ico english agriculture videos ico videos agricultura Rusia
Toda la Agricultura en Internet
Artículos Noticias Empresas CompraVenta Empleo Precios FyH Cursos Tienda Foro Vídeos Fotos Diccionario Más  
» Artículos técnicos

El papel de los pinares en la vegetación holocena de la Península Ibérica (Parte II)

Es útil establecer un punto de partida para hablar de la diferente importancia que los distintos tipos de paisajes vegetales han tenido en los últimos tiempos del Cuaternario y enlazar o conectar, en esa secuencia, los paisajes...

Pinar

icono foto el papel de los pinares en la vegetacion holocena de la peninsula iberica

EL PAPEL DE LOS PINARES EN LA VEGETACIÓN HOLOCENA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA (PARTE II)

1.- Introducción.
2.- Variación finicuaternaria del área ibérica de las diferentes especies del género pinus
3.- Papel de los pinares en el paisaje vegetal ibérico desde hace 20.000 años hasta nuestros días
4.- Los pinares de la cordillera cantábrica
5.- Pinares en el valle del Ebro
6.- Un territorio sin dominancia de pinares durante el holoceno: La Cuenca de Padul (Granada).
7.- Evolución de los pinares en el sistema central ibérico
8.- Consideraciones finales
9.- Referencias bibliográficas

7. EVOLUCIÓN DE LO PINARES EN EL SISTEMA CENTRAL IBÉRICO

El Sistema Central es una extensa alineación montañosa que se desarrolla en una dirección SO/NE a lo largo de más de 500 km, desde la Serra de Estrela, en Portugal, hasta su conexión con el Sistema Ibérico. Actúa como divisoria hidrográfica entre dos grandes cuencas o depresiones: Tajo y Duero, apareciendo integrado por diversos macizos que se suceden de Este a Oeste: Ayllón, Guadarrama, Gredos, Peña de Francia, Gata, Estrela.

En un territorio tan extenso la evolución de los paisajes vegetales en el Cuaternario reciente (y por tanto la de los pinares) no ha sido homogénea o paralela. Hoy día se dispone ya de suficientes datos de carácter paleobotánico (particularmente para los sectores central y occidental) como para realizar una aproximación con fundamento a lo que han sido las pautas o ejes centrales de dicha evolución (cf. MARTÍNEZ ATIENZA, op.cit.).

Los cambios hacia condiciones climáticas más favorables para la vida vegetal que comienzan a producirse hace aproximadamente unos 20.000 años, conllevan en el área que nos ocupa (como en la mayor parte del resto de la Península) la recuperación de la cubierta forestal. En la primera parte de la cronología citada (Tardiglaciar) los pinares fueron sin duda los principales protagonistas. Los bosques de pinos ocuparon de forma extensa los pisos montanos de la cordillera Central. Entre las especies que pudieron ser integrantes de dichos bosques destaca Pinus sylvestris, taxon del que se han encontrado ya distintos restos paleobotánicos (MANCEBO et al.1993; FRANCO, 1995). Pinus pinaster también debe ser contemplado como potencial integrante de los pinares de esta cordillera en cotas inferiores al pino albar (CARRIÓN et al., 2000; SALVADOR et al., 2000)

Los cambios aludidos en el párrafo anterior son distintos en los diferentes macizos que integran la cordillera, observándose en conjunto pautas semejantes a las comentadas para la cordillera Cantábrica. En la parte occidental de la cadena, el temprano establecimiento de condiciones climáticas caracterizadas por regímenes térmicos suaves (no contrastados) ligados a una humedad elevada, propicia que los pinares ya no sean la formación forestal dominante desde los mismos comienzos del Holoceno. En la portuguesa sierra de Estrela son bosques de frondosas (fundamentalmente robledales) los que protagonizan el paisaje vegetal durante casi todo el periodo, tal y como ponen de manifiesto p.e. los diagramas polínicos de Lagoa Comprida (JANSSEN & WOLDRINGH, 1981) y Charco Candieira (VAN DER KNAAP & VAN LEEUWEN, 1995) -Fig. 5-. No obstante, Pinus mantiene una presencia continua -aunque débil- a lo largo de los diagramas. El notable incremento que se aprecia al final del Holoceno ha de atribuírse, como señalan los autores citados en último lugar, a las labores de repoblación por parte del hombre.

