Aceite: El MAPA y la Junta mantienen discrepancias sobre competencias del SIG
El Ministerio de Agricultura y la Junta de Andalucía mantienen las discrepancias por la competencia del Sistema de Identificación Geográfica (SIG) para el olivar ...
El Ministerio de Agricultura y la Junta de Andalucía mantienen las discrepancias por la competencia del Sistema de Identificación Geográfica (SIG) para el olivar, y que supone el control sobre más de 300 millones de olivos y el instrumento necesario para el cobro de las ayudas.
El subsecretario del Ministerio de Agricultura, Manuel Lamela, reiteró, al final de la reunión de la Conferencia Sectorial de Agricultura, que el SIG oleícola ''está terminado'' y si la Junta de Andalucía es capaz de poner todos los medios a su alcance para contribuir a la resolución de los 25.000 expedientes que los agricultores no tienen porqué sufrir un retraso en el cobro de las ayudas.
Lamela, que comparecerá en el Congreso de los Diputados a petición propia para explicar el funcionamiento y la situación del SIG, recordó que en estos momentos se espera la homologación de este sistema por parte de Bruselas.
El responsable del MAPA llamó a la corresponsabilidad a la Junta para que a gestionar el SIG en el marco de sus competencias y a no ampararse en ''falacias'' que no son de recibo como que es necesario un marco de transferencias, cuando no es necesario, y es hora de trabajar y de dejarse de discursos políticos.
Por su parte, el consejero andaluz, Paulino Plata, aseguró que la Junta no gestionará ningún sistema hasta que Bruselas no haya dado el visto bueno a su homologación y hasta que el Ministerio de Agricultura no haya efectuado el correspondiente traspaso de competencias.
Plata recordó que la Junta no ha participado en la elaboración de este SIG y por lo tanto no es responsable del mismo, por lo que pidió a los 25.000 oleicultores que han solicitado la revisión de sus declaraciones que se dirijan al Ministerio.
El responsable afirmó que la Junta está dispuesta a la colaboración y al diálogo pero pidió ''un juego limpio, no declaraciones que distorsionen la realidad''.