ico english agriculture videos ico videos agricultura Rusia
Toda la Agricultura en Internet
     
Artículos Noticias Empresas CompraVenta Empleo Precios FyH Cursos Tienda Foro Vídeos Fotos Diccionario Más  
» Artículos técnicos

El cultivo de la Palmera

Las palmeras son plantas arbóreas o arbustivas que portan un penacho de hojas en la parte superior y tienen un tallo generalmente único y no ramificado denominado estípite.

icono foto el cultivo de la palmera

1. Taxonomía y origen
2. Morfología
2.1. Particularidades
3. Requerimientos edafoclimáticos
4. Propagación
5. Técnicas de cultivo
6. Plagas y enfermedades
6.1. Plagas
6.2. Enfermedades
7. Fisiopatías

1. TAXONOMÍA Y ORIGEN

Familia Arecaceae
Especies Archontophoenix alexandrae
Archontophoenix cunninghamiana
Brahea armata
Butia capitata
Caryota urens
Chamaerops humilis
Dypsis lutescens
Howea belmoreana
Howea forsteriana
Jubaea spectabilis
Livistona australis
Livistona chinensis
Phoenix canariensis
Phoenix dactylifera
Phoenix reclinata
Rhapis excelsa
Roystonea regia
Syagrus romanzoffiana
Washingtonia fiifera
Washingtonia robusta
Nombre común Palmera, Palma

En la familia Arecaceae se encuentran más de 200 géneros diferentes y alrededor de 3000 especies que habitan, principalmente en zonas tropicales y subtropicales.

La gran mayoría de las especies de palmera proceden de las regiones tropicales de América, Malasia y de África. Los países más ricos en cuanto a número de especies son Sumatra y Borneo, repúblicas de América Central y regiones situadas al Norte del Amazonas.

2. MORFOLOGÍA

Las palmeras son plantas arbóreas o arbustivas de la clase Monocotiledóneas. Portan un penacho o rosetón de hojas (corona) en la parte superior, tienen un tallo generalmente único y no ramificado denominado estípite.

- Sistema radicular: El sistema radicular de la palmera está formado por dos clases de raíces: raíces primarias y raíces adventicias. El sistema radicular primario aparece al inicio de la planta y muere al poco tiempo. Éste es sustituido por otras raíces (sistema radicular adventicio) que nacen en la base del tallo. A medida que mueren las raíces se sustituyen por otras nuevas. A veces, las raíces adventicias pueden aparecer por encima del suelo. Todas ellas son finas y alargadas con su respectiva función de anclaje y absorción de nutrientes.

- Tallo, fuste, estipe o estípite: Se trata de un tallo único (rara vez ramifica) y esbelto, más o menos largo, delgado o robusto, liso o áspero, cubierto de fibras, espinas, etc. En muy pocos casos, permanece bajo tierra, emergiendo únicamente las hojas y las inflorescencias. Algunas palmeras son trepadoras y sus delgados tallos están equipados de espinas que les ayudan a elevarse.

En la mayoría de las especies, las palmeras jóvenes desarrollan durante los primeros años la yema apical y el sistema radicular. Posteriormente, empiezan a emitir hojas cada vez más grandes y, sólo cuando han adquirido su grosor definitivo o casi definitivo, empiezan a crecer en altura, manteniendo normalmente un diámetro constante a lo largo de todo el tallo.

Las palmeras que desprenden con facilidad la hoja, dejan en su punto de unión una cicatriz o anillo. En otros casos, las hojas secas cuelgan del tallo durante un largo tiempo.

Normalmente destacan las especies que alcanzan los 24-60m de altura. Los estípites más finos que se conocen tienen un diámetro de entre 5-25cm y los más gruesos pueden llegar a medir hasta los 2 metros.

-
Corona: La corona de las palmeras está formada por las hojas, flores, frutos y la yema apical.

Las hojas son de color verde. Según la especie pueden ser pinnadas, enteras, palmeadas, costapalmada e incluso bipinnada. Normalmente se disponen en espiral y muy próximas entre sí formando en la parte superior del tallo un penacho o rosetón. En la hoja se distinguen varias partes:

1. Peciolo: Parte que une el limbo con el estípite. Según la especie puede ser estriado, liso o presentar espinas a lo largo del mismo.
2. Vaina: Base del peciolo que envuelve al estípite. Presenta diversas formas dependiendo de la especie.
3. Raquis: Prolongación del peciolo hasta el final de la hoja, donde se insertan los foliolos.
4. Foliolos: Segmentos que nacen del raquis.
5. Limbo: Parte aplanada y ensanchada de la hoja que puede ser, según la especie, entera o dividida en foliolos.

En cuanto al tipo de hoja, destacan:

1. Pinnada: Hoja dividida en numerosos segmentos que parten del raquis, dándole aspecto de pluma.
2. Bipinnada: Hoja dividida en numerosos segmentos, los cuales se vuelven a dividir en segmentos más pequeños. Este tipo de hoja lo presenta el género Caryota.
3. Palmeada: Hoja dividida en varios segmentos que parten de un punto común. Se caracterizan por tener aspecto de abanico.
4. Costapalmada: Hoja palmeada en la que el peciolo de la hoja se prolonga a través del limbo.
5. Enteras: Hojas simples e indivisas.

Las flores se agrupan en inflorescencias llamadas espádices. En estado inmaduro están cubiertas por brácteas denominadas espatas.

La mayoría de las especies son monoicas, con flores masculinas y femeninas sobre el mismo pie de planta, unas veces en la misma inflorescencia y otras en inflorescencias separadas. Existen, también especies con flores hermafroditas y especies dioicas.

En la mayoría de las especies, las inflorescencias surgen en las axilas de las hojas (inflorescencia axilar). También pueden aparecer por debajo de las hojas, como en el género Archontophoenix sp. o Caryota sp. (inflorescencia subfoliar o intrafoliar ); o bien, por encima del eje principal como en el género Corypha sp. ( inflorescencia superior o suprafoliar). Existe un grupo reducido de palmeras (Chamadorea sp.) que dan lugar a inflorescencias a nivel del suelo (inflorescencia basal o radical).