En la sierra de Guadarrama encontramos una situación diametralmente opuesta debido a la continentalidad del clima: los pinares se mantienen como formación dominante en el paisaje a lo largo de todo el Holoceno y cuando, ya en el último milenio, experimentan una regresión, ésta debe ser atribuida a la acción antrópica ya que no va a compañada de un incremento sensible en los porcentajes de otros taxones arbóreos (p.e. Quercus); la importancia histórica de esta acción antrópica en el Sistema Central ha sido puesta de manifiesto recientemente por MARTÍNEZ GARCÍA (1999), quien, además de otras aportaciones, recopila valiosas referencias documentales. Esta situación puede apreciarse en el diagrama de Rascafría que ha sido publicado recientemente (FRANCO et al., 1998).

En la sierra de Gredos, a caballo entre las dos anteriores, se asiste a una situación lógicamente intermedia: por su posición geográfica en el eje que expresa el gradiente oceanidad/continentalidad (O/E) los pinares se mantienen durante el Holoceno, pero experimentan una regresión progresiva a medida que avanza éste. Y en este caso sí se produce, paralelamente, un incremento de los pólenes de Quercus, como se aprecia en el diagrama polínico de Navarredonda de Gredos (FRANCO et al., 1997), o de Quercus y Betula como en la sierra de Béjar (Atienza, 1993) o el sector occidental de Gredos (FRANCO, 1995). En el diagrama de Navarredonda se observa que, a pesar de su disminución, los pinares mantienen una presencia significativa hasta prácticamente los tiempos actuales. La debilidad del piso de pinares en la vegetación de las montañas gredenses hoy en día, tal y como recogen GÉNOVA et al. (1988) debe ser, por tanto, también interpretada como resultado de una acción antrópica intensa en los últimos tiempos, con efecto acumulativo sobre una masa forestal que ya venía menguando en los últimos milenios.

8. CONSIDERACIONES FINALES

Hay otras cuestiones a las que se debe conceder importancia dentro de esta dinámica histórica de la cubierta vegetal (paleodinámica).

Una de ellas es la posible modificación de la velocidad regular de cambio de las transformaciones paisajísticas como consecuencia de un cambio climático. Esa modificación, que puede deberse a ciertos agentes naturales o antrópicos, generalmente ocasiona una aceleración del proceso de transformación del paisaje ya en curso. Ese es el caso, por ejemplo, de la cordillera Cantábrica donde está suficientemente constatado el hecho del desarrollo de los bosques de hayas, hacia la mitad del Holoceno, a expensas de otras formaciones forestales (COSTA TENORIO et al., 1997). La destrucción, por cualquiera de los motivos aludidos, de la vegetación previamente instalada habrá operado acelerando el proceso de implantación del hayedo.

Hay que señalar también que, en la concurrencia de distintos árboles sobre un biotopo disponible (por ejemplo un área desprovista de vegetación arbórea tras una situación de máximo glaciar), tendrán evidentemente ventaja aquéllos que logren prioridad en la instalación (por mayor proximidad, o versatilidad de los propágulos, por ejemplo). Su hegemonía puede ser lógicamente cuestionada si más adelante especies mejor adaptadas alcanzan el área; pero la sustitución definitiva de una agrupación o tipo de bosque por el otro puede ser extraordinariamente lenta si las diferencias de adaptabilidad no son muy grandes. Puede ocurrir que incluso no se llegue a producir antes de una nueva variación en las condiciones climáticas o bien que, por el contrario, y como ya hemos señalado, una eliminación fortuita (parcial o total, antrópica o natural) de la primera cubierta instalada, acelere o permita la conclusión del proceso de sustitución.

Ya en relación con el tema de los pinares es preciso contemplar las numerosas ocasiones donde, en el marco de la dinámica postglaciar, han debido coincidir en el espacio con otros tipos diferentes de formaciones arbóreas (bajo climas compatibles para ambas).

