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EL cultivo de la frambuesa

icono foto el cultivo de la frambuesa
A este género pertenecen numerosas especies. Las variedades más cultivadas actualmente son el frambueso rojo, frambueso silvestre, frambueso negro y frambueso púrpura.
1. Taxonomía y origen
2. Morfología
2.1. Clasificación según su época de producción
3. Requerimientos edafoclimáticos
4. Propagación
5. Técnicas de cultivo
6. Plagas y enfermedades
6.1. Plagas
6.2. Enfermedades
7. Fisiopatías
8. Cosecha y postcosecha
9. Valor nutritivo

1. TAXONOMÍA Y ORIGEN

Familia Rosaceae
Genero Rubus
Especie R. idaeus
R. strigosus
R. occidentalis
R. neglectus
Nombre común Frambuesa
Cultivo de frambuesa

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Al género Rubus pertenecen numerosas especies descritas, de las que sólo unas 331 son aceptadas. Las variedades más cultivadas actualmente son: Rubus idaeus (frambueso rojo nativo de Europa y del norte de Asia), Rubus strigosus (frambueso silvestre), Rubus occidentalis (frambueso negro) y Rubus neglectus (frambueso púrpura originario del norte de América).

2. MORFOLOGÍA

Se trata de un arbusto perenne, de unos 40-60cm de altura que crece en lugares pedregosos de montaña y en terreno granítico.

- Sistema radicular: Presentan numerosas raíces delgadas y superficiales que nacen desde la corona.

- Tallo: El frambueso presenta un tallo subterráneo y corto, por el que emite estolones medianamente fuertes y abundantes en número, según la variedad.

Estos tallos adquieren una duración de dos años. Por lo general, durante el primer año, su función es el desarrollo vegetativo, presentado una epidermis gris amarillenta provista de pilosidad amarillo-dorado con nudosidades débiles. En el segundo año, adquieren una epidermis gris cubierta de espinas. Éstos florecen y fructifican, desecándose finalmente después de la maduración de sus frutos, siendo reemplazados por otros nuevos.
Espinas en tallos y brotes de frambueso

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- Hojas: Presenta hojas compuestas, imparipinnadas de 3 a 7 foliolos (según la vigorosidad de la especie). Estos foliolos son ovales, más o menos alargados, acuminados, aserrados, de color verde por el haz y blanquecinos aterciopelados por el envés. El raquis a menudo está provisto de espinas.

- Flores: Presentan inflorescencias en racimo terminal de hasta 10 flores. Las flores individuales son pequeñas, de color blanco-verdoso o rosa y están provistas de un pedúnculo largo y espinoso. El cáliz está formado por cinco sépalos largos y persistentes y la corola por cinco pétalos caducos. El androceo está compuesto por numerosos estambres y el gineceo por varios pistilos completamente libres, inscritos en un receptáculo muy convexo. Cada pistilo tiene un ovario con una celda que encierra un óvulo, del cual se desarrolla una pequeña drupa que a su vez tiene un núcleo muy pequeño.
Flor de frambuesa polinizada

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- Fruto: El fruto, llamado frambuesa, está formado por numerosas drupas dispuestas en un receptáculo común llamado hipanto. Cada drupa se caracteriza por su forma convexa y deprimida y por su textura rugosa provista de un filamento amarillo. El fruto es pequeño, con forma cónica y aspecto aterciopelado. El color más común es el rojo o amarillento, pero existen variedades de frutos blancos y negros. El sabor de la frambuesa es agridulce.
Cuajado de frambuesa

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Fruto. Frambuesa

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2.1. Clasificación según su época de producción

- Reflorecientes, remontantes o bíferos: A este grupo pertenecen variedades que son capaces de fructificar dos veces durante el desarrollo del tallo. La primera cosecha tiene lugar en otoño sobre el extremo del tallo del primer año, y la segunda en verano sobre los tallos del segundo año.

- No reflorecientes, no remontantes o uníferos: Son aquellas variedades que fructifican únicamente sobre el tallo del segundo año.

