ESPAÑA 13/12/2002
El ministro de Agricultura, Miguel Arias, solicitó expresamente en su intervención en el Pleno, que los diputados rechazaran las cuatro enmiendas totales presentadas por los grupos parlamentarios CHA, BNG, ERC y PSOE y aseguró que la futura ley será mejorada en el trámite parlamentario.
El diputado del CHA José Antonio Labordeta criticó que Arias haya pedido el rechazo de las enmiendas sin escuchar a los grupos, por lo que defender su propuesta es ''cumplir con el paripé'', opinión con la que coincidió Guillerme Vázquez del BNG, quien lamentó que el ministro las rechace ''sin ni siquiera escuchar'' las motivaciones.
Los portavoces de Agricultura del PSOE, Jesús Cuadrado, y de IU, José Luis Centella, demandaron al Gobierno que a lo largo del proceso parlamentario de discusión de enmiendas parciales que comparezcan representantes del sector afectado para mejorar la futura ley.
Arias defendió la necesidad de esta norma para definir un marco legal adecuado que corrija los desajustes que sufre el sector vitivinícola, así como para asegurar la continuidad del mismo y la renta de los viticultores.
Defendió que es una ley básica, de coordinación, para todo el territorio nacional, mediante la que se ''conservan intactas las competencias'' autonómicas y rechazó la acusación de los grupos de falta de consenso, ya que ''la capacidad de consenso del Ejecutivo es total'' porque es una ley con vocación de permanencia.
Arias aseguró que las enmiendas presentadas no ofrecen un modelo alternativo definido, son confusas y adolecen de coherencia, y apuntó que esta ley trata de ofrecer una mejora genérica de la calidad de los vinos.
Además, señaló que sólo el 40 por ciento de la producción total corresponde a vinos de calidad y el 60 por ciento restante a vinos de mesa, por lo que la ley modifica la estructura de oferta de los mismos, lo que supondrá una defensa de las denominaciones de origen más reputadas, a la vez que abre nuevas posibilidades a los vinos de mesa.
Respecto a la separación de las funciones de gestión y control en los Consejos Reguladores, uno de los grandes asuntos de debate de la ley, alabó el ''gran papel que han jugado desde su creación'', pero también se refirió a los inconvenientes de este modelo por las interferencias que se produce entre la vigilancia de las normas del Consejo y los intereses comerciales de los mismos.
Cuadrado (PSOE) dijo que esta norma crea una gran inquietud en el sector ''con este refrito'' que presenta, en alusión a que antes de este proyecto de ley hubo nueve borradores ''que no se parecían en nada'' y que es fruto de la ''incoherencia'' y de un ''trabajo poco racional''.
En el turno de fijación de posiciones los diputados de CC, IU, PNV y CC -estos dos últimos grupos se abstuvieron en la votación- confiaron en la disposición negociadora del Gobierno en el trámite parlamentario, ya que todos presentaron enmiendas parciales al texto.
Por su parte, el diputado del PP, Neftalí Isasi, destacó que ''no ha habido precedente en ningún procedimiento legislativo que haya contado con tantas consultas'' como este proyecto de ley, ''con centenares de reuniones'' y que esta ley impulsará la modernización del sector y potenciará las características y especificidades de cada zona.