Respecto al tamaño de las inflorescencias varía según la especie, pudiendo algunas superar la longitud de las hojas.

Las flores individuales son pequeñas y están compuestas por tres sépalos, tres pétalos, seis estambres y un ovario tricarpelar con tres estilos y sus correspondientes estigmas. Su color puede ser blanco, crema, amarillo, verdoso, lila, etc. según la especie.

El periodo de floración en la palmera es variable según la especie. Sin embargo, existen especies que florecen una vez al año y otras que pueden florecer hasta cinco veces si las condiciones son favorables. Pasada la floración, dependiendo de la especie, las vainas pueden desprenderse del tallo o permanecer en el mismo.

El fruto de las palmeras consiste en una baya o drupa de tamaño variable según la especie, así como el grosor, dureza y color del epicarpio. El mesocarpio, en algunos casos, es carnoso y comestible, mientras que en otros, muy fibroso. Generalmente, contiene una sola semilla pero a veces puede tener dos o tres.

2.1. Particularidades

- Archontophoenix alexandrae: Especie monoica, originaria de Australia, que puede llegar a alcanzar más de 15m de altura. Presenta un potente sistema radicular y el estípite se caracteriza por tener una base más ancha. Sus hojas son pinnadas, de color verde oscuro en el haz y glauco en el envés. Las inflorescencias están formadas por flores de color blanco.
Archontophoenix alexandrae. Fotografía: Forest and Kim Starr

[ampliar imagen]

Esta especie prefiere semisombra y humedad relativa alta. Requiere suelos ricos en materia orgánica y con buen drenaje. Presenta poca tolerancia a salinidad y puede llegar a soportar temperaturas de hasta -4ºC.

- Archontophoenix cunninghamiana: Especie monoica, originaria del este de Australia, que puede alcanzar más de 15m de altura. Se diferencia de Archontophoenix alexandrae en que no presenta un ensanchamiento en la base y en que sus hojas son verdes por ambas caras, más anchas y con indumentos en el nervio central. Su inflorescencia presenta flores rosadas.
Archontophoenix cunninghamiana. Fotografía: Jesús Cabrera

[ampliar imagen]
Archontophoenix cunninghamiana. Fotografía: Mauroguanandi

[ampliar imagen]

Esta especie prefiere semisombra, aunque especies adultas toleran la exposición a radiación solar directa. Requieren de humedad relativa alta y suelos ricos en materia orgánica y con buen drenaje. Al igual que A. alexandrae es poco tolerante a la salinidad y puede llegar a soportar temperaturas de hasta -4ºC.

- Brahea armata
: Especie monoica y de crecimiento lento, originaria de México y Baja california. Presenta un tronco muy robusto que puede llegar a alcanzar los 12m de altura.

Se caracteriza por tener hojas palmeadas y de color azulado e inflorescencias con el espádice paniculado alargado y colgante.

Es una especie bastante tolerante a la radiación solar, sequía y salinidad del suelo, y sensible a humedades relativas altas y encharcamiento.

-
Butia capitata: Especie monoica, de crecimiento lento, originaria de Brasil, Uruguay y del Norte de Argentina, que puede alcanzar los 6m de altura. El estípite está cubierto por la base de hojas senescentes. Las hojas pueden tener de 2-3m de longitud y son de color verde-grisáceo, pinnadas y muy arqueadas. Las inflorescencias están formadas por flores amarillentas-rojizas. Sus frutos son comestibles.

Esta especie prefiere una exposición soleada, pudiendo tolerar largos periodos de sequía. Es resistente a heladas (-12ºC) pero muy exigente respecto al drenaje del suelo.

- Caryota urens: Es originaria de Malasia y la India y conocida como “cola de pescado”. Es una especie monocárpica, monoica y de crecimiento largo, que puede llegar a alcanzar 20m de altura. Presenta hojas de color verde oscuro, bipinnadas de 3-6m de longitud y con foliolos cuneados y de borde dentado que recuerda la cola de un pez.
Caryota urens. Fotografía: Mauroguanandi

[ampliar imagen]

A los 12 años aproximadamente desarrolla inflorescencias a lo largo del tallo. La floración puede durar unos 5 años y tras la fructificación el ejemplar muere lentamente.

Esta especie es poco tolerante a suelos salinos. Prefiere suelos bien drenados y humedad relativa alta.

-
Chamaerops humilis:
Originaria de la región mediterránea. Es una especie dioica, de porte arbustivo, que no supera normalmente los 2m de altura. Presenta hojas palmeadas, de color verde oscuro y con largos peciolos con espinas en su lateral. Las inflorescencias nacen entre las hojas. Sus flores pueden ser unisexuales o hermafroditas, pequeñas, de color amarillo y se encuentran protegidas por espatas.
Chamaerops humilis. Fotografía: Forest and Kim Starr

[ampliar imagen]

Esta especie es tolerante a la sequía, salinidad y bajas temperaturas. En general, no es exigente en cuanto a suelo.

Existen variedades como: Chamaerops humilis 'Arborescens', Chamaerops humilis 'Glaucescens' (Palmito azul) y Chamaerops humilis 'Gracilis' (Palmito de tronco).

- Dypsis lutescens: Originaria de Madagascar. Es una especie monoica, de crecimiento rápido. Puede alcanzar una altura de 2-3m cuando presenta varios troncos, y hasta de 9m cuando el tronco es único. Presenta hojas pinnadas de color verde con el peciolo amarillento. Las inflorescencias están muy ramificadas y está compuestas por flores blancas y muy aromáticas.

Es una especie que requiere de clima cálido, abundante humedad y buena iluminación, aunque prefiere zonas de semisombra. Es utilizada normalmente como planta de interior.

