1. Taxonomía y origen
2. Morfología
2.1. Particularidades
3. Requerimientos edafoclimáticos
3.1. Género
Cymbidium3.2. Género
Cattleya3.3. Género
Phalaenopsis4. Propagación
5. Técnicas de cultivo
5.1. Género
Cymbidium5.2. Género
Cattleya5.3. Género
Phalaenopsis6. Plagas y enfermedades
6.1. Plagas
6.2. Enfermedades
7. Fisiopatía
8. Comercialización
1. TAXONOMÍA Y ORIGEN | Familia | Orchidaceae |
| Género | Cymbidium Cattleya Phalaenopsis |
| Especie | Cymbidium aloifolium Cymbidium dayanum Cattleya aurea Cattleya granulose Cattleya labiata Phalaenopsis amabilis Phalaenopsis bellina Phalaenopsis minus Phalaenopsis speciosa |
| Nombre común | Orquídea |
La familia Orchidaceae, es una de las familias más extensas del reino vegetal ya que comprende aproximadamente 900 géneros con unas 28000-30000 especies y numerosos cultivares procedentes de hibridaciones.
Estos géneros se pueden encontrar distribuidos por todo el mundo, aunque son más abundantes en regiones tropicales o cálido-húmedas.
2. MORFOLOGÍA
Las orquídeas son plantas monocotiledóneas que pueden ser terrestres, litófitas (crecen sobre roca) y en su mayoría epífitas. Estas plantas pueden seguir dos patrones de crecimiento:
1)
Monopodial: Crecen a partir de un único tallo, del que brotan nuevas hojas por ápice, y de entre ellas, el tallo floral y raíces aéreas (
Phalaenopsis).
2)
Simpoidal: Tienen varios tallos o psedobulbos que brotan de un rizoma. Los nuevos tallos crecen desde la base del tallo del año anterior, y generalmente las flores aparecen en el nuevo tallo (
Cymbidium,
Cattleya).
-
Raíces: Las raíces están formadas por un conjunto de células muertas y esponjosas llamadas velamen que facilita la absorción de agua y nutrientes. Estas raíces crecen en todas direcciones y se pueden adherir fuertemente al objeto de sujeción, ya sea una maceta o el tronco de un árbol. A las raíces se adhieren micorrizas que facilitan la absorción de nutrientes.
- Tallos: Pueden ser de tres tipos:
1. Tallos cilíndricos: Son tallos erectos y alargados, con varios entrenudos, desde donde brotan las hojas y las inflorescencias.
2. Pseudobulbos: Son tallos aéreos, engrosados y de diversos tamaños y formas (esféricos, ovalados, lisos, etc.) que pueden tener un solo entrenudo o varios. Los pedúnculos de las inflorescencias se desarrollan a partir de yemas situadas en la base, parte media o extrema del pseudobulbo, mientras que las hojas brotan de la parte media o extremo apical.
3. Cormos: Son tallos subterráneas, de forma más o menos esférica y con varios entrenudos, cuya función es la de almacenar agua y nutrientes.
-
Hojas: Hojas simples, alargadas, con márgenes enteros que según la especie pueden tener distintas formas (elíptica, oblonga, lanceolada, ovalo-lanceolada, lineal, etc.).
-
Flores: Existe gran diversidad de flores debido a la gran cantidad de especies que se encuentran en esta familia. Las flores se disponen en inflorescencias y pueden estar en forma de espiga, panícula, racimo o umbela. Pueden aparecer en la base, de entre el tallo o en la parte terminal del mismo.
La flor de la orquídea es hermafrodita, zigomorfa (flores con simetría bilateral), trímera (tres sépalos situados en la parte de atrás y tres pétalos situados en la parte frontal) y una columna central que sustenta las anteras y el pistilo llamada ginostemo.
Los dos pétalos superiores son idénticos, pero el inferior (llamado labelo), se ha transformado en la estructura más llamativa de la flor, con sus propios colores, formas y tamaños, los cuales pueden ser muy diferentes en función de la especie.
