ESPAÑA 20/12/2002
La reforma intermedia planteada por el comisario de Agricultura, Franz Fischler, la ampliación de diez nuevos países a la UE y la crisis de precios en origen, fueron los ejes de la política agraria en 2002, según las organizaciones agrarias ASAJA, COAG y UPA.
La propuesta de reforma de la Política Agrícola Común (PAC), que incluía la modulación y desacoplamiento de las ayudas, levantó ampollas entre el sector productor español en este año hasta que la Cumbre de jefes de Estado de Berlín la ''desautorizó'' y paralizó.
Según el presidente de la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA), Pedro Barato, la decisión de la Cumbre supuso un verdadero varapalo para la Comisión y sobre todo para el comisario de Agricultura.
Barato, en declaraciones, señaló que pese a que se ha ''ganado esta batalla'', queda sin resolver ''cómo será la siguiente propuesta y cómo se resolverán las reformas sectoriales pendientes'', lo que mantiene la incertidumbre en el sector.
El responsable de ASAJA destacó también, dentro de 2002, la entrada del euro y la Presidencia española, así como la influencia de Estados Unidos en el comercio internacional, tras la aprobación de la Farm Bill, que incluye más ayudas para su sector agrícola.
El secretario general de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Eduardo Navarro, que calificó el año 2002 como ''negro'' y auguró un ''año caliente'' en 2003, indicó que el Gobierno del PP y en concreto, el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, ha demostrado que no considera la agricultura como sector estratégico y ha llevado a cabo una mala política agraria.
COAG cree que 2003 sea un ''año caliente'', ya que es un ejercicio clave para el futuro del sector, aseguró, y añadió que la organización exigirá al Ministerio que adopte en 2003 una actitud negociadora, tanto en la UE como en España.
Pedirá también que haya una financiación digna, que se aborde y solucione la seguridad social agraria, que se cree un gasóleo profesional y sobre todo, que se acabe con la crisis de precios.
El secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), Fernando Moraleda, recordó que en el año 2002 se ha abierto un debate en el seno de la UE sobre el ''cuánto'' y no sobre el ''cómo'' del futuro de la agricultura, ''olvidándonos del modelo de producción que queremos'' y afirmó que ''es la primera vez que se afronta una reforma''.
Moraleda se refirió también a la necesidad de establecer una solidaridad financiera en la que se de prioridad al agricultor a título principal, se contribuya al sostenimiento de las rentas y a la elaboración de verdaderas políticas sectoriales.
Los tres responsables coincidieron en señalar que la crisis que arrastra el sector en los precios en origen, no equilibrada con los precios que paga el consumidor, es uno de los problemas fundamentales para el próximo año y exigieron que el Gobierno adopte medidas para evitar los ''abusivos márgenes comerciales de la distribución''.