Plan Nacional de Regadíos: Asaja satisfecha y COAG y UPA creen que no es suficiente
La aprobación del Plan Nacional de Regadíos ha sido recibido de forma desigual por las organizaciones profesionales agrarias, pese a que todas consideran que es necesaria y vital su puesta en marcha.
La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA) mostró a través de un comunicado su satisfacción por esta aprobación, ya que permitirá la utilización de más de 220.000 hectáreas de regadío hasta 2008, lo que implica una auténtica modernización del sector agrario español.
A su juicio, este plan representa una auténtica revolución para el campo español y recuerda que cuenta con inversiones superiores a los 5.024 millones de euros.
Indica que el PNR reportará grandes beneficios para los agricultores españoles, y posibilitará la modernización 1.134.891 hectáreas de regadíos ya existentes y supondrá la creación de 224.791 hectáreas de nuevos regadíos.
Por su parte, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, COAG, considera que el Plan Nacional de Regadíos es demasiado ambiguo y no garantiza su ejecución real, al ofrecer gran número de incertidumbres tanto a nivel financiero como de plazos en su ejecución.
El secretario general de COAG, Eduardo Navarro, apuntó en un comunicado que su organización ''respeta el acuerdo entre el Estado y las Comunidades Autónomas y espera que el coste económico-financiero no recaiga finalmente sobre los agricultores.
Indicó que el PNR plantea unos objetivos ficticios en cuanto a la transformación en regadíos de interés nacional y social, porque no aclara cuál será el ritmo de ejecución, que a día de hoy es tan lento que una simple regla de tres nos indica que serán necesarios 13 años como mínimo para cubrir los objetivos, cuando el horizonte temporal del PNR se ha fijado en el 2008.
A su vez, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) consideró negativo el Plan ya que a pesar de la necesidad urgente de un PNR para nuestra agricultura, como motor de desarrollo rural y agrario, no cumple con las expectativas generadas por los agricultores después de muchos años de espera y promesas incumplidas.
Según UPA, no es aceptable por el incremento de los costes para los regantes y cree que la Administración debería participar en mayor medida en la financiación del programa porque el 100 por cien de la financiación lo soporta el regante salvo las ayudas provenientes de los fondos estructurales europeos.
Subraya también la desconexión entre el Plan Hidrológico Nacional (PHN) y el PNR y asegura que un PNR insuficiente puede conducir a una desvertebración territorial.