Variedades comerciales de frambueso
Frambueso rojo Frambueso negro Frambueso púrpura
Cultivares no reflorecientes `Mallin Promise´,` Mallin Jewel´, `Malling Exploit´, `Malling Admiral´, `Newburgh´,` Willamette´, `Canby´, `Fairview´,` Sumner´,` Meeker´, `Bonanza´, `Puyallup´, `Schönemann´, `Glen Clova´, `Glen Moy´, `Glen Prosen´, `Chilcotin´, `Skeena´, `Nootka´, `Haida´, `Veten´ `Munger´, `Bristol´, `Dundee´, `Evans´, `Morrison´ `Sodus´, `Marion´, `Clyde´, `Royalty´
Cultivares reflorecientes `Lloyd George´, `September´, `Heritage´, `Zeva refloreciente´, `Rossana´, `Baron de Wavre´

Para la elección de variedades se debe tener en cuenta las tendencias del mercado. La demanda de frutos redondos es mayor que la de frutos ovales y la de frutos rojos a la de amarillos, ya que éstas son más aromáticas.

Las variedades de objetivo industrial deben tener las siguientes características:
- Resistencia a enfermedades.
- Vástagos derechos, a ser posible verticales, para que permitan un laboreo del terreno entre las filas más cómodo y faciliten la recolección.
- Renovación con vástagos de pie.
- Frutos aromáticos, jugosos y color vivo.
- Frutos maduros bien adheridos para resistir vientos y lluvias.
- Frutos gruesos y con pulpa soda para poderlos transportar y presentar correctamente en el mercado.
- Planta resistente a heladas y no demasiado exigente en cuanto a suelo.

3. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS

- Temperatura: El frambueso es bastante resistente a las bajas temperaturas invernales y a los fuertes calores estivales.

Las condiciones climáticas óptimas para su cultivo son las de inviernos con bajas temperaturas constantes, pero no excesivas, y veranos relativamente frescos, caracterizados por una cierta oscilación térmica entre el día y la noche. Por lo tanto, el rango de temperatura óptimo para que la producción sea mayor se encuentra entre 14-19ºC. Por otro lado, para romper la latencia del frambueso se necesitan 750-1700 horas-frío.

Descensos fuertes de temperatura pueden dañar el extremo apical de los rebrotes más vigorosos todavía no lignificados. A partir de su entrada en vegetación, los efectos de una helada tardía pueden causarle gravísimos daños, perdiéndose gran parte de la floración precoz, lo cual puede repercutir también sobre la floración tardía. Durante el período de floración, el frambueso es muy sensible a bajas temperaturas primaverales, soportando el botón floral cerrado los -1,3ºC, la flor abierta -0,7ºC y el fruto recién cuajado los -0,7ºC. Las heladas tardías, pueden también perjudicar al fruto si coinciden con la maduración de éste.
Botones florales en frambueso

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Por último, comentar que el clima influye fuertemente sobre algunas variedades para que se comporten como remontantes o no remontantes.

- Humedad: Una humedad relativa elevada favorece el desarrollo del cultivo, pero no es conveniente durante la maduración del fruto.

- Sustrato: El frambueso requiere de suelos sueltos, profundos, no compactos, con buena disponibilidad de humedad, alto contenido en materia orgánica, elevada capacidad de retención de agua y pH óptimo comprendido entre 6 y 6,8.

Se deben evitar plantaciones en suelos arcillosos ya que éstos tienen a compactarse, pudiendo así producirse muertes por asfixia radicular ya que los frambuesos son muy sensibles al encharcamiento. Tampoco son adecuados los suelos demasiado sueltos, con elevados porcentajes de grava o arena, ya que pierden su fertilidad en un periodo corto de tiempo y requieren riegos muy frecuentes. Por tanto, un suelo de textura franco-arenosa o franco-arcilloso es el ideal para este cultivo.

- Riego: El frambueso es una planta bastante resistente a la sequía. No obstante, el riego es importante para determinar una adecuada producción.

El sistema de riego más habitual es el localizado. Durante el verano, la frecuencia de riego debe ser mayor con respecto a la del invierno, regando aproximadamente cada 15 días. En general, se estima que se necesita una dosis de 3500-7000m3/ha/año.

4. PROPAGACIÓN

La propagación del frambueso se puede llevar a cabo tanto de manera sexual como asexual. Sin embargo, la reproducción por semilla no se suele practicar debido a su dificultad, su alto coste y por no presentar fielmente los caracteres de sus progenitores.

