ESPAÑA 24/01/2002
El sector productivo de harina siguió en 2001 su ajuste fabril y así, cerraron nueve centros, lo que situó en 231 el número de harineras en activo y en 27.000 toneladas diarias la capacidad nacional de molturación, informaron fuentes de la Asociación de Fabricantes de Harinas y Sémolas de España (AFHSE).
Según los datos de la AFHSE, en los últimos ocho años, el número de industrias harineras ha pasado de 331 fábricas a diciembre de 1993 a 231 a diciembre de 2001, lo que ha supuesto el cese de una media de doce industrias al año.
Las Comunidades Autónomas con más capacidad productiva en 2001 fueron Andalucía, con el 19,92 por ciento del total y 39 empresas; Castilla y León, con 19,27 por ciento y 47 empresas; Castilla-La Mancha, con el 14,25 por ciento y 43 empresas; Cataluña, con el 12,11 por ciento y 29 empresas; y Aragón, con el 11,40 por ciento y 21 empresas.
A gran distancia se sitúan el resto de regiones y así, Navarra cuenta con el 5,31 por ciento del total; la Comunidad Valenciana, con el 4,94 por ciento; La Rioja, con el 4,14 por ciento; Canarias, con el 3,71 por ciento; Murcia, con el 1,41 por ciento y Extremadura, con el 1,04 por ciento.
Castilla-La Mancha ha sido la Comunidad Autónoma con mayor número de cierres en los dos últimos años con nueve ceses, seguida de Andalucía con cinco, Cataluña con tres y Valencia con dos, el mismo número que Castilla y León; mientras que Canarias fue la única con un incremento al pasar de ocho en 1999 a nueve en 2001.
Las mismas fuentes señalaron que, a pesar del continuado cierre de instalaciones, ''la capacidad productiva instalada no se ve reducida significativamente'' y advirtió de que el ajuste entre la capacidad y la demanda efectiva puede prolongarse excesivamente, por lo que insistió en la necesidad de un plan de reordenación.
Explicaron que en los próximos meses entrarán en funcionamiento tres ampliaciones que representarán 1.000 toneladas más diarias, que pueden provocar un aumento de la capacidad nacional de molturación de trigo, ya que las empresas que cierran suelen ser pequeñas harineras.
Sobre el ajuste del sector, indicaron que la Comisión Interministerial creada al efecto en noviembre de 2001, en la que participan los Departamentos de Trabajo, Economía y Agricultura, junto con el sector, será la encargada de desarrollar un plan de reorganización del sector.
En este sentido, valoraron la aprobación por unanimidad en el Congreso de los Diputados de la Proposición no de Ley sobre la Reordenación de la Industria Harinera, en la que se instó al Gobierno a adoptar medidas para racionalizar la estructura del sector con criterios similares al plan vigente en Francia.
Recordaron que el exceso de capacidad productiva provoca una fuerte competencia entre las empresas, llegando incluso a la venta a pérdidas, y dificulta la inversión en modernización.