La condición de especies heliófilas de nuestros pinos hace que en biotopos donde puedan desarrollarse suelos profundos, en zonas de llanura o de topografía suave, etc... los procesos de competencia tiendan a concluir con la hegemonía de los planifolios (la regeneración del pinar se ve impedida por las condiciones de sombra). De esa manera en muchas depresiones rellenas de sedimentos proclives a procesos rápidos de edafogénesis, en terrazas y zonas de acumulación de depósitos de las cuencas, piedemontes detríticos y abanicos aluviales, etc... los bosques de frondosas, densos, generadores de ambientes nemorales, fueron con certeza los protagonistas en el Holoceno preantrópico ibérico (los pinos en esas áreas pueden no obstante tener un importante papel en las etapas de sustitución que se pueden producir dentro de la dinámica actual).

Sin embargo hay que convenir que el marco geográfico de la Península es extraordinariamente variado, tanto desde el punto de vista climático como geológico y topográfico. Como consecuencia de ello son también numerosas o abundantes las situaciones en que, por distintos factores, tal desplazamiento no llega a producirse y los pinares (también algunas formaciones de cupresáceas), permanecen estables como elementos dominantes del paisaje vegetal, ora integrando masas puras de coníferas, ora asociadas a las distintas frondosas que ofrece el rico patrimonio vegetal ibérico.

Esos factores que podemos considerar como principales elementos restrictivos de la competencia pueden resumirse en:

- Aspectos climáticos: La continentalidad, ciertas condiciones de aridez o microtermia acentuada, pueden propiciar la estabilizar de distintos tipos de pinares (pinares de P. uncinata del Pirineo -en este caso, como en algunos relativos a P. sylvestris, no existe una frondosa que pueda “discutir” el espacio al pinar, a causa precisamente de la dureza de las condiciones climáticas-; de P. sylvestris de distintos macizos ibéricos; pinares de carrasco del Este peninsular, etc).

- La topografía como factor limitante de la edafogénesis: En laderas abruptas, sobre todo si las litologías son compactas, las agrupaciones vegetales arbóreas pueden ver integrarse en armonía y como expresión del dosel forestal dominante, a distintas frondosas, pinos y Juniperus.

- Condicionamientos ligados al tipo de sustrato: Las arenas (sobre todo si su potencia es elevada), dolomías metamórficas, peridotitas, etc...., constituyen litologías poco propicias para nuestras frondosas (sobre todo en las secuencias más secas de los climas mediterráneos). Hay que recordar aquí los pinares de las costas arenosas del suroeste de la Península, o de los arenales interiores de la cuenca del Duero; también los que dominan en las andaluzas sierras de Tejeda, Almijara o Sª Bermeja, etc.

Finalmente hay que señalar que los factores anteriores no deben ser considerados aisladamente. Es la combinación de los mismos lo que frecuentemente explica la hegemonía de determinados tipos de formaciones. Es el caso de las formaciones de P.pinaster en las areniscas del Bunter de los ambientes continentalizados de la sierra de Albarracín o sobre ese mismo tipo de materiales pero en los climas secos de algunas sierras levantinas (Espadán). Otro tanto sucede con los pinares de P. nigra o P. halepensis de distintos puntos del Sistema Ibérico y de las cordilleras levantinas: climas contrastados o ambientes semiáridos, respectivamente, ligados frecuentemente a topografías abruptas. La importancia de los paisajes pinariegos de origen natural en el marco geográfico de la península Ibérica se concentra fundamentalmente en los sectores central y oriental, así como en las partes más elevadas de muchas de nuestras montañas (MORLA, 1993), alcanzando frecuentemente sus manifestaciones extensiones notables. Para la interpretación de este origen y demás vicisitudes históricas (siempre en relación con el resto de formaciones) es imprescindible, tal como se ha tratado de poner de manifiesto a lo largo de esta exposición, el concurso de los informadores paleobotánicos. Éstos permiten determinar los distintos eventos paleofitogeográficos y de paleodinámica de la vegetación.

9. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ALÍA, R.; MARTÍN, S.; DE MIGUEL, J.; GALERA, R.; AGÚNDEZ, D.; GORDO, J.; SALVADOR, L.; CATALÁN, G. & GIL, L. 1996. Las regiones de procedencia de Pinus pinaster Ait. DGCONA, Madrid.
ALCALDE, C. 1999. Estudio paleobotánico del yacimiento de Lomilla (Palencia). Proyecto Fin de Carrera. E.T.S.I. Montes. Madrid.
ALONSO MILLÁN, A., GARCÍA AMORENA, N., GARZÓN, G., GÓMEZ MANZANEQUE, F., GONZÁLEZ DÍEZ, A., MORLA, C., REMONDO, J. & ROIG, S. 1999. Estudio Preliminar del yacimiento de macrorrestos vegetales de Caranceja (Reocín, Cantabria, España). Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural (Sección Geolología.) 94 (3-4): 24-30.
ATIENZA, M. 1993. Evolución del paisaje vegetal de las sierras de Béjar y Peña de Francia durante el Holoceno a partir del análisis palinológico. Tesis doctoral, Univ. Alcalá de Henares. Inédita.
BACILE-ROBERT, E. 1981. Le pin pignon (Pinus pinea L.) dans le Wurm recent de Provence, Geobios, 14: 395-397.
BADAL, E. .1991. La vegetación durante el Paleolítico superior en el País Valenciano y Andalucía. Resultados antracológicos. En: Arqueología medioambiental a través de macrorrestos vegetales, C.S.I.C./Ayto. Madrid.
BADAL, E.; BERNABEU, J. & VERNET, J.L. 1994. Vegetation changes and human action from the Neolitic to the Bronze Age (7000-4000 B.P.) In Alicante, Spain, based on charcoal analysis.Vegetation History and Archaeobotany, 3: 155-166.
BENAVENTE, J.A.; NAVARRO, C.; STEVENSON, A.C.; MACKLIN, M.G.; PASSMORE, D. & DAVIS, B.A. 1994. Datos para el estudio de la evolución medioambiental del área endorreica de Alcañiz (Teruel). Jornadas sobre el futuro de las saladas de los Monegros y el Bajo Aragón:137-150, Caspe, España.
BURJACHS, F.; RODÓ, X. & COMÍN, F.A. 1996. Gallocanta: un ejemplo de secuencia palinológica en una laguna efímera. En: Ruiz Zapata (ed.) Estudios Palinológicos XI Simposio de Palinología (APLE):25-29.
CARATINI, C. & VIGUIER, C. 1973. Etude palynologique et sédimentologique des sables halogènes de la falaise littorale d El Asperillo (province de Huelva). Estudios Geológicos 29: 325-328.
ARÁNZAZU PRADA, Mª.; GORDO, J.; DE MIGUEL, J.; MUTKE, S.; CATALÁN-BACHILLER, G.; IGLESIAS, S. & GIL, L. 1997. Las regiones de procedencia de Pinus pinea L. en España. Organismo Autónomo de Parques Nacionales, Madrid.
CARRIÓN, J.S.; NAVARRO, C.; NAVARRO, J.; & MUNUERA, M. 2000. The distribution of cluster pine (Pinus pinaster) in Spain as derived from palaeoecological data: relationships with phytosociological classification. The Holocene10 (2): 243-252
CATALÁN, G.; GIL, L.; GALERA, P.; MARTÍN, S.; AGÚNDEZ, D. & ALÍA, R. 1991. Las regiones de procedencia de Pinus sylvestris L. y Pinus nigra ssp. salzmannii (Dunal) Franco en España. ICONA, Madrid.
COSTA TENORIO, M.; MORLA JUARISTI, C. & SAINZ OLLERO, H. (Eds.).1997. Los bosques ibéricos, una interpretación geobotánica. Ed. Planeta.
DAVIS, B.A.S. 1994. Palaeolimnology and Holocene environmental change from endoreic lakes in the Ebro Basin, North-East Spain. Tesis Doctoral. University of Newcastle Upon Tyne. Inédita.
FRANCO, F. 1995. Estudio palinológico de turberas holocenas en el Sistema Central: reconstrucción paisajística y acción antrópica. Tesis Doctoral.
FRANCO, F., GARCÍA ANTÓN, M., GÉNOVA, M., MALDONADO, J, MORLA, C. & SÁNCHEZ HERNANDO, L.J. 1996. El pinar de Lillo: una interpretación fitogeográfica basada en criterios paleobotánicos. Medio Ambiente en Castilla y León 5: 4-9.