- Propagación mediante raíces: Para llevar a cabo esta técnica, el suelo debe ser suelto y con buena capacidad de drenaje, compuesto especialmente por arena y turba esterilizada.

Una vez preparado el terreno, se procede a la siembra de porciones de raíces, de 10-15cm de longitud y 5mm de diámetro, previamente desinfectadas. Finalmente, las plántulas emergidas deben ser repicadas cuando contengan al menos 3-4 hojas para ser llevadas al terreno definitivo.

- Propagación mediante brotes etiolados: Esta técnica es una modificación de la anterior, con el objetivo de conseguir plántulas con mayor sanidad y vigorosidad.

Al igual que la técnica anterior, la plantación de raíces se suele realizar en invernadero sobre camas de 10cm de alto compuestas por turba y arena en una proporción 1:1. Las porciones de raíces deben ser de unos 10cm de longitud y 3mm de diámetro. Posteriormente, se procede a la siembra de dichas raíces a unos 4-5cm de profundidad, con el fin de inducir el desarrollo de la base etiolada del brote. Al cabo de unos 15-20 días, comienzan a emerger los brotes, siendo recolectados con 3-4 hojas. Finalmente, se trasplantan en bolsas de unos 8cm de diámetro. Es importante que el sustrato permanezca húmedo pero no en exceso, ya que un exceso de humedad podría ser perjudicial para un correcto enraizamiento. Al transcurrir mes y medio aproximadamente, la planta se encuentra en su momento óptimo para ser trasplantada definitivamente.

5. TÉCNICAS DE CULTIVO
Cultivo de frambuesa bajo plástico

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- Preparación del terreno: Antes de llevar a cabo la plantación, es recomendable realizar un análisis de suelo y aplicar, si es necesario, cal o abonos minerales.

A continuación, se debe realizar una labor de subsolado (40-50cm de profundidad) con objeto de aumentar la aireación y el drenaje del suelo. Seguidamente, se debe arar y aportar materia orgánica si ésta es inferior al 3%.

No se puede precisar con exactitud la cantidad de estiércol a suministrar ya que varía según la naturaleza del terreno y su grado de fertilidad. Como media, se pueden enterrar 35-50 toneladas de estiércol maduro por hectárea a una profundidad de 50 cm.

Finalmente, es necesario realizar un pase de fresadora para eliminar las malas hierbas ya que el frambueso es muy sensible a la competencia de vegetación espontánea.

Por lo general, es necesaria la realización de caballones (60cm de ancho y 12-15cm de alto) ya que el frambueso es muy sensible al encharcamiento.

- Plantación: Se recomienda efectuar la plantación a finales de otoño (época vegetativa) o a principios de primavera si las condiciones son muy adversas.

Las plantas empleadas deben proceder de viveros especializados y se deben plantar inmediatamente tras su recepción. En caso contrario, se tienen que proteger del sol y del viento, para evitar una posible deshidratación de las raíces.

La distancia entre plantas debe ser la suficiente como para permitir el paso de maquinaria. Normalmente, se aconseja para el frambueso rojo una distancia entre filas de 2-3m en función de la fertilidad del terreno y del vigor del propio cultivar y una distancia entre plantas de 60-70cm. Para el frambueso negro se adoptan distancias medias de 3x1m, las cuales están indicadas para recolección mecanizada.

La profundidad a la que deben colocarse las plantas debe ser de 15cm aproximadamente. A continuación, han de regarse para mejorar el arraigo en el suelo.

- Mulching: Esta labor consiste en extender superficialmente materiales inertes de distinta naturaleza (paja, virutas o serrín de madera o residuos de industrias alimentarias) sobre el suelo para conservar la humedad y reducir la actividad de las malas hierbas. Además, de esta forma también se enriquece el terreno en materia orgánica. El espesor del mulching debe ser al menos de 15cm, siendo preciso cada año añadir material nuevo sobre el anterior para sustituir la parte que se ha degradado por la acción de las bacterias del suelo. Se ha observado que con la aplicación de esta técnica se favorece el grosor y sabor de los frutos.

- Entutorado: Generalmente el frambueso necesita ser entutorado ya que sus tallos se curvan con facilidad bajo el peso de la vegetación (pudiendo llegar a fracturarse), dificultando así la recolección.