El androceo (formado por 1-3 estambres, según la especia) se encuentra fusionado al estilo y al estigma, formando una única estructura llamada columna, localizada en el centro de la flor, y que a veces puede estar envuelta por el pétalo inferior. La columna está formada por una antera portadora de polen y un estigma que segrega un fluido pegajoso hacia el interior de la flor. Entre la parte femenina y masculina se encuentra una estructura, a modo de barrera, llamada róstelo, la cual evita la autopolinización.
Los insectos son atraídos por el néctar y, al intentar salir de la flor, quedan impregnados con el polen de las anteras. Éstos, al “visitar” la siguiente flor de la misma especie, efectúan el mismo recorrido y por tanto el estigma recibe el polen, efectuándose así la polinización.
-
Fruto: El fruto es una cápsula seca dividida en tres carpelos, con numerosas semillas pequeñas, sin endosperma y con embrión no diferenciado. Existen frutos alargados, ovalados o casi esféricos.
2.1. Particularidades
-
Género Cymbidium: Son originarias de Asia, Australia y África. Es el género más cultivado en todo el mundo gracias a su fácil cultivo y al gran número de híbridos existentes. Holanda y Francia son los principales países productores.
Es una orquídea con pseudobulbo (órgano situado en la base de las hojas y constituido por tejidos acuíferos y con epidermis desprovista de estomas). Cada pseudobulbo produce de 8-10 hojas angostas y largas y vigorosas raíces.
Sus hojas son alargadas y las flores están dispuestas en racimos erguidos (20-80cm). Los tallos están transformados en rizomas más o menos aéreos y las raíces son carnosas, poco ramificadas y juegan un papel muy importante en la alimentación hídrica de la planta (el tejido blanco que las recubre absorbe tanto el agua de riego como la humedad atmosférica).
Existen dos grupos de híbridos: 1) Híbridos de flores grandes e 2) híbridos de flores miniatura. En ambos casos, las flores pueden ser de diferentes colores: rosa, rojo, blanco, amarillo, verde, etc. (siendo todos tonos pastel).
Las variedades de Cymbidium se clasifican en función de su precocidad, existiendo los tipos tempranos (comienzan a florecer en noviembre) y los tardíos (comienzan a florecer en febrero-marzo).
-
Género Cattleya: Es originario de los bosques húmedos de América del Sur y Central, donde viven principalmente como epífitas.
Son orquídeas epífitas con pseudobulbos (proporcionan una defensa contra la sequía periódica), hojas oblongas gruesas con nervadura central hundida, tallos delgados y flores elegantes agrupadas en grupos de dos, tres o más flores con diferentes colores (malva, rosa, rojo, blanco, amarillo y bicolores). Presentan sépalos libres e iguales entre sí, generalmente extendidos y pétalos de mayor o igual tamaño que los sépalos. Las raíces son gruesas, carnosas y de desarrollo superficial.
Entre los híbridos intergenéricos más destacados se encuentran: Laeliocattleya (
Laelia x
Cattleya); Brassocattleya (
Brassavola x
Cattleya); Brassolaeliocattleya (
Brassavola x
Cattleya x
Laelia).
-
Género Phalaenopsis: Son originarias de
zonas tropicales y ecuatoriales del Sudeste de Asia y Australia. Generalmente crecen a baja altitud, de forma epífita, situadas en la parte baja de árboles con pocas hojas y en general, cerca de cursos de agua. Algunas especies crecen de forma litofítica sobre rocas cubiertas de musgo.
Son orquídeas sin pseudobulbos, con raíces largas y carnosas. Sus hojas son de color verde oscuro, moteadas o con manchas azul-grisáceo. Las flores están dispuestas en racimos, que nacen en la axila de las hojas y pueden ser de color blanco, rosa, malva y amarillo. Éstas también pueden aparecer rayadas o con manchas.
Al carecer de pseudobulbos, los brotes emergen del rizoma central monopodial y las hojas tienen cierta capacidad de retención de agua.
Ocasionalmente si se daña el meristemo apical, ya sea por pudrición o por efectos mecánicos, la planta puede producir brotes laterales para reanudar el crecimiento.
Las
Phalaenopsis cultivadas son híbridos derivados de una veintena de especies.
3. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS
3.1. Género Cymbidium
-
Temperatura: La temperatura óptima oscila entre los 15-18ºC, llegando a soportar los 30ºC en verano (en un ambiente sombrío, húmedo y ventilado). Durante la formación de los botones florales, la temperatura debe ser constante y encontrarse en torno a los 10-15ºC para evitar la caída de éstos y asegurar una buena floración. Durante el período de floración, el rango de temperatura óptimo oscila alrededor de 18-20ºC.
Este género se desarrolla muy bien en ambientes donde existe una gran amplitud térmica en verano
, y ambientes frescos y constantes, con temperaturas diurnas de 20-22ºC y nocturnas de 12-13ºC en el período mediados de invierno-inicio de primavera.
Cymbidium puede tolerar periodos cortos de heladas. Es sensible a altas temperaturas, ya que éstas pueden provocar defoliación y una mala floración.
-
Humedad: Este género no requiere un entorno demasiado húmedo (50-60%).
-
Luz: Cymbidium es muy exigente en cuanto a luminosidad. El rango óptimo oscila entre 30000-45000 lux (junto con una adecuada temperatura). Durante el invierno, para satisfacer estas exigencias, se debe recurrir a la luz artificial. La falta de luz, durante la etapa de crecimiento, da lugar a un retraso en la floración, llegando incluso a no florecer.
-
Sustrato: El sustrato ideal para el cultivo de orquídeas debe tener buen drenaje, buena capacidad de retención de agua y una adecuada porosidad, para que las raíces puedan penetrar con facilidad ya que éstas son carnosas y fasciculadas. El pH debe estar en torno a 5-6.
Las pocas orquídeas de este género son de hábito terrestre, por lo que se adaptan relativamente bien a un buen número de sustratos.
Ejemplo de sustrato para
Cymbidium:
1. Corteza de coníferas: 60%.
2. Turba rubia: 20%.
3. Poliestireno granulado: 20% en una capa de 1-2cm colocado como drenaje en el fondo de la maceta.
-
Riego: Requieren riegos regulares, de forma que se mantenga siempre húmedo el sustrato, evitando los encharcamientos. Durante primavera-verano se deben regar 2-3 veces por semana y durante el invierno una sola vez (las orquídeas toleran mejor la escasez de agua que el exceso). Se recomienda pulverizar las hojas diariamente en verano.
En todo caso, la frecuencia de riego varía en función de la temperatura y la luz, siendo mayor ésta cuando ambos parámetros aumentan y viceversa. Así mismo, requieren que el ambiente permanezca húmedo.
La calidad del agua es de especial importancia, ya que el exceso de sales bloquea la absorción de nutrientes. Por lo general, requieren aguas con pH cercano a la neutralidad.
3.2. Género Cattleya
-
Temperatura: Las temperaturas nocturnas deben ser de 13-15ºC y las diurnas de unos 28ºC, por lo que en invierno su cultivo exige condiciones climáticas de invernadero con calefacción. Es importante que la amplitud térmica no sea superior a 5-6ºC.
En verano, las temperaturas no deben sobrepasar los 32ºC, siendo preciso también disponer de buena aireación.
Es importante llevar a cabo una buena manipulación de la temperatura y de la iluminación, pues si existen altas temperaturas acompañadas de escasa iluminación, pueden ocasionar la reducción del rendimiento de la planta.
-
Humedad: Este género requiere condiciones de humedad en torno al 70%. No obstante, la necesidad de humedad está condicionada por la temperatura, de manera que si ésta es elevada, la demanda de humedad será mayor. A la vez se le debe proporcionar al cultivo una buena ventilación.
-
Luz: La necesidad lumínica oscila en torno a 20000 y 30000 lux.
El periodo de floración está determinado por el fotoperiodo en algunos híbridos. Se trata de plantas de día corto, en las cuales es posible adelantar o retrasar la floración. El tratamiento consiste en aplicar oscuridad durante 3-6 horas y temperaturas próximas a los 15ºC durante 8-10 semanas.
-
Sustrato: Requiere un sustrato poroso y con buen drenaje. El pH debe oscilar entre 5 y 6.