- Howea belmoreana: Originaria del este de Australia. Es una especie monoica, de crecimiento lento. Puede llegar a alcanzar una altura de hasta 5m. Presenta hojas pinnadas de color verde oscuro, muy arqueadas y con largos foliolos que adoptan forma de V. Sus inflorescencias no presentan ramificación y son cortas respecto a otras especies.

Es una especie que prefiere semisombra, aunque tolera la radiación solar y las heladas (-4ºC). Presenta tolerancia media a la salinidad y requiere suelos con buen drenaje.

- Howea forsteriana: Originaria del este de Australia. Es una especie monoica y de crecimiento lento que puede alcanzar hasta los 5m de altura.

Se diferencia de Howea belmoreana por presentar hojas menos arqueadas y foliolos en forma de V invertida. Sus inflorescencias presentan flores blancas masculinas y femeninas.

Esta especie se desarrolla mejor en semisombra que con abundante luminosidad y tolera periodos cortos de heladas (-4ºC). Prefiere suelos ricos en materia orgánica, húmedos y bien drenados.

- Jubaea spectabilis: Originaria de Chile. Es una especie monoica y de crecimiento lento. Esta especie puede alcanzar más de 15m de altura y un diámetro de hasta 2m de ancho. Sus hojas son pinnadas de color verde en el haz y glauco en el envés y su peciolo presenta una especie de crin marrón en los bordes. Presenta flores púrpuras en las inflorescencias interfoliares, las cuales están protegidas por espatas semileñosas. Su fruto es comestible.

Esta especie prefiere exposición soleada aunque también tolera periodos largos de frío de hasta -20ºC y la sequía.

Cuando Jubaea spectabilis es pequeña prefiere semisombra y suelo poco húmedos.

- Livistona australis: Originaria de Australia. Es una especie monoica, de crecimiento muy lento que puede alcanzar hasta los 25m. Presenta hojas grandes, costapalmadas, de color verde brillante y con los ápices segmentarios colgantes. Sus inflorescencias son largas y están formadas por flores hermafroditas.

Esta especie prefiere la exposición soleada o semisombra. Es resistente al frío, pudiendo soportar hasta -8ºC. Es una especie tolerante a la sequía y prefiere suelos fértiles, porosos y bien drenados.

- Livistona chinensis: Originaria de China, Japón y Taiwán. Esta especie se diferencia de Livistona australis por ser de dimensión más reducida (velocidad de crecimiento menor).
Livistona chinensis. Fotografía: Forest and Kim Starr

[ampliar imagen]

Ambas especies son sustituidas en el mercado por las Washingtonia, debido a su lento crecimiento.

- Phoenix canariensis: Originaria de las Islas Canarias. Es una de las palmeras más empleadas en jardinería. Es una especie dioica, de crecimiento moderado que puede alcanzar los 20m de altura y un diámetro de hasta 10m. Presenta hojas pinnadas de color verde brillante y arqueadas.
Phoenix canariensis. Fotografía: Forest and Kim Starr

[ampliar imagen]

Esta especie requiere de exposición soleada. Es resistente al frío (-10ºC) y tolerante a salinidad y a sequía. Aunque se adapta bien a todo tipo de suelo, prefiere suelos bien drenados. Esta palmera es especialmente sensible al picudo rojo.

- Phoenix dactylifera: Originaria del norte de África y oeste de Asia. Es otra de las palmeras más utilizadas en jardinería. Esta especie se diferencia de Phoenix canariensis por: mayor altura (hasta 30m de altura), estípite menos grueso, color de sus hojas (tono verde azulado) y mayor velocidad de crecimiento. Sus inflorescencias son largas, en espata y con flores masculinas y femeninas separadas en distintos árboles. El fruto es una baya denominada dátil, el cual se caracteriza por presentar forma oblonga-ovoide, lisa, con mesocarpio carnoso y endocarpio membranoso y de coloración variada (amarillo, amarillo-verdoso, anaranjado o rojo).

Esta especie requiere un clima cálido pero no demasiado seco. Es resistente al frío (hasta -10ºC) y tolerante a la salinidad y sequía, aunque puede resistir periodos cortos de encharcamiento.

- Phoenix reclinata: Originaria de África. Es una especie dioica, con varios estípites de hasta 15m de altura. Presenta hojas pinnadas, con foliolos de color verde brillante y dispuestos en varios ángulos. Sus inflorescencias nacen de entre las hojas y presentan flores de color crema. Sus frutos son dátiles, los cuales son comestibles.

Es una especie tanto de exposición soleada como de semisombra. Es resistente al frío (-7ºC), a la salinidad y a la sequía. Se adapta muy bien a todo tipo de suelos pero prefiere suelos bien drenados.

- Rhapis excelsa: Originaria de China. Es conocida como palmerita china. Es una especie dioica de varios troncos delgados de hasta 5m de altura. Es de crecimiento lento. Presenta hojas palmeadas con foliolos suavemente dentados en sus márgenes y de color verde oscuro. Sus inflorescencias son cortas y están formadas por flores de color amarillo.

Es una especie de semisombra. Requiere ambiente húmedo y suelos fértiles y bien drenados. Es menos resistente al frío (-2ºC) y poco tolerante a la salinidad.

- Roystonea regia: Originaria de Cuba. Es una especie monoica que se caracteriza por presentar un tronco robusto de color blanco, con capitel de color verde intenso seguido de una gran corona de grandes hojas.

Las hojas son pinnadas de color verde brillante. Sus inflorescencias nacen entre el estípite y el capitel.
Roystonea regia. Fotografía: Forest and Kim Starr

[ampliar imagen]

Es una especie de exposición soleada. Requiere suelos profundos y bien drenados. Es resistente a la sequía pero no tolera bien las heladas (-2ºC).

