UE-agricultura: Los vino y transformados, asuntos sensibles en las negociaciones UE-Chile
El acuerdo sobre vino y bebidas espirituosas y el comercio de productos transformados serán los asuntos agrícolas ''más sensibles'' de la décima ronda negociadora entre la UE y Chile, que comienza el lunes, día 15 en Bruselas.
Ambas partes esperan conseguir un esa ronda, que previsiblemente durará dos semanas, concluir el trabajo para que el Acuerdo de Asociación birregional pueda anunciarse en la cumbre Eurolatinoamericana de Madrid, que se celebrará los días 17 y 18 de mayo.
Según la Comisión Europea, los ''puntos más sensibles'' son el capítulo referente a vino y bebidas espirituosas y a los intereses de ambas partes en el intercambio de productos industriales transformados, informaron fuentes comunitarias.
Dentro de las conversaciones para el futuro Acuerdo de Asociación, UE y Chile negocian un acuerdo específico sobre vino y bebidas espirituosas, con la protección de las indicaciones geográficas como principal obstáculo.
El problema radica en que Chile se comercializan ciertas marcas de bebidas con indicaciones como champán o coñac, ''expresiones tradicionales de la UE'', que contravienen los intereses del sector de bebidas comunitario.
La UE pretende que Chile retire las marcas que entran en conflicto con las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) y las expresiones tradicionales comunitarias.
''Hemos trabajado mucho con Chile para lograr un consenso sobre esta materia y esperamos arreglar este problema en la próxima ronda'', señalaron las fuentes. Añadieron que ambas partes han cerrado ya las cuestiones relativas a prácticas enológicas, pues en anteriores rondas Chile defendía ciertas condiciones en la elaboración de vino no permitidas por la UE.
En cuanto a las conversaciones para la liberalización de los intercambios agrícolas, la Comisión estima que existen diferencias en algunos productos transformados ''sensibles'', como los lácteos para Chile.
Según los negociadores comunitarios, Chile demanda aumentar sus envíos a la UE de productos como el azúcar ''de una manera elevada, en cantidades que superar el volumen de importación mundial comunitario'', agregaron las fuentes.