FRANCO, F.; GARCÍA ANTÓN, M. & SAINZ OLLERO, H.1997. Impacto antrópico y dinámica de la vegetación durante los últimos 2000 años BP en la vertiente septentrional de la sierra de Gredos: Navarredonda (Avila, España), Revue de Paleoboliologie 16 (1):29-45.
FRANCO, F.; GARCÍA ANTÓN, M. & SAINZ OLLERO, H. 1998. Vegetation dynamics and human impact in the Sierra de Guadarrama, Central System, Spain. The Holocene 8,1:69-82.
GARCÍA ANTÓN, M; FRANCO MÚGICA, F.; MALDONADO RUIZ, J.; MORLA JUARISTI, C. & SAINZ OLLERO, H. 1995. Una secuencia polínica en Quintana Redonda (Soria), evolución holocena del tapiz vegetal en el Sistema Ibérico septentrional. Anales del Jardín Botánico de Madrid 52 (2):187-195.
GARCÍA ANTÓN, M.; FRANCO MÚGICA, F., MALDONADO RUIZ, J., MORLA JUARISTI, C. & SAINZ OLLERO, H. 1997. New data concerning the evolutión in Lillo Pinewood (León, Spain). Journal of Biogeography 26: 929-934.
GARCÍA ANTÓN, M.; MALDONADO RUIZ, J.; MORLA JUARISTI, C. & SAINZ OLLERO, H. 1999. Fitogeografía histórica de la península Ibérica. En: Casado, M.A. & Díaz Pineda, F. eds. La diversidad biológica en España. CYTED, Madrid
GÉNOVA FUSTER, M.; GÓMEZ MANZANEQUE, F. & REGATO PAJARES, P. 1988. Sobre los pinares relictos de la Sierra de Gredos (Avila), Actes del Simposi Internacional de Botánica Pius Font i Quer II: 439-442.
GIL, L. 1994. Reseña geográfico-histórica de los bosques de Castilla y León. En: Segundo Inventario Forestal Nacional, Castilla y León: 13-31. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Madrid.
GIL, L.; DÍAZ-FERNÁNDEZ, P.; JIMÉNEZ, M.P.; ROLDÁN, M.; ALÍA, R.; AGÚNDEZ, D.; DE MIGUEL, J.; MARTÍN ALBERTOS, S. & DE TUERO, M. 1996. Las regiones de procedencia de Pinus halepensis Mill. En España. Organismo Aurtónomo de Parques Nacionales, Madrid
GIL, L. 1999. La transformación histórica del paisaje: la permanencia y la extinción del pino piñonero. Separata de “Los Montes y su Historia, una perspectiva política, económica y social”, servicio de publicaciones de la Universidad de Huelva.
HANNON, G.E. 1985. Late Quaternary vegetation of Sanabria Mars (North West Spain). Thesis. Trinity College, Dublin.
HUNTLEY, B. & BIRKS, H.J.B. 1983. An Atlas of past and present pollen maps for Europe:0-13.000 years ago. Cambridge University Press.
JANSSEN, C.R. & WOLDRINGH, R.E. 1981. A preliminary radiocarbon dated pollen sequence from the serra da Estrela, Portugal. Finistera XVI (32):299-309.
JONKER, F.P. 1952. Analyse pollinique d’une tourbiere dans le delta de l’Ebre, Collectanea Botanica 3:179-182.
LÓPEZ GARCÍA, P. 1978. Resultados del análisis polínico del Holoceno en la península Ibérica. Trabajos de Prehistoria 35:29-38.
LÓPEZ GARCÍA, P. & LÓPEZ SAEZ, J.A. 1994. Contribución al conocimiento de la historia de la vegetación de Huesca: análisis palinológico del yacimiento de la Cueva del Moro (Olvena). Boletín Geológico y Minero 105: 427-435.
MANCEBO, J.M.; MOLINA, J.R. & CAMINO, F. 1993. Pinus sylvestris L. en la vertiente septentrional de la sierra de Gredos (Avila). Ecología 7: 233-245.
MARTÍNEZ ATIENZA, F. 1999. Bibliografía palinológica del Holoceno ibérico, 1945-1988. Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural (Sección Biología.) 95 (1 y 2): 5-30.
MARTÍNEZ GARCÍA, F. 1999. Los bosques de Pinus sylvestris L. del Sistema Central español. Distribución, historia, composición florística y tipología.. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Madrid.
MALDONADO, J.1994. Evolución tardiglaciar y holocena de la vegetación en los macizos del noroeste peninsular. Tesis Doctoral, inéd.