Ejemplo de sustrato empleado en
Cattleya:
1. Corteza de coníferas (70%).
2. Turba (20%).
3. Poliestireno o perlita (10%).
-
Riego: Este género requiere riegos regulares que deben ser aplicados cuando el sustrato se encuentre casi seco. Se deben dar riegos abundantes después de la aplicación de abonos solubles, para así evitar el exceso de salinidad.
La frecuencia de riego varía en función de la temperatura y demás parámetros comentados con anterioridad. De todos modos, no hay que olvidar que las orquídeas toleran mejor la escasez de agua que el exceso. Así mismo, requieren de un ambiente permanentemente húmedo.
La calidad de agua es de especial importancia, ya que el exceso de sales bloquea la absorción de nutrientes. Por lo general, requieren aguas con pH alrededor de 7.
3.3. Género Phalaenopsis
-
Temperatura: Son plantas más exigentes en cuanto a temperatura que las pertenecientes al género
Cymbidium. Este género se desarrolla sin problemas a temperaturas entre 16-32ºC, siendo la óptima de 20ºC durante la noche y 29ºC durante el día. Pueden tolerar los 35ºC, siempre que las condiciones de iluminación, humedad y ventilación sean las adecuadas.
Durante el desarrollo de los botones florales, requieren una temperatura de 13-14ºC. En el momento de la floración, éstas requieren temperaturas más cálidas.
-
Humedad: Este género requiere una humedad relativa en torno al 50-80%.
Si el ambiente es seco, la planta sufre desecación y puede provocar la caída de la flor. En cambio, si el ambiente es demasiado húmedo, pueden aparecer enfermedades fúngicas.
-
Luz: La necesidad lumínica oscila en torno a 15000 y 20000 lux. La falta de luz puede causar el retardo de la floración.
-
Sustrato: El sustrato a base de turba y cortezas de pino es el más apropiado. En el caso del cultivo en maceta, el tamaño de ésta es muy importante. En una maceta pequeña la planta está bien compactada dentro del contenedor y crece mucho mejor en su interior que en una maceta más grande.
El uso de macetas transparentes se ha extendido mucho entre los productores de orquídeas. Este tipo de macetas favorece el desarrollo de la planta, pues sus raíces son aéreas y están acostumbradas a la incidencia de luz, y permite observar el sistema radicular en cualquier momento.
-
Riego: Este género soporta bien la sequía (gracias a sus hojas carnosas) y es muy tolerante al encharcamiento. Conviene realizar riegos regulares a primera hora de la mañana, siendo más frecuentes en verano que en invierno (donde conviene dejar un periodo de reposo). Resulta importante realizar los riegos cuando el sustrato esté seco.
En todo caso, al igual que en casos anteriores, la frecuencia de riego varía en función de la temperatura y la luz. Así mismo, requieren que el ambiente permanezca húmedo.
La calidad del agua de riego es de especial importancia, ya que el exceso de sales bloquea la absorción de nutrientes. Por lo general, requieren aguas con pH alrededor de 7.
Como observación, cuando las raíces de la planta están de color verde, la planta está abastecida de agua, mientras que cuando la coloración de éstas es blanquecina, quiere decir que se debe realizar el riego.
4. PROPAGACIÓN
-
Propagación sexual: Se lleva a cabo la polinización cruzada de forma manual. Cuando se obtienen las semillas, antes de proceder a la siembra, éstas se deben esterilizar. La multiplicación sexual se realiza en medios nutritivos y asépticos. La mayoría de estas semillas, requieren de un hongo específico para germinar, manteniendo así una relación simbiótica.
Otra forma de propagar las orquídeas es mediante la germinación asimbiótica, cuyo proceso es igual al simbiótico, excepto que no se requiere la presencia del hongo.
-
Propagación asexual: Para llevar a cabo la propagación de forma asexual, se debe tener en cuenta el tipo de crecimiento de la planta. Para orquídeas de crecimiento monopodial, se llevan a cabo técnicas mediante la separación de hijuelos, y para orquídeas de crecimiento simpodial, mediante separación de pseudobulbos.
-
Propagación por separación de pseudobulbos: Esta técnica es posible cuando la planta adulta tiene más de 12 bulbos. Se debe llevar a cabo a principios de primavera o al finalizar la floración, ya que es en esta época cuando se acumulan más nutrientes.