Existen varios tipos de entutorado que dependen fundamentalmente del vigor de la variedad y del sistema de recolección, entre otros.

1. Método holandés: Consiste en colocar dos filas de alambre a cada lado de la hilera manteniendo la planta en el centro. La distancia entre filas debe ser de 40-50cm, cuyos alambres deben estar colocados a 0,8-1m y 1,4m de altura respecto al suelo. Este sistema apenas se utiliza debido a su dificultad para realizar las labores de cultivo y la recolección.

2. Entutorado en doble T: Consiste en colocar sobre un eje principal, generalmente de madera, dos postes en posición perpendicular. El poste inferior debe ser de 40cm y estar situado a 0,6m sobre el suelo. Por otro lado, el superior debe ser de 75cm y estar colocado a 1,6m del suelo. En cada extremo va sujeta una hilera de alambre galvanizado.

3. Entutorado en V: Consiste en colocar dos postes en forma de “V”, donde van sujetas dos hileras de alambre galvanizado a cada lado a una distancia de 0,6m y 1,6m sobre el suelo.

- Poda: La poda en el frambueso depende de la variedad.

En variedades remontantes, se deben realizar dos podas:

1) En invierno: Consiste en la eliminación de aproximadamente el tercio superior de aquellos tallos que han fructificado. El corte se debe realizar por debajo del racimo floral que fructificó. La parte resultante será la que dará fruto en la siguiente cosecha. Además, se debe eliminar el exceso de brotes, dejando 8-12 tallos por metro lineal para obtener una buena producción, y los tallos enfermos o débiles.

2) En verano: Se deben cortar todos los tallos a ras de suelo para favorecer así el crecimiento de nuevos brotes, los cuales darán lugar a la siguiente cosecha.

En variedades no remontantes, se realiza una poda en invierno que consiste en despuntar los tallos a diferentes alturas para que la producción resultante sea escalonada. También se deben dejar de 8-12 tallos por metro lineal y eliminar aquellos que estén enfermos o débiles.

- Fertilización: Para mantener un buen nivel de materia orgánica en el suelo se recomienda realizar aportes anuales de 15-20t/ha de estiércol bovino o de 10t/ha de gallinaza. También sería adecuado emplear 10t/ha de paja troceada. La fertilización mineral puede realizarse aplicando sulfato amónico o nitrato de calcio (400kg/ha) o urea (150-200kg/ha). Por otro lado, una aportación anual en primavera de un abono 10-10-10 a una dosis de 500kg/ha puede ser suficiente para asegurar una buena disponibilidad de elementos.

- Control de malas hierbas: Es necesaria la eliminación de malas hierbas para reducir así la competencia entre plantas y prevenir la incidencia de plagas y enfermedades. Para ello, además del laboreo como método físico de eliminación de malas hierbas, es posible realizar un desyerbado químico mediante la aplicación de herbicidas de larga persistencia.

En los suelos sueltos o en las calles, donde se realizan periódicamente cavas mecánicas, es conveniente no utilizar herbicidas de larga persistencia, ya que se corre el riesgo de entrar en contacto con las raíces de los frambuesos. Por ello, se recomienda emplear herbicidas de contacto.

- Plantaciones tardías: La época normal de producción se encuentra en los meses de verano. No obstante, se suelen realizar plantaciones con producción fuera de época, a causa del mayor precio que adquiere el fruto. Para llevar a cabo una producción fuera de época, el cultivo se debe realizar bajo plástico y con variedades reflorecientes. En España, Asturias representa una de las zonas de mayor producción del país junto con Huelva y Extremadura.

Como ejemplo, el programa de cultivo que, generalmente emplean en Asturias para variedades remontantes, es el siguiente:

Programa de Cultivo
Primer año
Preparación del suelo Febrero-Marzo
Plantación Abril
Primera cosecha Septiembre- Noviembre
Poda de invierno Diciembre
Segundo año y sucesivos
Segunda cosecha Abril- Mayo
Poda de verano Principio de Julio
Tercera cosecha Septiembre- Noviembre

6. PLAGAS Y ENFERMEDADES

6.1. Plagas

- Pulgón (Amphorophora rubi): Se trata de una plaga que aparece fundamentalmente sobre los brotes tiernos, colonizando el envés de las hojas apicales y provocando en ellos un enrollamiento como consecuencia de las picaduras. Esta plaga produce melaza y en ésta se instala la “negrilla”. El daño más grave que puede causar esta plaga es debido a que son portadores de virus.