MENÉNDEZ AMOR, J. & FLORSCHUTZ, F. 1964. Results of the preliminary palynological investigation of samples from a 50 m boring in southern Spain. Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural (Sección Geología) 62: 251-255.
MENÉNDEZ AMOR, J. & ORTEGA SADA, M.T. 1958. Determinación de las especies de Pinus que en los alrededores de Puebla de Sanabria (Zamora) vivieron a lo largo del Tardiglaciar y el Holoceno. Anales de la asociación española para el progreso de la ciencia, 23:606-626.
METCALF, C.R. 1958. Gorham’s Cave: Report on the plants remains. Bulletin of the Institute of Archaeology, 4: 219.
MORLA, C. 1993. Significación de los pinares en el paisaje vegetal de la península Ibérica. Congreso forestal español. Ponencias y comunicaciones, Tomo I: 361-370.
MORLA, C. 1996. Especies forestales autóctonas y alóctonas en la restauración del tapiz vegetal de la península Ibérica. En: García Fernández, J. (ed.) Medio ambiente y crisis rural. Fundación Duques de Soria/Universidad de Valladolid: 33-61.
MUÑOZ SOBRINO, C.; RAMIL REGO, P.; DELIBES DE CASTRO, C. & ROJO GUERA, M. 1996. Datos paleobotánicos sobre la turbera de la Piedra (Páramo de Tozo, Burgos). En: P. Ramil, C. Fernández Rodríguez & M. Rodríguez Guitián (eds.) Biogeografía Pleistocena- Holocena de la Península Ibérica. Santiago de Compostela.
NIDO, J. DEL; GÓMEZ MANZANEQUE, F.; MASEDO, F.; MORLA, C.; ROIG, S. & SÁNCHEZ HERNANDO, L.J. 1999. Identificación de un dendrolito en el Cretácico inferior (Aptiense) del Sistema Ibérico septentrional (La Rioja, España). Consideraciones paleoambientales. Revue de Paleobiologie 17 (2): 513-523
PRADA, Mª.; GORDO, J.; DE MIGUEL. J.; MUTKE, S.; CATALÁN BACHILLER, G.; IGLESIAS, S. & GIL, L. 1997. Las regiones de procedencia de Pinus pinea L. en España. Ministerio de Medio ambiente. Madrid.
PONS, A. & REILLE, M. 1988. The Holocene and upper Pleistocene pollen record from Padul (Granada, Spain): a new study. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology 66: 243-263.
ROIG, S.; GÓMEZ MANZANEQUE, F.; MASEDO, F.; MORLA JUARISTI, C. & SÁNCHEZ HERNANDO, L.J. 1997. Estudio paleobotánico de estróbilos y maderas subfósiles holocenas en el yacimiento de Cevico Navero (Palencia, España). Anales del Jardín Botánico de Madrid. 55(1):111-123.
RUBIO, I. 1988. La economía de subsistencia en el Neolítico hispano. En: P. López (Coor.) El Neolítico en España. Cátedra, Madrid: 337-417.
SALVADOR, L.; ALÍA, R.; AGÚNDEZ, D. & GIL, L. 2000. Genetic variation and migration pathways of maritime pine (Pinus pinaster Ait) in the Iberian peninsula. Theor. Appl. Genet. 100:89-95.
SÁNCHEZ HERNANDO, L. J.; GÓMEZ MANZANEQUE, F.; MASEDO, F.; MORLA , C. & NIDO, J. DEL 2000. Identificación de macrorrestos vegetales holocenos en las cuencas altas de los ríos Porma, Curueño y Esla (León, España). Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural (Sección Biología) en prensa.
STEVENSON, A.C. 1985. Studies in the vegetational history of S.W. Spain II. Palynological investigations at Laguna de las Madres, Huelva. Journal of Biogeography 12:293-314.
STEVENSON, A.C. & MOORE, P.D. 1988. Studies in the vegetational history of S.W. Spain IV. Palynological investigations of a valley mire at El Acebrón, Huelva. Journal of Biogeography 15: 339-361.
VAN DER KNAAP, W.O. & VAN LEEUWEN, J.F.N. 1995. Holocene vegetation sucession and degradation as responses to climatic change and human activity in the sierra de Estrela, Portugal. Review of paleobotany and palynology 89:153-211.
YLL, E.I. & PÉREZ OBIOL, R.1992. Instalación de los bosques deducido a partir del análisis polínico de un sondeo marino en el Delta del Ebro. Orsis 7: 21-30