- Syagrus romanzoffiana: Originaria de Brasil, Paraguay y norte de Argentina y conocida como Palma de la reina. Es una especie monoica, de crecimiento lento, que puede llegar a medir 12m de altura. Presenta hojas pinnadas, con foliolos de color verde brillante, dispuestos en varios ángulos, dándole aspecto plumoso.

Es una especie que requiere abundante luminosidad y que puede resistir el frío hasta una temperatura de -8ºC. No tolera muy bien los suelos pesados. Si se dispone de un suelo alcalino será necesaria la aportación de microelementos.

- Washingtonia filifera: Originaria de California, Arizona y norte de México. Es una especie monoica, de crecimiento rápido. Presenta un estípite grueso (60-80cm) que puede alcanzar hasta 20m de altura. Sus hojas son costapalmadas, con foliolos de color verde oscuro, bordes filamentosos y con un tercio de los mismos colgantes. Presentan largos peciolos con espinas en los márgenes. Sus inflorescencias, más largas que las hojas, son colgantes y ramificadas con flores hermafroditas de color blanco y perfumadas.

Las hojas senescentes, una vez secas, permanecen colgantes en la palmera.

Es una especie de exposición soleada. Es resistente al frio (-10ºC), a la salinidad y a la sequía. Se adapta bien a todo tipo de suelos, aunque prefiere suelos fértiles y con buen drenaje. En suelos arcillosos y muy húmedos puede verse afectada por Phytophthora.

- Washingtonia robusta: Originaria del noroeste de México y California. Es una especie monoica, de crecimiento largo. Se diferencia de Washingtonia filifira por presentar un tronco más delgado (25cm de diámetro) y de mayor altura (hasta 30m). Las hojas de esta especie son costapalmadas, con foliolos puntiagudos, de color verde brillante y no presentan bordes filamentosos. Los peciolos de las hojas no presentan espinas. Sus inflorescencias están formadas por flores hermafroditas de color crema, colgantes y de mayor longitud que las hojas.
Washingtonia robusta. Fotografía: John Tann

[ampliar imagen]

Es una especie de exposición soleada, menos resistente al frío (-5ºC) pero sí tolerante a salinidad y sequía. Se adapta bien a todo tipo de suelos aunque prefiere suelos fértiles y con buen drenaje.

Existen ejemplares resultantes de la hibridación de ambas especies.

Dentro del género Washingtonia es una de las palmeras urbanas más empleadas junto a Phoenix y Syagrus.

Especies de interior


Cualquier especie de la familia Arecaceae puede emplearse como planta decorativa de interior en su fase juvenil. Las características principales de las especies cultivadas en interior se recogen en la siguiente tabla:

Tabla 1. Características principales de algunas especies de palmera de interior
Especie N. común Origen Sustrato Germinación Riego Abonado Luz T (ºC) H.R. (%)
Archontophoenix sp. Palmera elegante Australia
1/3 tierra, 1/3 turba, 1/3 mantillo
pH=6
3 meses
Verano: 2/día
Invierno: 15d
Verano: 2/mes
10-10-10
Elevada 10-25 Alta
Arecastrum romanzoffianum Palma de la reina Brasil, Uruguay y Argentina 2/4 tierra, 1/4 mantillo, 1/4 arena 2 meses Tierra siempre húmeda
Verano: 2/mes
10-10-10
Elevada 10-24 Alta
Caryota sp. Cola de pez India y Malasia
2/4 tierra, 1/4 mantillo, 1/4 arena
pH=6
4-6 meses Continuos en primavera y verano
Verano: 2/mes
10-10-10
Media 13-25 Elevada
Chamaedorea seifrizzi - México
2/5 tierra, 1/5 turba, 1/5 mantillo, 1/5 arena
pH=5,5-6
6,5-7 meses
Invierno: 2/mes
Verano: 2-3/semana
Verano: 2/mes
20-20-20
Resiste sombra 13-25 -
Chamaerops humilis Palmito Mediterráneo
3/5 tierra, 1/5 mantillo, 1/5 arena
pH=5,5-7
2 meses
Invierno: 1/mes
Verano: 1/semana
Verano: 1/mes
10-10-10
Elevada 5-20 -
Chrysalidocarpus lutescens Palmera amarilla, Areca Madagascar
2/4 tierra, 1/4 turba, 1/4 mantillo
pH=6
2 meses
Invierno: 2-3/mes
Verano: 2-3/semana
Verano: 1/mes
20-20-20
Semisombra 15-30 -
Cocos nucifera Cocotero Sudeste asiático, Costa Pacífico Centroamérica
2/4 tierra suelta, 1/4 turba, 1/4 arena
pH=5-7,5
4-6 meses
Invierno: 1/mes
Verano: 1-2/semana
Verano: 1/3 semanas
10-10-10
Elevada 18-30 Elevada
Howea sp. Kentia Islas Lord Howe
1/3 tierra, 1/3 turba, 1/3 mantillo
pH=6
7 meses
Invierno: 1-2/mes
Verano: 2/semana
Verano: 1vez/mes
20-20-20
Muy resistente a escasa iluminación 13-25 -
Livistona chinensis Palmera china de abanico Centro y Sur de China
2/4 tierra, 1/4 mantillo, 1/4 arena
pH=6
1 mes
Invierno: 1-2/semana
Verano: diariamente
Una vez en primavera y verano - 18-22 -
Microcoelum weddellianum Coquito Brasil
1/4 tierra, 1/4 turba, 1/4 mantillo, 1/4 arena
pH=5,5-6
3,5 meses Primavera y verano: 2-3/semana
Verano: 1-2/mes
20-20-20
Tolera luz solar 16-30 Muy exigente
Phoenix canariensis Palmera canaria Islas Canarias
2/4 tierra, 1/4 mantillo, 1/4 arena
pH=6
1 mes Mantener la tierra húmeda Verano: 2/mes Abundante luz, nunca a la sombra 10-27 -
Phoenix roebelenii Datilera enana Península Indochina
2/5 tierra,1/5 turba, 1/5 mantillo, 1/5 arena
pH=5,5-6
1,5 meses
Invierno: 2/mes
Verano: 2/semana
Verano: 2/mes
20-20-20
Natural difusa 12-21 Ambiente húmedo
Rhapis sp. Rapis, palmita china China
2/4 tierra, 1/4 turba, 1/4 arena
pH=5,5-7
2-3 meses Abundante
Verano: semanalmente
20-20-20
Alejadas de la acción directa sol 7-35 -

3. REQUERIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS

- Temperatura: Las palmeras tropicales se desarrollan entre 18-30ºC. Las palmeras toleran más o menos bien las bajas temperaturas aunque su crecimiento es más lento. El frío reduce la actividad radicular, la traslocación de nutrientes y el crecimiento en general, debilitando a las plantas y haciéndolas más sensibles a los ataques de enfermedades.

