ESPAÑA 14/10/2002
Los Quince retomarán la discusión sobre la propuesta de la Comisión Europea para la revisión de la política agrícola, cuyos puntos más polémicos son la reducción de los pagos directos (medidas del primer pilar de la PAC) en favor del desarrollo rural (segundo pilar) y la desvinculación de las ayudas de la producción.
La presidencia danesa de la UE ha promovido para la parte agrícola de este Consejo, que se celebrará hasta el martes, un debate sobre los capítulos de la propuesta relacionados con el arroz, la leche y los frutos secos, al igual que en septiembre se hizo con los cereales.
Los responsables agrícolas hablarán también sobre medidas de desarrollo rural, aunque en este punto ''no se prevé que se analice a fondo'' el trasvase de fondos que pretende Bruselas para reforzar esa parte de la PAC, la llamada ''modulación'', uno de los puntos más controvertidos, según fuentes diplomáticas españolas.
Las fuentes señalaron que entre los Quince ''el debate está aún muy verde'', por lo que no se esperan conclusiones importantes de esta reunión.
La Comisión Europea hará públicas a finales de año sus propuestas legislativas sobre la reforma agrícola.
En frutos secos, los Quince discrepan sobre la forma en que se debe conceder la ayuda a los productores.
Bruselas propuso establecer para los frutos de cáscara, cuyo primer productor es España, una ayuda de 100 euros por hectárea, que los Estados miembros pueden completar hasta que la prima tenga un tope máximo de 209 euros/hectárea.
Los países productores (España, Italia, Portugal, Grecia y Francia) quieren incluir esas ayudas dentro de los apoyos directos y rechazan la cofinanciación, al contrario que Alemania, el Reino Unido o Suecia, que quieren los pagos procedan del desarrollo rural.
En cuanto al arroz, también los países mediterráneos (Italia, España, Francia, Grecia y Portugal), principales productores, expresarán sus críticas a la reforma, por incluir una rebaja del 50 por ciento el precio de intervención para este cultivo, a cambio de subir la ayuda directa a los agricultores, que para esos cinco Estados miembros es ''insuficiente''.
Otro apartado de la PAC, también objeto de polémica, es la introducción de un sistema de auditorías para las explotaciones que reciban más de 5.000 euros al año en pagos directos, con el fin de controlar que se cumplen requisitos como el bienestar animal o la protección del medio ambiente.
En este punto, la principal discusión entre los Quince está en la confrontación entre competencias nacionales y comunitarias y en si el papel de esas auditorías será ''de asesoramiento o de control obligatorio''.
Por otro lado, los Quince intentarán alcanzar un acuerdo sobre la propuesta para prevenir la transmisión de zoonosis (enfermedades que se transmiten del animal al hombre), como la salmonella, que están bloqueando cinco países (España, Francia, Portugal, Grecia e Italia), según fuentes diplomáticas.
Este rechazo se debe a que Bruselas no prevé un presupuesto adicional para financiar las medidas contra las zoonosis, y esos cinco países no quieren ''sacar los fondos necesarios de otros fines agrícolas''.
Portugal e Italia llamarán la atención sobre la interrupción, por parte de la Comisión Europea del pago de cinco millones de euros que otorgaba como asignación voluntaria al Comité Oleícola Internacional (COI) para promocionar el aceite de oliva en países terceros, tras realizar una auditoría sobre este organismo.
Los ministros debatirán también sobre la futura regulación del etiquetado y el rastreo de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) en alimentos y en piensos.
Los ministros de Agricultura debatirán, durante el almuerzo, sobre las negociaciones agrícolas internacionales, tras la reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) celebrada en Doha (Qatar) el año pasado.