Autores:
FRANCO MÚGICA, FÁTIMA (Unidad de Botánica. Departamento de Biología. Universidad Autónoma Madrid)
GÓMEZ MANZANEQUE, FERNANDO (Unidad de Botánica, E.T.S. I. de Montes, Universidad Politécnica Madrid)
MALDONADO RUIZ, JAVIER (Unidad docente de Botánica, E.T.S.I. de Montes, Universidad Politécnica Madrid)
MORLA JUARISTI, CARLOS (Unidad docente de Botánica, E.T.S.I. de Montes, Universidad Politécnica Madrid)
POSTIGO MIJARRA, JOSÉ MARÍA (Unidad docente de Botánica, E.T.S.I. de Montes, Universidad Politécnica Madrid)


CONTINUAR LEYENDO...

Cap. 1
   El papel de los pinares en la vegetación holocena de la Península Ibérica (Parte I)
Cap. 2
   El papel de los pinares en la vegetación holocena de la Península Ibérica (Parte II)


¡¡¡¡Estamos en WhatsApp!!!!!!
SI quieres tener a mano toda la información técnica de actualidad, pincha aquí y únete al canal. Es un sistema gratuito, cómodo y seguro.

Hay más artículos técnicos de estos sectores: Forestales

Información en tu Email
Recibe artículos y novedades
VÍDEOS RECOMENDADOS
El técnico de campo

¿Estar informado? Suscripción gratis

Más artículos técnicos

INSTRUMENTAL RECOMENDADO
brix  0 20   refractometro atago master 20m  master 20t  master 20alfa  comprobar la calidad de la fruta

BRIX: 0-20º. Refractómetro Atago MASTER 20M. Calidad de la fruta

¡Oferta! 99,00 € - 141,10 € DTO.: 29,84 % + IVA

brix  0 53    refractometro digital para frutas  atago pal1  precio minimo garantizado  calidad de la fruta  certificado calibracion iso opcional

BRIX: 0-53º - Refractómetro Digital para Frutas. PRECIO MÍNIMO GARANTIZADO

¡Oferta! 247,40 € - 275,00 € DTO.: 10,04 % + IVA

calibre de fruta de cinta metalica universal  precio minimo garantizado

Calibre de fruta de cinta metálica universal

¡Oferta! 72,85 € - 76,00 € DTO.: 4,14 % + IVA

Buscador de documentos


           
PORTADA Contacto Newsletter Publicidad Prensa Trabaja en Infoagro
Aviso legal Política de Privacidad Política de Cookies
English Français Russian

© Copyright Infoagro Systems, S.L.