Se ha observado que las plantas más vigorosas son menos atacadas por los áfidos, probablemente porque los brotes más suculentos y lozanos son menos apetecibles. Por ello, todas las prácticas culturales capaces de promover una vegetación vigorosa, constituyen un buen método de lucha preventiva.

Cuando la población es baja, la lucha biológica resulta efectiva. Adalia bipunctata y Aphidius colemani son buenos depredadores de esta plaga. Sin embargo, cuando la población existente es elevada, se debe recurrir al control químico, con productos autorizados y compatibles con la fauna auxiliar. Es importante recurrir siempre a medidas preventivas como son el empleo de trampas cromáticas amarillas.

- Lasioptera rubi: Se trata de un insecto díptero, cuyas larvas forman una agalla y permanecen en su interior hasta la primavera siguiente. La nudosidad que se forma obstaculiza el flujo de savia provocando que el tallo deje de fructificar.

Para su control se recomienda cortar los brotes por debajo de las agallas formadas, así como deshacerse de ellos de manera eficaz. La época adecuada para llevar a cabo esta labor es al comienzo de primavera, ya que es el momento en el que comienza la eclosión.

- Thomasiniana theobaldi: Las larvas de esta plaga provocan excoriaciones y manchas violáceas sobre la epidermis de los brotes. Éstas se agrietan, originándose así un foco de infección por numerosos hongos (Verticilium, Fusarium, etc.).

Para el control químico de esta plaga se recomienda realizar tratamientos al suelo con insecticidas a comienzos de primavera, ya que es cuando aparece la primera generación (en España sería en abril).

- Arana roja (Tetranychus urticae): Aparece fundamentalmente cuando las temperaturas son altas (30ºC) y el ambiente seco. Los síntomas que aparecen son unos puntitos de color amarillo en el haz de las hojas y a lo largo de los nervios principales. Posteriormente, estas punteaduras se tornan de color marrón y se abarquillan, obteniendo un aspecto polvoriento. Finalmente, dichas hojas se desecan y caen. Es frecuente encontrar finas telarañas en el envés de las hojas afectadas. Si la infestación es muy severa, la planta muestra un amarilleamiento generalizado, se torna de color cobrizo y acaba muriendo.

Para evitar la propagación de esta plaga, se debe llevar a cabo una serie de medidas preventivas:
- Aumento de la humedad relativa.
- Manejo de material vegetal sano.
- Eliminación de malas hierbas y material infestado.
- Adecuado marco de plantación, de forma que no exista contacto entre plantas consecutivas.
- Evitar exceso de abono nitrogenado.
- Uso de plantas cebo.
- Tratamientos químicos durante el invierno, ya que en este periodo la plaga permanece inactiva.

Otro método de control es la lucha biológica mediante la utilización del ácaro depredador Phytoseiulus persimilis. Sin embargo, si la infestación es severa, será necesaria la intervención química. Es fundamental realizar aplicaciones alternando acaricidas de fórmula o con un modo de acción diferente para así evitar la aparición de resistencias.

- Gusanos de los frutos (Byturus tomentosus y Byturus fumatus): Estos coleópteros ocasionan grandes daños a los frutos, haciéndolos no aptos para el comercio. Los adultos realizan la puesta en la flor, donde posteriormente, emergen las larvas alimentándose del receptáculo del fruto, perforándolo a su vez con numerosas galerías.

Para su control, se deben realizar tratamientos antes de la puesta, cuando los botones florales se encuentran aún cerrados.

6.2. Enfermedades

- Chancro del tallo (Didymella applanata): El hongo causante de esta enfermedad ocasiona grandes daños en el frambueso. Las conidias y ascosporas del hongo son diseminadas, principalmente durante la primavera y verano, con las gotas de lluvia.

Los primeros síntomas se manifiestan a mediados de verano en los brotes, concretamente en torno a las yemas. Próximo al nudo, se originan manchas violáceas que se van extendiendo poco a poco a la vez que las hojas van adquiriendo una coloración clorótica y que finalmente caen. Los ramos asintomáticos muestran los síntomas de la enfermedad al año siguiente, apareciendo brotes amarillos y poco desarrollados que frecuentemente se desecan antes de florecer.

