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    El virus PVY en pimiento   (Apartados 5. y 6.)

 

 

1. Introducción

2. Descripción del patógeno

3. Síntomas en el cultivo

4. Transmisión del virus

5. Control del virus

6. Introducción de resistencia

 

        5.Control del virus 

En el caso del PVY los métodos indirectos no son suficientemente eficaces debido a la no persistencia del virus en el vector, siendo el método más eficaz la utilización de variedades resistentes. No obstante, a continuación se detallan algunos de los métodos indirectos de control más importantes. Estos métodos se basan en la reducción del nivel de inóculo o impedir la transmisión a través de los vectores.


1.Eliminación de las malas hierbas que crecen tanto en el cultivo como alrededor de la parcela, para disminuir las fuentes de virus, así como de sus vectores. Sin embargo, a veces no es fácil el control total de malas hierbas o, simplemente, la parcela está descuidada. No debe olvidarse que algunas malas hierbas pueden transmitir el virus por las semillas, pudiendo así perpetuarse el inóculo. 


2.Eliminación de plantas infectadas ya que constituyen focos de infección para las plantas sanas.


3.Protección de los semilleros con mallas antipulgón para evitar contaminaciones precoces.


4.Pulverizar con aceites minerales a bajas concentraciones para reducir la frecuencia de transmisión de áfidos.


5.Usar superficies reflectantes que puedan reducir la expansión del vector.


6.Usar trampas adhesivas (láminas pegajosas amarillas) para atrapar los vectores.


7.Cultivar patatas cerca del pimiento, actuando como un cultivo barrera. También puede ser útil disponer de cultivos trampa para insectos vectores en campos cercanos a los de producción, en donde puedan ser eliminados.


8.Adelantar o retrasar la fecha de plantación. Se trata de evitar que coincida la época de mayores poblaciones del pulgón con el estado juvenil de la planta, momento en que ésta es más sensible a la infección, o con periodo de formación de fruto, lo cual puede tener graves consecuencias. Sin embargo, este método tiene inconvenientes, ya que, al tratar de desplazar la época de cultivo en una zona puede provocar problemas adicionales como por ejemplo dificultades en el cuajado o maduración.


9.Controlar los pulgones mediante tratamientos químicos. La eficacia de estos tratamientos normalmente es insuficiente. Por otra parte, el empleo de aficidas similares al pirimicarb y metamidofos puede aumentar el nivel PVY pues hacen que los pulgones estén menos quietos.



        6.Introducción de resistencia 

Mediante la genética podemos introducir resistencia a este virus en cualquier variedad comercial que nos interese, esto es debido a que la genética del carácter es sencilla, porque de no ser así no se podría realizar. El carácter a transmitir (resistencia) está basado en un locus con dos alelos recesivos (homocigosis).

Existen distintas variedades de pimiento resistentes a PVY y otras variedades que son tolerantes: de todas ellas sólo nos interesan las primeros por ser el mecanismo de resistencia un mecanismo genético para hacer frente al virus. Las variedades tolerantes, en cambio, no presentan un mecanismo genético de defensa, sino que presentan unas características propias de la variedad que consiguen que la presencia del virus no afecte a la producción.


Son numerosas las variedades que presentan resistencia a determinados aislados de PVY (Zarco F1, Aureola F1 y los tipos Agronómico de Brasil, que incluyen  el P11, el Mogi das Cruzes, El Casca Grossa y el Avelar), pero pocas son las que se han utilizado para la mejora de variedades sensibles a PVY.

El grupo Serrano también se distingue entre los pimientos mexicanos por su alto nivel de resistencia a diferentes patotipos de PVY.


También se han encontrado fuentes de resistencia en otras especies del género Capsicum: C.chinense, C.frutescens, C.baccatum var.pendulum, C.eximium, C.flexuosum y C.pubescens, pero estas fuentes de resistencia, por su distancia genética con los pimientos habitualmente cultivados en la Península Ibérica, no han sido muy usadas en la mejora de los cultivares típicos mediterráneos como es el caso que nos ocupa.


Existen varios tipos de mejora, pero el mejor es el retrocruzamiento. La mejora por retrocruzamiento tiene su mayor aplicación en la obtención de variedades resistentes a enfermedades y plagas, fundamentalmente cuando esta resistencia está controlada por genes dominantes o recesivos. Estos genes de resistencia, que normalmente son específicos para controlar una o pocas razas del patógeno, son vulnerables frente a la aparición de una nueva raza del patógeno. La mejor solución a este problema sería obtener una variedad que tuviese todos los genes de resistencia posibles contra las razas conocidas del patógeno, generando variedades de resistencia múltiple.


Para realizar todo el proceso de mejora (a excepción de los ensayos agronómicos que se realizarán en las condiciones de cultivo verdaderas, es decir, en cultivo al aire libre) se realizará el cultivo en las condiciones lo más controladas que sea posible y sin que se vea afectado el desarrollo del programa por los ciclos estacionales anuales y por tanto puedan obtenerse las generaciones sucesivas de la mejora en el menor tiempo posible: se escoge un sistema de cultivo forzado (en invernadero) que permitirá controlar gran parte de los factores agronómicos. Se espera poder afrontar los costes derivados de la instalación del cultivo forzado con los resultados obtenidos del programa de mejora.


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