La Consejería de Agricultura del Gobierno canario ha dictado medidas fitosanitarias para la erradicación y control en el cultivo de la papa de la enfermedad conocida como las ''papas lloronas'' y de la plaga denominada ''polilla gualtemalteca de la papa''.
La primera enfermedad, detectada en La Palma, y también conocida como ''podredumbre parda de la papa'', ocasiona importantes daños económicos en estos cultivos, ya que marchita la planta y pudre los tubérculos y puede afectar también al cultivo del tomate, plantas solanáceas y malas hierbas.
En una orden del Gobierno regional se indica que la plaga denomina polilla guatemalteca de la papa, de la que se han detectados varios focos en Tenerife, La Palma y Gran Canaria, es originaria de América Central y el daño lo causa la larva tanto en campo como en almacén, penetrando en el tubérculo para alimentarse.
Ambos organismos nocivos, se agrega en la orden, son de nueva introducción para Canarias y están consideradas como de cuarentena por parte del Ministerio de Agricultura y por la Unión Europea.
Por ello se dictan la medidas que afecta en el primero de los casos a La Palma y en el segundo a todo el territorio de la Comunidad Autónoma.
En la orden se establecen medidas específicas para los campos que se hayan declarado contaminados, así como las medidas que deben adoptar los agricultores y los almacenistas, y se regulan las bases que han de regir las ayudas que se concederán para compensar los gastos ocasionados por la adopción de las medidas fitosanitarias obligatorias.