OMC-agricultura: EEUU propone disciplinas para créditos a la exportación
Estados Unidos defendió en la Organización Mundial de Comercio el uso de créditos a la exportación, aunque sometidos a estrictas disciplinas a fin de evitar que se empleen para burlar acuerdos contrarios a los subsidios a la exportación.
El principal negociador para temas agrícolas de EEUU, Allen Johnson, aseguró que los créditos a la exportación son infinitamente menos distorsionantes del comercio que los subsidios, que son lo ''primero que hay que eliminar''.
Esos créditos, concedidos a los países compradores, son un instrumento usado sobre todo por Estados Unidos, mientras los subsidios los emplea la Unión Europea.
En una reunión con la prensa, Johnson defendió ese tipo de créditos porque ''proveen liquidez'' para muchos países en desarrollo necesitados de garantizar su propia seguridad alimentaria mediante la importación de productos agrícolas en caso de crisis.
Estados Unidos propone créditos a devolver en seis meses para los países desarrollados y en treinta meses para el conjunto de los países en desarrollo.
Fuentes de la Unión Europea criticaron la propuesta al señalar que lo que pretende Estados Unidos es en realidad subsidiar así sus exportaciones no sólo a los países menos desarrollados sino a otros como Egipto o Brasil.
Johnson aseguró que los créditos a la exportación que concede Estados Unidos son ''transparentes'', a diferencia de los de otros países que tienen empresas de comercio estatal, como Canadá o Australia, que se benefician de privilegios especiales en sus ventas para la exportación, entre ellos de financiación.
El negociador norteamericano afirmó que ''es precisa voluntad política'' para ''avanzar substancialmente'' en las negociaciones de agricultura, que calificó de cruciales para el éxito de la ronda de Doha.
Criticó que Europa y Japón no hayan hecho propuestas concretas para armonizar los aranceles en el sector agrícola cuando sí lo han hecho en el acceso a los mercados para productos no agrícolas (industriales).
Asimismo calificó de simple excusa el argumento utilizado el martes por el director general para asuntos internacionales del ministerio japonés de Agricultura, Hidenori Murakami.
Murakami dijo que su país no puede poner cifras sobre la mesa hasta que se sepa exactamente cuáles van a ser las ''modalidades'' (fórmulas) de reducción de las ayudas a la agricultura que distorsionan el comercio.
El responsable nipón señaló que estaba en peligro la fecha del 31 de marzo fijada el año pasado en Doha para que los países presenten sus propuestas sobre modalidades si EEUU insiste en exigir un tope arancelario del 25 por ciento para todos los productos agrícolas al cabo de un período de cinco años.
Las propuestas de Estados Unidos y el grupo de Cairns de exportadores agrícolas, por un lado, y la Unión Europea y Japón están muy distantes en la fórmula a emplear para la reducción de subsidios: la de los primeros obligaría a reducir más los aranceles más altos mientras que la de los segundos establece una reducción lineal media.
Esta última permitiría a los países recortar menos los aranceles a determinados productos que consideran ''sensibles'', es decir establecer sus prioridades con tal de cumplir al final la reducción media acordada para el conjunto.
El representante norteamericano argumentó que también Estados Unidos tiene sus productos ''sensibles'', pero tampoco pediría beneficiarse de excepción alguna si se aprobase su propuesta.
Suiza, la UE y otros señalan que en efecto Estados Unidos tiene productos especialmente protegidos como el algodón, el azúcar o los cacahuetes.
Según ellos, el Gobierno estadounidense no ha dicho hasta dónde estaría dispuesto a reducir los elevados aranceles proteccionistas porque tendría que dar cuenta de ello al Congreso y entrarían inmediatamente en acción los grupos de presión que defienden los intereses del sector.
Por su parte, Japón afirma que no hay compromiso posible entre las dos fórmulas de reducción arancelaria, califica la propuesta por Estados Unidos de ''falta de realismo'' y argumenta que es Washington quien tiene que ceder.