ESPAÑA 07/11/2002
Ramón-Llin informó a los presidentes de los dieciséis consejos reguladores de las Denominaciones de Origen de la Comunidad Valenciana sobre el anteproyecto de esta ley, con el fin de ''que sea totalmente consensuada'', y anunció que se presentará al resto del sector en los próximos días.
Para la consellera, esta norma ''representa un avance importante en pro de la modernización del sector agrario'', que tiene como uno de sus ''pilares fundamentales la calidad agroalimentaria'' integrada en la Política Agraria Común (PAC) y en las señas de identidad del sector en la Comunidad Valenciana en cuanto a calidad.
Los ciudadanos, a su juicio, ''demandan cada vez mayor calidad y seguridad en la oferta agroalimentaria'', por lo que los organismos públicos ''deben velar siempre para articular los instrumentos necesarios'' que permitan minimizar los riesgos en la cadena alimentaria.
Por ello, el control de la calidad, la promoción o la formación educativa de la calidad de los alimentos ''son objetivos que están ordenados en una política de actuación integral que consiga una mayor eficiencia en la gestión de la calidad''.
Ramón-Llin consideró que este indicativo ''es un valor añadido'' que sirve para hacer ''más competitivos los productos valencianos en los diferentes mercados''.
Este anteproyecto supone ''un avance legislativo al Instituto Valenciano de Calidad Agroalimentaria'', encargado de velar por la calidad desde 1997, que permita aprovechar las actuaciones de la Conselleria y del sector ''para poder llegar más lejos''.
La consellera indicó que esta ley pretende ser eficaz y que atienda a los hechos reales, innovadora, capaz de dar respuestas globales, práctica y sencilla con el fin de que sea aplicada sin problemas en este sector.
Además, aseguró que sistematiza las medidas y diseña los instrumentos de calidad, dentro de la PAC, y ''favorece la participación social en las decisiones agroalimentarias'', con la creación de un nuevo Consejo Valenciano de Calidad Agroalimentaria.
Otro de los puntos que Ramón-Llin destacó es el establecimiento de unos criterios básicos de inspección y que desarrolla el marco competencial del que dispone la Comunidad Valenciana.
Así, dotará de un régimen sancionador, que establecerá un ''moderno'' sistema de sanciones que está ''abierto a las aportaciones que pudiera hacer el sector''.
Para el presidente de la ICP de Cítricos, Enrique Blasco, esta ley ''satisface las demandas del sector y defiende los productos'', ya que considera que ''aporta un argumento más para la calidad de cara a la competencia''.
Por su parte, el presidente de la Denominación de Origen de Vinos de Valencia, Salvador Martínez, consideró que el anteproyecto que les ha sido presentado ''complementa y refuerza el reglamento de los consejos reguladores, para garantizar aún más la calidad''.
''Si además a esto le sumamos que está siendo coparticipada por estos organismos, mejor'', por lo que consideró que ahora deben estudiarlo y reflexionarlo para hacer buenas aportaciones.
Maria Angels Ramón-Llin aseguró que la precipitación ''no es buena'', por lo que a finales de este mes se tendrá el documento redactado ''para pedir los informes necesarios'' y que empiece su trámite parlamentario.