ESPAÑA 10/05/2002
La Comisión Europea baraja la idea de cambiar el próximo año el sistema de ayudas al aceite de oliva para que estén ligadas al árbol o la superficie en vez de a la producción, como rige actualmente, avanzó Gregor Kreuzhuber, portavoz del comisario europeo de Agricultura, Franz Fischler.
En conferencia de prensa organizada por el Instituto de Cuestiones agrarias y medioambientales ICAM, el portavoz de Fischler admitió que se han producido muchas plantaciones nuevas en Andalucía -primer productor de aceite- desde que hace unos años se aprobó la última reforma de la OCM del aceite con carácter transitorio.
Argumentó que hay que poner un cupo a la producción de aceite porque hay un techo en el gasto comunitario y añadió que en la nueva reforma quieren evitar que se produzcan sobreproducciones a costa de las subvenciones.
En cuanto al fraude en el cobro de ayudas comunitarias, el portavoz del comisario afirmó que el sistema funciona bastante bien y manifestó que ''la imagen de que no se controlan bien los fondos es errónea''.
Advirtió, no obstante, que van a ''vigilar si las autoridades españolas actúan con contundencia'' -en casos de fraude- y, si no lo hacen, Bruselas puede penalizar, ya que el sistema es muy duro en este tipo de prácticas irregulares.
Explicó la filosofía de la nueva reforma de la Política Agraria Común (PAC) en la que trabaja actualmente la Comisión Europea y que se centra en impulsar el desarrollo rural a través de un trasvase de fondos de las ayudas a esa materia.
Señaló que se barajan dos fórmulas para hacer ese trasvase de fondos, una que consiste en aplicar un decrecimiento en los fondos de cada año de los pagos directos a los agricultores, y otra es la modulación de las ayudas agrarias, de forma que se quiten parte de los fondos que les corresponden a los grandes agricultores y destinarlos al desarrollo rural.
Tras precisar que todavía no hay una decisión tomada, dijo que el comisario Fischler de momento no baraja proponer la degresividad (aplicación de una tasa decreciente), aunque algunos Estados insistirán en esa fórmula, añadió.
Sobre la modulación de ayudas, el portavoz del comisario de agricultura señaló que se baraja la idea de hacer el sistema obligatorio para todos los países de la UE y de esta forma se evitaría la distorsión entre los Estados, ya que ahora esa medida es voluntaria y la aplican Francia y Reino Unido.
Argumentó que el trasvase de fondos debe hacerse porque hay un desequilibrio en la actual PAC en la relación entre los pagos directos, que suponen el noventa por ciento del gasto, y el desarrollo rural, que representa el diez por ciento.
En este sentido, apuntó que la Comisión estima que hace falta invertir más fondos en medidas de calidad alimentaria, de medio ambiente, desarrollo rural y mantenimiento del medio rural y destinar menos dinero a las subvenciones a la producción.
Puntualizó que ''no se trata de quitar fondos a la agricultura europea sino utilizarlos de diferente manera''.
El portavoz de Fischler también apuntó que en la nueva política de ayudas se buscará flexibilizar el sistema de cofinanciación de programas de desarrollo rural, de forma que se impliquen más las comunidades autónomas y decidan las prioridades del gasto.
''El sistema no debe ser centralista y que lo decida todo Bruselas'' sino que deben intervenir más directamente las regiones que son las que conocen sus necesidades, argumentó.