Para su control de manera preventiva, se debe evitar el exceso de nitrógeno en el abonado, evitar podas que favorezcan el desarrollo de floraciones tardías, eliminar material vegetal enfermo o senescente, etc. Para el control químico se recomienda la realización de tratamientos fungicidas cuando la yema se encuentra hinchada.

- Chancro de las raíces: Se trata de una enfermedad bacteriana que causa sobre las raíces (Agrobacterium tumefaciens) o en el cuello (Agrobacterium rubi) gruesas excrecencias agalliformes. Estas formaciones obstaculizan la circulación de la savia, provocando la debilidad o incluso muerte de la planta. Las agallas formadas sirven como reservorio para otros patógenos, por lo que durante el invierno pueden presentar pudriciones y coloraciones pardas.

Cualquier labor que pueda causar heridas en las raíces, puede favorecer la diseminación de estos hongos. Por lo que, para llevar a cabo su control, se deben eliminar aquellas plantas procedentes de vivero con síntomas evidentes. Además, se deben eliminar en su totalidad las zonas afectadas y llevar a cabo una correcta desinfección del material empleado.

- Roya (Phragmidium rubi-idaei y Pucciniastrum americanum): Phragmidium rubi-idaei se disemina generalmente por medio de salpicaduras de agua en climas con atmósfera húmeda. Puede llegar a provocar la caída de hojas y la desecación de flores y frutos.

Pucciniastrum americanum
suele aparecer con temperaturas elevadas. Sus síntomas se manifiestan en hojas y frutos con la presencia de pústulas de color amarillo donde albergan sus esporas. En las hojas, estas pústulas comienzan en el envés y posteriormente invaden toda la hoja. En frutos inmaduros se observan drupeolos, mientras que el resto permanece verde. Por otro lado, en frutos maduros se observan pústulas amarillas junto a la deshidratación del mismo.

Esta enfermedad debe prevenirse al menor síntoma a base de caldo bordelés.

- Verticilosis (Verticillium alboatrum): Esta enfermedad afecta preferentemente al frambueso negro, aunque también resulta perjudicial para el rojo. Los síntomas se manifiestan con la marchitez de la planta debido a la oclusión del sistema vascular. Las plantas afectadas dejan de crecer, las hojas se marchitan y amarillean y/o se tornan de color oscuro. Por otro lado, el tallo de los brotes jóvenes adquiere un color azul oscuro. Por lo general, se manifiesta en aquellas plantaciones de frambuesos precedidas de cultivos hortícolas, de cerezo o de albaricoquero que han sufrido esta enfermedad.

- Pudrición de raíces (Phytophthora cactorum, P. fragariae): Estos patógenos se ven favorecidos por la presencia de agua libre en el suelo y temperaturas comprendidas entre 13-19ºC.

Los primeros síntomas se manifiestan en las hojas con necrosis en el margen de las mismas y marchitez. Los brotes se muestran cloróticos y posteriormente también se marchitan. Por otro lado, las raíces se necrosan, provocando la disminución de brotes y vigor de la planta.

Como control preventivo, se debe evitar la plantación en suelos con drenaje deficiente, evitar tanto el exceso de riego como la plantación en caballones altos, eliminar el material vegetal sintomático, etc.

- Podredumbre Gris (Botrytis cinerea): Se trata de un hongo que se refugia sobre tejidos senescentes. De este modo, a la salida del invierno, sus esporas se diseminan por la acción del viento o las gotas de lluvia.

Los daños más importantes se manifiestan en el fruto, provocando en ellos un ablandamiento que finaliza con una masa de micelio que cubre todo el fruto. También, pueden aparecer daños en los brotes, tallos y flores, dando lugar a masas de micelios sobre éstos.

En la recolección es preciso descartar los frutos afectados, ya que si entran en contacto con los sanos, pueden infectarlos.

El control de este hongo es muy importante debido a su capacidad para sobrevivir como saprófito. Se debe evitar el exceso de humedad, ya sea disminuyendo la dosis y frecuencia de riego, aumentando el marco de plantación o ventilando. También es conveniente retirar los restos de poda y los tejidos enfermos, cortándolos a ras de tallo utilizando siempre herramientas desinfectadas.

