ESPAÑA 21/10/2002
El ministro de Agricultura, Miguel Arias, calificó de ''normativa moderna'' el anteproyecto de Ley de la Viña y el Vino aprobado por el Consejo de Ministros, y destacó que favorecerá las exportaciones, al permitir la competencia en igualdad de condiciones con el resto de países productores.
Subrayó que este texto es una norma congruente con el proyecto de prevención del consumo indebido de bebidas alcohólicas desarrollado por el Ministerio de Interior, ya que según Arias, el MAPA siempre apostó por diferenciar el vino, ''muy arraigado en la cultura española, de otras bebidas que se obtienen por destilación''.
En este sentido, indicó que el Ministerio de Interior ha comprendido los planteamientos de Agricultura al aceptar una distinción cualitativa en el consumo de bebidas alcohólicas, de forma que se fomente el consumo moderado por parte de los mayores de edad y se prevenga de forma generalizada su consumo por parte de los menores.
Recordó que los planteamientos que recoge el anteproyecto de la Ley de la Viña y del Vino son ''de gran importancia para España'', ya que produce 35 millones de hectolitros, de los cuales 16 millones se destinan al consumo nacional y el resto se dirige a la exportación.
Arias aseguró que la nueva norma apuesta por la calidad de los vinos, y recordó que el cultivo de la vid en España, que concentra la mayor superficie del mundo, ''tiene un gran impacto económico y social''.
Recordó que el objetivo de la norma es la ordenación básica del sector en el marco de la normativa de la Unión Europea, así como su designación, presentación, promoción y publicidad.
Explicó que en el anteproyecto se regulan los distintos orígenes y calidades de los vinos, así como el sistema de protección, en defensa de productores y consumidores, de las denominaciones y menciones que legalmente les están reservados frente a su uso indebido, incluyendo también un régimen sancionador de infracciones administrativas.
Resaltó que para la elaboración del anteproyecto se ha contando con la opinión de todos los agentes del sector, Comunidades Autónomas, organizaciones profesionales agrarias, Consejos Reguladores y otros Departamentos de la Administración.
La nueva Ley actualizará las regulaciones del viejo Estatuto de la Viña y el Vino de 1970 -anterior a la Constitución-, que debía ser revisada y adaptada a la nueva realidad española, tras el ingreso en la Unión Europea y el desarrollo del modelo autonómico.