La mayoría de las palmeras tropicales detienen su crecimiento si las temperaturas nocturnas son inferiores a 15ºC. Por otro lado, si las temperaturas son inferiores a los 13ºC sufren daños.

Temperaturas nocturnas de 13ºC y diurnas de 25ºC son válidas cuando la iluminación, humedad ambiental y riego son adecuados.

- Humedad: La humedad ambiental ideal oscila entre el 60 y 80%. Las palmeras sobreviven durante largos períodos de tiempo con sólo un 30% de humedad ambiental, pero después de varias semanas o meses, se marchitan, pierden brillo y se seca el ápice de los foliolos.

- Luz: La luz es el condicionante más importante, ya que las palmeras necesitan luz pero no radiación solar directa. Si la luz es insuficiente, el crecimiento es lento e incluso nulo y la planta finalmente muere.

Se estima que requieren un 40% de sombra, es decir, unos 40000 lux. Muchas palmeras prefieren una exposición soleada desde el principio para lograr un crecimiento óptimo o, al menos, cuando son adultas.

Requieren solamente exposición permanentemente sombreada las especies que, en su lugar de origen, ocupan las zonas más umbrías y alcanzan un reducido crecimiento.

- Viento: La especial naturaleza de sus troncos hace que las palmeras sean extraordinariamente flexibles y resistentes a fuertes vientos. Sin embargo, existen especies con hojas frágiles y sensibles a la deshidratación provocada por el azote continuo del viento.

Los vientos secos son otro factor importante a tener en cuenta a la hora de elegir una especie u otra. Las palmeras que presentan hojas más gruesas y cerosas son aquellas que se adaptan mejor a dichas condiciones.

- Sustrato: Las palmeras se adaptan a gran número de suelos. El tipo de suelo depende de la procedencia de la especie. Las especies tropicales necesitan de suelos muy fértiles, neutros o ligeramente ácidos, mientras que las especies de climas más secos se desarrollan mejor en suelos relativamente pobres.

Entre los factores edáficos que condicionan el desarrollo de las palmeras destacan el exceso de cal (bloquea la asimilación de hierro, magnesio, etc.) dando lugar a clorosis y el exceso de sal que provoca necrosis foliar y radicular y enanismo.

Sin embargo, existen especies como P. dactylifera que prospera en casi cualquier tipo de suelo, especialmente en los limo-arenosos bien drenados. Puede tolerar suelos alcalinos y salinos.

- Riego: Es difícil determinar la cantidad de agua necesaria en cada riego, así como la frecuencia de los mismos, ya que depende de la especie cultivada y de los factores ambientales propios de cada lugar. En ambientes calurosos se recomienda riegos frecuentes e incrementar la humedad ambiental mediante pulverización. Si las temperaturas son bajas, se recomienda disminuir las dotaciones de riego, ya que el crecimiento es lento y la transpiración escasa.

Las necesidades de agua también dependen del sustrato empleado. Los sustratos ligeros, al secarse más rápidamente, precisan de riegos más frecuentes. Un sustrato de tipo medio, se debe regar una vez a la semana evitando posibles encharcamientos. Se debe comprobar la humedad del sustrato cada 3 o 4 días.

Muchas palmeras son extremadamente tolerantes a la sequía si ya están establecidas pero, en general, tienen mejor apariencia si disponen de suficiente agua durante los meses de mayor crecimiento.

4. PROPAGACIÓN

Generalmente, para la propagación de palmeras se emplea la reproducción sexual por semilla. En algunos casos, como Phoenix dactylifera o Chamaerops humilis que emiten rebrotes desde su base, se puede realizar la propagación mediante la separación de los mismos. Sin embargo, esta técnica no suele emplearse debido a la dificultad de enraizamiento de los rebrotes tras separarlos de la planta madre.

Respecto a la elección de la planta madre, deben elegirse palmeras cuyas características se ajusten a las deseadas. Normalmente, las semillas se importan desde los países de origen.

Una vez recibidas, se deben realizar tratamientos para la desinfectación de las mismas antes de ser conservadas. El lavado de las semillas con hipoclorito de sodio al 1% puede ser un tratamiento adecuado.

Por otro lado, en muchas especies, el poder germinativo de las semillas se mantiene durante un periodo corto de tiempo. Por dicho motivo, se debe realizar una adecuada conservación de las mismas. Por ejemplo, las semillas de Roystonea regia se pueden almacenar a 23ºC durante 9 meses, sin pérdidas significativas de viabilidad. Sin embargo, Pseudophoenix spp. puede conservarse incluso 2 años.

Antes de proceder a la siembra, se deben realizar técnicas que favorezcan la germinación porque algunas semillas presentan una cubierta dura que puede contener sustancias inhibidoras dificultando así la germinación de las mismas. Las técnicas más empleadas son la escarificación, estratificación, tratamiento con ácido giberélico a concentraciones de 5-50ppm o con una solución de Cloruro de trifenil tetrazolino o simplemente mediante inmersión en agua. Finalmente, las semillas se introducen en macetas o bandejas con sustrato humedecido.

