salvador Trujillo, representante de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA).
Otra de las reivindicaciones de esta Plataforma es la creación de un organismo europeo científico independiente que desarrolle una investigación ''exhaustiva'' de los cultivos transgénicos, indicó este portavoz, ya que consideró que es ''necesario'' determinar si estos productos ''engendran algún daño a la salud pública''.
El representante de esta organización sindical subrayó que los consumidores deben saber ''de forma clara y transparente'', cuáles son los productos que están modificados genéticamente y qué efectos puede conllevar su consumo.
Trujillo afirmó también que ''los grandes perjudicados'', además de los consumidores, son los agricultores de carácter familiar que no pueden competir con las producciones de las empresas agroalimentarias, ya que ''se encuentran en clara desventaja''.
Por último, el portavoz de la UPA señaló que es ''una falacia'' que las empresas que comercializan estos alimentos planteen esta técnica como ''solución al hambre en el mundo'', ya que consideró que ''no es un problema de producción sino de distribución''.