Para la propagación se debe dividir la planta adulta teniendo en cuenta que cada división tenga al menos cuatro bulbos y dos yemas guía. De este modo, aumentan las posibilidades de supervivencia de la nueva planta. El corte se realiza en la unión entre los pseudobulbos sin dañarlos y con material de poda desinfectado. Una vez obtenidos, se deben limpiar eliminando las raíces o partes que estén dañadas y desinfectándolos a base de fungicidas.
Finalmente, se colocan en macetas de 14-16cm de diámetro y en sustrato muy poroso para potenciar el desarrollo del sistema radicular.
-
Propagación a través de hijuelos: Esta técnica se debe realizar después de la floración. Para estimular la formación de hijuelos en las plantas madres, se debe realizar un corte por encima de un nudo situado, aproximadamente, a la mitad de la vara floral. Seguidamente, todo ello con material desinfectado, se debe extraer la capa de tejido que cubre las yemas. Estas yemas se trasladan a lugares controlados y con alta luminosidad (nunca radiación solar directa) y se les aplica una hormona de crecimiento. Cuando las yemas hayan emitido raíces, se cortan de la vara floral y se colocan en macetas con sustrato poroso.
-
Propagación por medio de meristemos: Permite controlar el estado sanitario de las plantas (virosis) y la obtención de una descendencia homogénea capaz de florecer en un menor período de tiempo (normalmente después de tres años de cultivo).
Se cultivan células meristemáticas en medios de cultivo artificiales para inducir el crecimiento de las células cultivadas.
5. TÉCNICAS DE CULTIVO
5.1. Género Cymbidium
-
Fertilización: Durante el periodo estival (después de la floración), se recomienda aplicar 1g/l de un abono 18-12-18 cada diez días. Una vez cada 6 semanas deben incorporarse también microelementos.
-
Entutorado: Debido a la elevada longitud de la vara floral, es preciso colocar tutores para que éstas se mantengan erguidas.
El material empleado son varillas de plástico, bambú o madera, donde la vara floral se debe sujetar a éstas por medio de ligaduras de alambre, presillas, clips o pinzas. El tutor debe colocarse lo antes posible (normalmente cuando la vara floral alcance un tamaño que se pueda manipular) y las ligaduras se han de colocar de forma que la vara floral quede bien sujeta pero sin dañar el tejido.
-
Trasplante: Se debe recurrir al trasplante únicamente en el caso de que los pseudobulbos se encuentren demasiado comprimidos.
5.2. Género Cattleya
-
Fertilización: Se recomienda realizar abonados solubles a bajas concentraciones (0,5-1g/l de un abono 14-10-14 cada 15 días).
Durante la época de floración, es conveniente disminuir el aporte de nitrógeno y aumentar el de potasio.
-
Trasplante: Se recomienda realizar el trasplante cuando el sustrato está deteriorado o cuando los rizomas se salen de la maceta (generalmente a los 2-3 años), aunque el momento óptimo es cuando aparecen raíces nuevas de 3-4cm de longitud.
Se deben eliminar las raíces que estén dañadas o podridas y colocar la planta en macetas de 12-16cm de diámetro.
5.3. Género Phalaenopsis
-
Fertilización: Se recomienda aplicar abonados solubles a bajas concentraciones (1g/l). En primavera debe llevarse a cabo cada 15 días de un abono equilibrado 30:10:10. Por otro lado, durante la inducción floral conviene disminuir el aporte de nitrógeno y aumentar el de potasio y fósforo.
-
Entutorado: Debido a la elevada longitud de la vara floral, es preciso colocar tutores para que éstas se mantengas erguidas.
El material empleado son varillas de plástico, bambú o madera, donde la vara floral se debe sujetar a éstas por medio de ligaduras de alambre, presillas, clips o pinzas. El tutor debe colocarse lo antes posible (normalmente cuando la vara floral alcance un tamaño que se pueda manipular) y las ligaduras se han de colocar de forma que la vara floral quede bien sujeta pero sin dañar el tejido.
-
Poda: Se recomienda efectuar la poda en el momento en que todas las flores están completamente marchitas. El corte se debe realizar a unos centímetros por encima de las yemas latentes (normalmente a la mitad de la vara floral).