El uso de calefacción a temperaturas entre 24-30ºC facilita la germinación. Conforme vayan germinando las semillas, tengan la primera hoja y antes de que la raíz haya profundizado, se deben trasplantar las plántulas a macetas de diámetro mayor (según la especie).

5. TÉCNICAS DE CULTIVO

- Trasplante: La complejidad en el trasplante de palmeras depende de la especie.

- Preparación: En especies de trasplante complejo, se debe realizar una zanja de 60cm de profundidad alrededor del tronco y a una determinada distancia. Seguidamente, dicho hueco se rellena con un sustrato de textura arenosa, en el cual se van a desarrollar las raíces nuevas. Esta operación se realizará 5-6 meses antes de su extracción. Este paso previo no será necesario en especies clasificadas como de fácil trasplante.

- Extracción: Antes de proceder a la extracción se debe realizar un riego el día anterior con el fin de mantener el sustrato húmedo. Seguidamente, se debe realizar una zanja alrededor de la planta. En especies delicadas, dicha zanja debe realizarse por parte exterior a la existente.

A la hora de extraer el cepellón, el tamaño depende de la especie, siendo mayor en aquellas cuyo trasplante es más delicado. Aún así, es conveniente que el cepellón sea grande y con forma tronco-cónica. Para la protección del mismo, se debe envolver con tela metálica, geotextil o incluso cubrirlo de escayola. Este último, se aconseja únicamente en cepellones pequeños, puesto que los grandes tienen consistencia suficiente como para no desmoronarse.

- Transporte: El transporte se deberá realizar en camiones adaptados para dicho proceso. Se debe realizar con el mayor cuidado posible para evitar daños, puesto que una herida en el tronco no se regenera y un daño en la yema terminal puede provocarle la muerte a la planta.

- Cuidados antes de la plantación: Antes de proceder a la plantación: 1) se deben recortar la mitad de las hojas y eliminar inflorescencias y frutos para reducir la transpiración y por tanto, la pérdida de agua, 2) sanear las raíces con el fin de retirar las raíces muertas o desgarradas, 3) desinfectar las raíces con fungicidas autorizados y 4) envolver las hojas con “cañizo” hasta el momento de agarre.

- Plantación: La época más adecuada es en primavera-verano debido a que necesitan temperaturas altas para emitir raíces. Para la plantación, la palmera se debe introducir en un hoyo profundo, el cual debe rellenarse con la tierra extraída y abono orgánico. Respecto a su colocación, es conveniente que esté en la misma orientación y profundidad que las de su lugar de origen. Para evitar el desgarre, se suelen colocar tres tutores a modo de tensor. Cuando hayan transcurrido 4 meses aproximadamente, la planta habrá arraigado correctamente.

La mayoría de las especies presentan estrés post-trasplante muy fuerte que se manifiesta con debilitamiento y defoliación parcial.
Trasplante muy complicado Trasplante complicado Trasplante complicado
- Bismarckia nobilis
- Howea forsteriana
- Butia capitata
- Chrysalidocarpus lutescens
- Erythea armata
- Livistona australis
- Neodypsis decaryi
- Phoenix canariensis
- Roystonea regia
- Sabal palmeto
- Archontophoenix alexandrae
- Chamaedorea elegans
- Chamaerops humilis
- Phoenix dactylifera
- Phoenix roebelenii
- Syagrus romanzoffiana (=Arecastrum)
- Trachycarpus fortunei
- Washingtonia filifera
- Washingtonia robusta

- Limpieza y poda: La poda en la palmera se realiza principalmente por razones de estética y seguridad.

La época para efectuar la poda suele ser en verano, evitando en todo momento periodos de heladas. En Phoenix canariensis, debido a la sensibilidad que muestra ante el picudo rojo, es conveniente realizar la poda en los meses de otoño-invierno y de forma previa al tratamiento fitosanitario.

La poda de las palmeras consiste en la eliminación de hijuelos para impedir su desarrollo, eliminación de hojas muertas o enfermas y eliminación de racimos de frutos. Es importante quitar solamente aquellas hojas secas o semisecas, respetando al máximo la forma natural de la copa.

Durante la poda y limpieza, los cortes han de ser siempre limpios, sin provocar desgarros. No deberán emplearse espuelas ni producir heridas en el tronco para acceder a la copa, ya que no cicatrizan y constituyen un medio ideal para la entrada de patógenos.

- Prevención de heladas: Se debe hacer una aportación al suelo de sulfato potásico y/o sulfato de manganeso en otoño para lograr el endurecimiento de las plantas. De este modo se evita la carencia de este elemento, inducida por la baja actividad que tienen las raíces en invierno.

El suelo se puede cubrir con una capa gruesa de mantillo para proteger las raíces. También se pueden envolver las hojas con arpillera o plástico transparente, cuidando que esta protección no retenga una humedad excesiva en su interior, y retirándola cuando suban las temperaturas.

Los compuestos cúpricos pueden emplearse incluso antes de producirse las heladas. El objetivo que se persigue con su aplicación es reducir la población bacteriana pero hay que evitar la aparición de problemas por fitotoxicidad. Por esta razón, no se debe repetir el tratamiento más de dos veces.

- Fertilización: En cuanto a la fertilización, las palmeras no son muy exigentes. No obstante, se puede realizar un abonado mineral u orgánico.

En cuanto al abonado orgánico, se recomienda mezclar, aproximadamente, un kilogramo de materia orgánica con el sustrato. De esta manera, se produce una liberación lenta de nutrientes.

Respecto al abonado mineral, resulta adecuado un abono complejo 15-15-15.

La fertilización debe ser mayor durante los meses de verano, ya que su crecimiento es mayor. Durante el invierno es común la aplicación de abonos foliares para prevenir posibles carencias.

