La fresa que está plantada desde hace dos semanas en los campos de Huelva se ha beneficiado de la lluvia caída en los últimos días, mientras que no le ha afectado en demasía las rachas de viento que se han producido sobre todo en distintos puntos de municipios del litoral y el Condado onubense.
Según explicó el vicepresidente de la asociación de productores y exportadores de fresas de Huelva, Freshuelva, Manuel González, la fresa necesita para crecer ''agua como la que ha caído'', por lo que señaló que, por el momento, la climatología está ayudando al crecimiento de la planta recién colocada en los campos.
Respecto al viento, explicó que sólo afectaría a los campos en el caso de producirse fuertes rachas una vez colocados los plásticos de protección de la fruta.
Las condiciones climáticas son distintas a temporales como el del 31 de diciembre de 1999, que provocó daños millonarios en las plantaciones, que en aquella fecha ya tenían colocados los plásticos en la totalidad de los campos de la provincia, debido a las rachas de viento que afectaron a la costa occidental en la última jornada de aquel año.