Se debe tener en cuenta que de las yemas inferiores pueden brotar nuevas plantas (Keikis). Si brotan muchos Keikis, la planta no florecerá.
En las variedades hibridas modernas, normalmente
Phalaenopsis violacea o
Phalaenopsis amboinensis, es aconsejable no realizar esta labor, puesto que en general rebrotan constantemente de las inflorescencias anteriores.
-
Trasplante: Se recomienda realizar el trasplante cada 2-3 años. Esta labor se debe realizar después de la floración.
6. PLAGAS Y ENFERMEDADES
6.1. Plagas
-
Pulgón (
Aphis fabae)
: Son pequeños insectos que se alimentan de hojas, brotes tiernos y botones florales succionando la savia e inyectando toxinas. Como consecuencia de esta alimentación, los tejidos afectados de deforman, y en el caso de los botones florales, la apertura de la flor se dificulta y emerge deformada o no abre bien. Además, esta plaga también puede ocasionar daños indirectos, ya que son transmisores de virus.
El control biológico para esta plaga se realiza con la suelta de depredadores como
Coccinella septempunctata y
Chrysopa o parásitos como
Aphelimus mali.
Si la presencia de esta plaga es severa, se recurre al control químico con productos sistémicos.
-
Trips: Los síntomas que se presentan son manchas blanquecinas en las hojas, yemas y flores de un típico aspecto plateado-plomizo y rodeadas de motitas negras que se corresponden a sus excrementos. Cuando afecta a los botones florales, éstos pueden caer o la flor aparecer deformada. Esta plaga también puede ser transmisora de virus.
Para el control de esta plaga, es conveniente la realización de medidas preventivas. Entre ellas destacan la colocación de trampas adhesivas azules a la altura del cultivo, eliminación de malas hierbas, empleo de mallas antitrip, etc.
El empleo de lucha biológica con
Amblyseius swirskii u
Orius resulta efectivo en invernaderos.
-
Araña roja (
Tetranychus urticae)
: Se presenta cuando la humedad ambiental es baja. Esta plaga habita en colonias en las hojas de las orquídeas, alimentándose de la savia de las mismas. Los síntomas que se manifiestan con pequeñas manchas cloróticas que, posteriormente se tornan a un color blanquecino. Además, se observan pequeñas telarañas en el envés del limbo foliar.
Para el control de dicha plaga se debe aumentar la humedad relativa. Si el ataque es severo, se debe recurrir al control químico con productos ricos en azufre.
Otro método de control es la lucha biológica medio la utilización del ácaro depredador
Phytoseiulus persimilis. -
Cochinillas: Son insectos pocos móviles que presentan filamentos blanquecinos en el dorso. Suelen aparecer en ambientes cálidos y secos. Los síntomas son manchas amarillas en las hojas. También generan daños indirectos, ya que segregan melaza donde se instala el hongo negrilla.
Para su control se pueden aplicar insecticidas sistémicos.
6.2. Enfermedades
-
Pythium: Este hongo afecta a las raíces provocando la pudrición de las mismas. Como consecuencia del mal funcionamiento de la raíz, se produce un debilitamiento general de la planta. Además, ésta no se arraiga bien al sustrato.
El control se lleva a cabo mediante tratamientos preventivos (desinfección del sustrato y herramientas de poda, material vegetal sano, agua de riego libre de patógenos, etc.). Cuando la incidencia es severa se recurre al control químico.
-
Cercospora y Rhizoctonia: Estos hongos afectan a hojas y tallos, provocándoles lesiones redondeadas y alargadas, algunas de ellas con bordes definidos, en los cuales el tejido muere y se torna de color marrón oscuro. Cuando la infección es severa, puede afectar a toda la hoja y la planta muere.
Para evitar la incidencia de estos patógenos, es necesario la utilización de medidas preventivas tales como: eliminación de plantas enfermas, evitar encharcamientos, desinfección de herramientas de poda, utilización de plantas madres sanas, etc.
Si la infección es severa, se recurrirá a la aplicación alterna de productos químicos con el fin de evitar resistencias.