6. PLAGAS Y ENFERMEDADES

6.1. Plagas

- Araña roja (Tetranychus urticae): Es una de las plagas que más afecta a las palmeras. Suele aparecer en primavera y verano cuando la humedad relativa es baja. Los síntomas que aparecen son puntitos de color amarillo en el haz de las hojas. Posteriormente, estas punteaduras se tornan de color marrón y se abarquillan, obteniendo un aspecto polvoriento. Finalmente, dichas hojas se desecan y caen. Es frecuente encontrar finas telarañas en el envés de las hojas afectadas.

Cuando aparece dicha plaga, se debe recurrir al aumento de humedad ambiental para evitar la extensión de la misma. En el caso de una infestación mínima, se puede optar por la eliminación mecánica de los ácaros, limpiando simplemente las hojas. Si por el contrario la infestación es severa, será necesaria la intervención química.

Otro método de control es la lucha biológica utilizando el ácaro depredador Phytoseiulus persimilis.

- Cochinilla roja
(Phoenicococcus marlatti): Esta plaga suele estar presente entre las bases de las hojas y de las inflorescencias. Aparecen punteaduras amarillas ocasionadas al succionar la savia, que posteriormente dichos síntomas derivan en una desecación de foliolos, raquis e inflorescencias. Además segrega una melaza azucarada donde se instala el hongo negrilla.

Es una plaga muy frecuente que se puede controlar con productos específicos para este tipo de parásitos. Las pulverizaciones se deben realizar con un intervalo de 2-3 semanas. Se deben eliminar las plantas que se encuentren muy afectadas y rotar los productos fitosanitarios para evitar fitotoxicidades y la aparición de posibles resistencias.

- Taladro
(Opogona sacchari): Las larvas de este lepidóptero excavan túneles, entre la corteza y albura o en el cilindro central, dejando éstos llenos de excrementos.

Para el control de esta plaga, se sebe evitar producir heridas en las palmeras y mantener la buena nutrición de la misma, ya que las palmeras sometidas a algún tipo de estrés son sensibles a esta larva.

Para el control químico de esta plaga se aconsejan productos sistémicos, ya sea por vía foliar o radicular, a intervalos de 7-10 días tanto al comienzo de la primavera como del otoño mientras se observen larvas vivas.

- Barrenador (Mythimna joannisi): La larva de este lepidóptero produce daños al penetrar en el interior de la planta, taladrando la parte central de la misma y consumiendo el cogollo. Como consecuencia de ello, la palmera retrasa su crecimiento, pudiendo llegar a la muerte cuando el daño es severo.

Dicha plaga es difícil de controlar, por lo que los métodos de lucha se basan principalmente en medidas preventivas y en la eliminación del material vegetal infectado.

- Trips:
Estos insectos se localizan en las axilas y envés de las hojas, yemas, pétalos, etc. Los síntomas que se presentan son manchas blanquecinas en las hojas de un típico aspecto plateado-plomizo y rodeadas de motitas negras que se corresponden a sus excrementos. Como consecuencia, se producen deformaciones y abarquillamiento de hojas, pétalos y brotes. También son vectores de virosis.

Para el control de esta plaga, es conveniente la realización de de medidas preventivas. Entre ellas destacan la colocación de trampas adhesivas azules a la altura del cultivo, eliminación de malas hierbas, empleo de mallas antitrip, pulverizar el envés de las hojas con productos químicos autorizados etc.

El empleo de lucha biológica con Amblyseius swirskii u Orius resulta efectivo en invernaderos.

- Coccotrypes dactyliperda:
Este coleóptero provoca daños en las semillas de las palmeras. Penetra en ellas, ya sea en estado maduro o inmaduro, y se alojan en su interior. También causan daños en el cuello de las plántulas ya que realizan galerías ascendentes desde el suelo hasta el rosetón. Las plantas afectadas presentan marchitez por el oscurecimiento de sus tejidos. En los frutos, las galerías son irregulares, penetrantes y profundas.

Para su control se recomienda el uso de productos que actúen por inhalación, efectuar tratamientos al suelo con productos autorizados controlando las dosis para evitar la aparición de fitotoxicidades y resistencias, desprender las semillas de las plántulas y destruirlas, desinfectar las semillas antes de efectuar la siembra, eliminar las partes infectadas, etc.

-
Gorgojo rojo de las palmeras
(Rhynchophorus ferrugineus): El gorgojo rojo, también conocido como picudo rojo, pertenece a la familia de los Curculiónidos. El adulto presenta el rostro alargado y curvado (2-5cm de longitud). El color dominante es el pardo rojizo anaranjado con lunares oscuros sobre la parte dorsal del tórax. Sus larvas pueden superar los 5cm de longitud durante su último estadío y poseen una gruesa cápsula cefálica de color marrón oscuro brillante provista de poderosas mandíbulas.

Esta plaga puede afectar a la gran mayoría de las palmeras, aunque siente predilección por las palmeras del género Phoenix, principalmente por P. canariensis y, en menor grado, por P. dactylifera.

El picudo rojo completa su ciclo en el interior de la palmera, bien en la corona o en diferentes zonas del estípite. Si la entrada es por la corona, aparecen hojas jóvenes y centrales poco desarrolladas y foliolos con mordeduras y aspecto caído. En estado más avanzado, las hojas se rompen y caen. Si afectan a la yema apical, la palmera muere.

Si la entrada se produce a través de las heridas del estípite, los daños son menos drásticos y se podría controlar al inicio de la infestación.

Para el control del picudo rojo, las medidas preventivas son muy importantes.

- Con la realización de podas en verde o intensas, la palmera libera una sustancia (Kariomona) que produce atracción sobre el picudo. Para reducir el grado de dicha atracción, es recomendable: 1) Evitar la poda en la época de mayor actividad de la plaga, limitándola a los meses más fríos. 2) Realizar podas únicamente en ramas viejas, secas y enfermas. 3) No realizar podas drásticas. 4) En el caso de cortar hojas verdes, se debe sellar los cortes con un mástic.

- Evitar nuevas plantaciones de palmeras más susceptibles en zonas infestadas.