Como control químico se deben realizar tratamientos preventivos, durante la floración y después de las lluvias. Se recomienda alternar productos de diferentes grupos sistémicos.

7. FISIOPATÍAS

- Daños producidos por el viento: El azote constante del viento puede dañar seriamente los brotes y tallos fructíferos, dando lugar a una excesiva deshidratación de los tejidos herbáceos junto con la consiguiente marchitez.

Los fuertes vientos pueden originar la caída de frutos maduros o la rotura de brotes fructíferos en el punto de inserción al tallo. Los rebrotes pueden doblarse, rozarse y provocar daños o heridas en la corteza.

- Sequía: Una excesivo déficit hídrico puede dar lugar a la desecación de la flor o del ramillete fructífero.

- Precipitaciones abundantes: El encharcamiento a causa de precipitaciones abundantes puede provocar serios daños en la planta. Si las lluvias se concentran durante la madurez, los frutos se deterioran rápidamente y pueden enmohecerse.

8. COSECHA Y POSTCOSECHA

La recolección de la frambuesa depende de si la variedad es remontante o no remontante. Además, dado al escalonamiento de la maduración, ésta se realiza en diversos pases (3-4 días entre pases).

La época normal de producción es durante el verano. No obstante, dependiendo de la zona y del sistema de producción, esta época varía.

Época de producción de frambuesa en algunos países
Rusia Julio-Agosto
Francia Junio-Julio
Alemania Julio-Agosto
Italia Junio-Septiembre
España
Huelva Noviembre-Mayo
Asturias Septiembre- Noviembre/Mayo-junio

La frambuesa es un fruto climatérico por lo que necesita ser cosechado en su momento óptimo, ya que una vez separado de la planta no madura. Para ello, el fruto debe caracterizarse por: color rojo brillante, pulpa firme, nula acidez y fácil desprendimiento del receptáculo.

La cosecha puede ser mecanizada o manual, dependiendo del destino del mercado y siempre durante las primeras horas de la mañana. Si los frutos son destinados a la industria, la recolección es mecanizada. La maquinaria utilizada es de grandes dimensiones y trabaja a caballo en las hileras. Exigen la presencia de 5-6 personas, de las cuales dos se dedican a la conducción de la máquina y el resto a la selección de frutos. La hilera se peina por medio de dos altos rulos cilíndricos provistos de largos dientes metálicos que sacuden los tallos haciendo caer los frutos maduros sobre una plataforma retráctil. Mediante chorros de aire se eliminan las hojas y cuerpos extraños y los frutos llegan limpios a una larga lona móvil donde se realiza la selección final.

En cambio, si el destino del fruto es para consumo en fresco, se recolecta manualmente. Se debe tener en cuenta que cuanto menos manipulado sea el fruto, mejor será la calidad final del mismo. Por otro lado también, debe considerarse la distancia al mercado de destino. Si la distancia a éste es larga, se debe recoger con pedúnculo, mientras que si es corta se recolecta sin receptáculo. Junto a la cosecha, se selecciona y envasa el fruto. Normalmente se emplean envases de 250 a 500g.

Para su conservación, se deben mantener a una temperatura comprendida entre 0-5ºC y una humedad relativa cercana al 90%. En estas condiciones se pueden conservar en buen estado durante 5 días, por lo que para el transporte a larga distancia se tendrían que congelar.

9. VALOR NUTRITIVO

Contenido por 100 gramos de sustancia comestible
(Valores aproximados, pueden existir ligeras variaciones en función del origen y variedad analizada)
Energía (Kcal) 40
Proteínas (g) 1,4
Lípidos totales (g) 0,3
Hidratos de carbono (g) 4,6
Fibra (g) 6,7
Agua (g) 87
Calcio (mg) 25
Hierro (mg) 0,7
Magnesio (mg) 19
Zinc (mg) 0,3
Sodio (mg) 3
Potasio (mg) 170
Fósforo (mg) 31
Selenio (µg) 1,3
Vitamina B6 (mg) 0,06
Folatos (µg) 33
Vitamina C (mg) 32
Vitamina A (Eq. Retinol (µg)) 1
Vitamina E (mg) 0,48

Fuente: Redacción Infoagro



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