ESPAÑA 13/12/2002
El Gobierno está dispuesto a mantener y a mejorar el Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social (REASS), a pesar de las peticiones hechas desde sindicatos y organizaciones para que desaparezca, aseguró el director provincial de la organización agraria Asaja de Cuenca, Francisco Ruiz.
En rueda de prensa, Ruiz explicó que las intenciones del Gobierno fueron comunicadas al presidente nacional de Asaja, Pedro Barato, por el secretario de Estado de la Seguridad Social, Gerardo Camps, en una carta que le envió el pasado mes en la que garantizaba que el REASS no solo iba a desaparecer sino que se va a mejorar.
En este sentido, informó que en la carta Camps decía textualmente a Barato que le complacía confirmarle ''que es intención del Gobierno mejorar el régimen especial agrario y que en ninguno de los casos se plantea su desaparición''.
Asimismo, le transmitía que ''el Ministerio de Trabajo está abierto a establecer los cauces de diálogo que sean necesarios para mejorar las prestaciones de los trabajadores agrarios, tanto por cuenta propia como por cuenta ajena''.
La carta fue enviada por Camps después de que representantes de Asaja le transmitieran en una serie de reuniones su inquietud ante ''las voces'' de sindicatos y organizaciones que piden que el REASS desaparezca y todos los agricultores pasen al régimen general de la Seguridad Social, añadió Ruiz.
A su juicio, se trata de una decisión acertada, ya que el REASS es muy importante, como pone de manifiesto el dato de que en España están acogidas al mismo 150.000 empresas y 850.000 trabajadores.
Además, señaló que este régimen existe porque la propia agricultura por sus características es una actividad especial y por lo tanto no tiene sentido que los agricultores pasen al régimen general de la Seguridad Social.
No obstante, Ruiz puntualizó que Asaja ha pedido que se introduzcan cambios en el REASS, entre los que se encuentra una actualización de las cotizaciones, puesto que ahora los agricultores tanto por cuenta propia como por cuenta ajena pagan una cantidad determinada, pero cuando se jubilan ''cobran una cantidad mísera y ridícula''.
Por este motivo, Asaja quiere que se aumente lo que se paga como cotización y que haya una correspondencia con lo que se cobre después como pensión una vez que se llegue a la edad de jubilación.
De hecho, muchos agricultores que se jubilan no pueden dejar de cultivar sus tierras ''porque no tienen para vivir'', aseveró Ruiz, que cree que si tuvieran una pensión digna no habría ningún problema para que dejaran sus explotaciones, lo que facilitaría la incorporación de los jóvenes a una agricultura más competitiva.