- Realizar capturas masivas con trampas cebadas con atrayentes sintéticos (feromonas de agregación y sinérgicos vegetales o Kairomonas). Con esta labor se consigue: 1) Atraer a los adultos del insecto hacia las trampas para así, evitar su dispersión. 2) Realizar capturas masivas con el fin de reducir la plaga. 3) Monitorear las poblaciones, para así, determinar el momento de aplicación de fitosanitarios.

- Es conveniente realizar tratamientos preventivos cada 45 días con productos autorizados.

- Si la infestación es severa, lo más adecuado es el arranque y destrucción controlada de la palmera. A continuación se describen los pasos a realizar:

Protección y aislamiento de la zona: Se trata de extender plásticos en el suelo alrededor de la palmera afectada, para así, facilitar la recogida de todos los restos de palmera.

Eliminación de hojas:
Se trata de eliminar todas las hojas de la palmera seguido de un tratamiento fitosanitario y posterior empaquetamiento de las mismas.

Corte de corona y estípite:
Consiste en realizar un tratamiento fitosanitario en la corona seguido de la envoltura con plástico de la misma, para así evitar la salida de adultos. Posteriormente se debe cortar el estípite próximo al nivel del suelo, y dividirlo en partes. El tocón resultante se debe sellar con un mástic.

Transporte del material infectado:
Se trata de llevar todo el material infectado a un vehículo especializado, dejando toda la zona limpia de restos de palmera.

Eliminación del material infectado:
La eliminación de los restos puede hacerse o bien mediante la trituración de los mismos en un tamaño lo suficientemente pequeño como para asegurar la destrucción de la plaga, o bien, mediante el enterrado de los restos después de someterlos a un tratamiento fitosanitario.

Realización de tratamientos fitosanitarios en palmeras próximas a la afectada.

Control biológico
- Empleo del hongo Beauveria bassiana, que es parásito del picudo rojo.
- Empleo de nematodos entomopatógenos. Steinernema carpocaspsae es un nematodo que ha demostrado ser eficaz para el picudo rojo.

Control químico
- La aplicación de productos químicos se debe realizar teniendo en cuanta las indicaciones que presentan sus etiquetas. Los tratamientos se deben realizar en función de la actividad del picudo. En el hemisferio norte, la actividad de dicho insecto comienza en abril, que se desarrolla hasta junio-noviembre, donde alcanza sus máximas poblaciones. Durante los meses de invierno, los tratamientos fitosanitarios se deben realizar más espaciados.
- Las aplicaciones de los productos, se deben hacer sobre el cogollo y la parte superior del tronco, para que así penetre bien por todas las zonas.

6.2. Enfermedades

- Fusarium oxysporum: Este hongo infecta las raíces de las plantas e invade el xilema, provocando su marchitamiento y destrucción. Las hojas basales adquieren un tono gris amarillento. Finalmente, la palmera se seca ya que ésta es incapaz de conducir el agua y los nutrientes.

Para su control se aconseja evitar heridas en las raíces, utilizar suelos sueltos bien drenados, no regar excesivamente y desinfectar el suelo.

Si el ataque es leve, se recomienda tratar con fungicidas sistémicos. Por el contrario, si el hongo alcanza la yema apical, la planta muere en un periodo corto de tiempo.

- Phytophthora palmivora
: La presencia de este hongo se ve favorecida por ambientes muy húmedos acompañados de temperaturas elevadas o por suelos pesados. Provoca la muerte de plantas jóvenes de semillero al destruir las raíces a nivel del cuello. Como consecuencia, la corona de la planta se seca hasta provocar la muerte de la misma.

El control se lleva a cabo mediante tratamientos preventivos (desinfectación del sustrato y herramientas de poda, material vegetal sano, agua de riego libre de patógenos, etc.).

Es conveniente realizar tratamientos con productos químicos por fertirriego.

- Armillaria mellea:
Se suele presentar en suelos donde se haya manifestado el patógeno con anterioridad y no hayan sido desinfectados. Se manifiesta principalmente en plantas de Howea, apareciendo en la base del tallo y en las raíces un micelio blanquecino que destruye el floema, lo que origina un menor crecimiento y posterior muerte de la planta.

Se recomienda desinfectar los sustratos antes de establecer las plantaciones.

-
Graphiola phoenicis: Es conocida como falsa roya de las palmeras. Este hongo tiene preferencia por las hojas senescentes, causando manchas amarillas en las mismas. También se observan pequeñas pústulas, especialmente en los peciolos, de las cuales se desprenden las esporas del hongo (aparece un polvo amarillento).

Se recomienda vigilar su aparición con control químico previo, eliminar y quemar las hojas infectadas y evitar mojar el follaje.

- Colletrotrichum gloeosporoides
: Los síntomas que se manifiestan son pequeñas manchas de aspecto aceitoso, necróticas y rodeadas de una aureola amarilla.

Se debe evitar el mojado del follaje y eliminar el material vegetal enfermo. Es conveniente realizar tratamientos preventivos con fungicidas autorizados.

7. FISIOPATÍAS

- La carencia de nutrientes provoca la aparición de manchas cloróticas y necróticas, reducción del crecimiento, deformación de hojas, etc.
- Un exceso de riego puede provocar asfixia radicular y pudrición de raíces. Estos síntomas también pueden deberse al enterrado demasiado profundo del estípite.

Fuente: Redacción Infoagro


Hay más artículos técnicos de estos sectores: Jardinería

Información en tu Email
Recibe artículos y novedades
VÍDEOS RECOMENDADOS
El técnico de campo

Más artículos técnicos

¿Estar informado? Suscripción gratis

 

Navega por sectores

 

Cursos On Line agricultura

Pre-matrícula GRATIS




Buscador de documentos


PORTADA Contacto Newsletter Publicidad Prensa Trabaja en Infoagro
Aviso legal Política de Privacidad Política de Cookies
English Français Russian

© Copyright Infoagro Systems, S.L.