Chile 24/04/2002
En la zona euro, que abarca a los 12 países que han asumido el euro como su moneda, el aumento fue de un tres por ciento.
El incremento del nivel de ingresos agrícolas reales por activo en la UE se explica por un lado por el crecimiento de la renta agrícola real (más de un 1,2 por ciento) y por otro por la reducción continúa del volumen de mano de obra agrícola (menos del 2%), señaló Eurostat.
El pasado año, la renta agrícola superó los niveles de 2000 en todos los países miembros de la UE, con la excepción de Luxemburgo, que registró una caída del 0,6 por ciento.
La tasa de crecimiento más elevada la tuvieron Dinamarca, con un 12,3 por ciento; Portugal, con un 11,8 por ciento; Austria, con un 10,9 por ciento, Alemania, con un 9,9 por ciento, Irlanda, 7,8 por ciento y Bélgica, con un 5,3 por ciento.
España registró un aumento del 2,6 por ciento, con respecto al año precedente.
Según Eurostat, en el incremento de la renta agrícola en 2001 influyeron distintos factores, entre ellos un ''fuerte aumento de subvenciones no específicas a productos y disminución de impuestos no específicos a productos''.
La Oficina de Estadísticas de la UE detectó que la ''ligera progresión de la producción total agrícola en valor real en 2001 (0,3 por ciento) es el resultado de evoluciones opuestas de la producción animal y la vegetal''.
El crecimiento del valor de la producción animal y de productos animales (respectivamente 2,1 % y 3,7 %) fue más importante que el retroceso del valor de producción vegetal (un 1,5 por ciento).
El valor global de las subvenciones específicas a productos fue ligeramente más débil que en 2000 (un 0,4 por ciento menos), según Eurostat.
En escala, y en relación con la producción vegetal, las evoluciones han estado en gran parte determinadas por Francia, Italia, Alemania y España, países que representaron tres cuartos de la producción total de los Quince en ese sector en 2000.
En esos cuatro países, el valor real de la producción vegetal ha sido inferior en 2001 que el año precedente, con tasas que oscilaron entre un descenso de un 0,9 por ciento en Alemania hasta un 4,5 por ciento en España.
Otros siete países registraron descensos, especialmente Luxemburgo (un 9,8 %) y Finlandia (6,2 %).
Solo cuatro Estados miembros de la UE han registrados incrementos con respecto al año precedente. Bélgica, aumentó un 4,8 por ciento; Irlanda, un 0,9 por ciento y Holanda un 0,3 por ciento.
En el apartado de producción animal, Eurostat destaca que pese a las crisis sanitarias de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) o mal de las vacas locas, y la fiebre aftosa, ''los precios evolucionaron favorablemente en 2001''.
En concreto crecieron en el sector del porcino, ovino y caprino, aves y leche, lo que supuso un alza de un 2,7 por ciento del valor del conjunto de la producción animal sobre precios de base.
El valor de producción en precios de base retrocedió en lo que concierne a los bovinos (un 10,5 por ciento). Ese sector sufrió ''los efectos desastrosos de las enfermedades animales, con una caída de los precios reales a la producción del 13,3 %''.
El volumen de la producción disminuyó un 1,9 % y las subvenciones específicas aumentaron un 10 por ciento, agregó Eurostat.
En el sector porcino se registró una progresión del valor de la producción de un 16,2 % y en el lechero de un 4,5 por ciento.
La carne de cerdo, como alternativa a la de bovinos debido al mal de las vacas locas, siguió atrayendo a los consumidores y los precios reales aumentaron en todos los Estados miembros de la UE sobre una media del 16,2 por ciento.
Francia, Alemania, Italia, el Reino Unido, España y Holanda son los seis principales productores del sector animal en la UE, con casi un 80 por ciento de la producción animal global en 2000.
El valor de la producción animal aumentó en España (un 9,8 por ciento), Alemania (un 5,3 por ciento); Italia (3,4 por ciento) y Francia (un 1,8 por ciento).
Por el contrario descendió en el Reino Unido (un 1,3 %) y Holanda (un 3,9 %).