Como control biológico, la aplicación de
Trichoderma harzianum en el suelo resulta efectiva.
-
Pseudomonas cattleyae: Se conoce como la enfermedad de la mancha marrón. Afecta a casi todas las orquídeas, pero especialmente al género
Phalaenopsis. Esta bacteria prolifera en ambientes con alta humedad relativa, bajas temperaturas y escasa ventilación. Los síntomas son manchas negras con el borde amarillo en las hojas.
Para su control es conveniente eliminar las hojas afectadas, ya que es una enfermedad muy contagiosa. y favorecer una buena ventilación.
En el caso de que la infección sea grave, se recomienda utilizar antibióticos en forma de pulverización.
-
Cymbidium Mosaic potexvirus (CyMV): Este virus produce diferentes síntomas según el género al que afecte:
1)
Cymbidium: Primero aparece un mosaico difuso y pequeñas manchas decoloradas internerviales sobre las hojas jóvenes. A continuación, se extienden estrías de forma regular sobre la superficie del limbo en bandas de color anaranjado, sobre las dos caras de la hoja. Sobre los pétalos y sépalos producen estrías necróticas.
2)
Cattleya: Aparecen manchas irregulares sobre las hojas completamente desarrolladas. Las hojas senescentes amarillean y finalmente terminan cayéndose. En este género, los síntomas sobre las flores son más graves.
3)
Phalaenopsis: Primero se producen decoloraciones en el envés de las hojas en vías de crecimiento, llegando a ser necróticos los tejidos. Las hojas acaban tomando una coloración amarilla y terminan por caer. Sobre las flores provoca a veces pequeñas manchas puntiformes de color negro.
-
Odontoglossum Ringspot tobamovirus (ORSV): Este virus produce anomalías en la pigmentación variando de intensidad sobre diferentes flores de una misma planta infectada.
El color uniforme de los pétalos y de los sépalos, sobre todo en los cultivares de color rosado, aparece estriado con líneas sinuosas decoloradas o, por el contrario, más oscuras. Además, puede provocar la deformación de las flores.
El número de escapos florales y el tamaño de las flores quedan reducidos, así como la vida post-cosecha de las flores.
Para el control de esta virosis, se recomiendan las siguientes medidas preventivas:
1. Utilizar material vegetal sano.
2. Esterilizar herramientas para el corte de flores y raíces durante la colocación en macetas o en la división de los pseudobulbos.
3. Desinfectar las macetas y no reutilizar los sustratos.
4. Eliminar las plantas infectadas.
5. Mantener un estricto control de plagas.
6. Mantener las orquídeas espaciadas para evitar que las plantas sanas estén en contacto con las infectadas.
7. Desinfectarse las manos durante el manejo de las plantas o utilizar guantes desechables.
7. FISIOPATÍAS
-
Caída de botones florales: Esta fisiopatía puede deberse a cambios bruscos de temperatura, humedad o iluminación, baja humedad relativa, bajas temperaturas nocturnas, escaso riego, o altas concentraciones de etileno.
- Como consecuencia de altas temperaturas y luz, las hojas se tornan a un color amarillento y pueden presentar quemaduras. También afectan al crecimiento y floración de la planta.
- La caída de las hojas puede deberse al exceso de riego.
- La ausencia de floración puede ser debido a la falta de iluminación durante la inducción floral.
- Un exceso de fertilizantes pueden ocasionar quemaduras en las raíces.
8. COMERCIALIZACIÓN
Para la comercialización de orquídea como flor cortada, el embalaje de las inflorescencias debe ser cuidadoso. Normalmente tiene lugar en cajas de cartón llenas de guata de celulosa. Estas cajas suelen ser pequeñas y transparentes con el pedúnculo colocado en un pequeño tubo con agua. De este modo, se consigue una excelente conservación, que puede oscilar entre 15-20 días. Sin embargo, el período de conservación varía (por ejemplo, los híbridos pertenecientes al género
Cattleya suelen conservarse unos 8-10 días).
Las
Phalaenopsis se venden en racimos de 7-8 flores como mínimo. La conservación de esta flor cortada oscila entre 15-20 días.
Fuente: Redacción Infoagro