ESPAÑA 21/10/2002
El Gobierno riojano exige que las medidas urgentes para el sector vitivinícola que prepara el Ministerio de Agricultura aporten ''soluciones a la carta'' para cada región, que equilibren la oferta y la demanda y primen el principio de calidad en la producción al establecer limitaciones de rendimientos.
El consejero de Agricultura riojano, Javier Erro, ha formulado este planteamiento al Ministerio de Agricultura, que actualmente elabora el proyecto de Real Decreto de medidas urgentes para el sector, que propone limitar los rendimientos del viñedo, fomentar la calidad, la promoción exterior y prohibir las mezclas.
El pasado día 30, el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, dio un plazo de diez días a las Comunidades Autónomas para presentar alegaciones a este Real Decreto, que pretende tener listo en el mes de noviembre.
En declaraciones Javier Erro reconoció ''la situación excedentaria de vino que existe en España, que pesa muchísimo en el mercado'', pero también subrayó que esta realidad no afecta por igual a todas las regiones vitivinícolas del país.
También destacó la coyuntura vitivinícola española, dentro de un contexto de ''gran producción mundial y muy competitiva''.
En este sentido, el Gobierno riojano recomendó al Ministerio la necesidad de que este plan equilibre la oferta y la demanda y atienda la situación excedentaria del sector, precisó el consejero.
Por ello, este Real Decreto, según Erro, ''tiene que incidir mucho más sobre la oferta y la producción, de forma que se mejoren las condiciones de competitividad de los vinos españoles en un contexto que cada vez es más global''.
La necesidad de considerar la existencia de dos modelos de producción, uno acogido a las denominaciones de origen, que es el europeo, y otro productivista, de producciones altas, muy competitivas, y que se disputan los mercados es otro de los planteamientos del Gobierno de La Rioja al Ministerio.
El consejero justificó este planteamiento en la importancia que, en su opinión, tiene diferenciar las políticas aplicables a los vinos de calidad producidos en una región determinada -entre los que se incluyen los de las denominaciones de origen-, de las del resto de vinos, porque son ''realidades distintas que requieren políticas y soluciones distintas''.
Erro también dijo que el Real Decreto plantea la reducción de rendimientos del viñedo para el acceso de los productores a las ayudas comunitarias, pero puntualizó que ''la reducción de la producción puede tener sentido o no según donde se aplique''.
En su opinión, ''no tiene sentido aplicar una limitación de rendimientos en la Denominación de Origen Calificada (DOC) ''Rioja'', cuyo Reglamento, a diferencia de la realidad de otras regiones vitícolas españolas, ''establece unas limitaciones adaptadas y adecuadas para obtener una calidad''.
''Tampoco se puede aplicar un mismo criterio al contingentar las nuevas plantaciones de viñedo porque, entre otros aspectos, se pueden producir desequilibrios entre las zonas, como puede ocurrir en Rioja'', concretó el consejero.
El Gobierno de La Rioja también cree que se debe establecer, de forma clara, la obligación de establecer un control y transparencia, por parte de los organismos y administraciones tutelantes de las políticas vitivinícolas, por la repercusión de sus efectos en todas las zonas vitícolas, apuntó Erro.
Por último, concluyó, la DOC ''Rioja'' es ''un ejemplo en este control, avalado por muchos años de experiencia'' que, en su opinión, debiera aceptarse como modelo al elaborar este Real Decreto.