EL CULTIVO DE LA CHUFA (PARTE I)
1. Taxonomía y Origen
2. Morfología
3. Requerimientos edafoclimáticos
4. Material vegetal
5. Fertilización 6. Técnicas de cultivo
6.1. Preparación del terreno
6.2. Siembra
6.3. Riego
6.4. Laboreo
6.5. Recolección
6.6. Rotación
7. Plagas y enfermedades
7.1. Plagas
7.2. Enfermedades
1. TAXONOMÍA Y ORIGEN | Familia | Cyperaceae |
| Género | Cyperus |
| Especie | C. esculentus |
| Nombre científico | Cyperus esculentus |
La chufa pertenece a la familia Cyperaceae y su nombre científico es
Cyperus esculentus. Este cultivo es originario de Europa meridional así como de África. Los climas donde se puede desarrollar esta especie se caracterizan por ser cálidos y relativamente húmedos (tropicales o subtropicales).
La chufa se utiliza principalmente para la elaboración de un refresco de color crema, aspecto lechoso, de sabor agradable y aroma típico que se llama horchata.
En cuanto a la superficie de cultivo de chufa en España se puede restringir a Valencia, concretamente a la comarca de l'Horta Nord.
2. MORFOLOGÍA - Planta herbácea y vivaz de altura media.
- Sistema radicular: Rizomático del que parten raicillas en cuyos extremos se forman los tubérculos (chufas) por los que se cultiva. Los tubérculos son de forma más o menos redondeada y se encuentran envueltos por una piel de color marrón. La pulpa de las chufas es de color amarillento. Las características organolépticas de estos tubérculos se consiguen principalmente tras la realización del secado, es decir, cuando el almidón se ha convertido en azúcar.
- Tallo: El tallo es de sección triangular, macizo, liso y sin nudos.
- Hojas: Alargadas y de color verde oscuro llegando a tener un metro de longitud. Enteras y lisas aunque un tanto ásperas al tacto. La disposición a lo largo del tallo es helicoidal.
- Flores: Las flores son aclamídeas, de pequeño tamaño (6-12mm) y muy rudimentarias. Se agrupan en espigas de color dorado rojizo. Normalmente varias espigas se articulan en un mismo punto.
Las flores pueden ser hermafroditas o unisexuales y la polinización es anemófila. La fructificación es en aquenio, aunque para que ésta se pueda llevar a cabo, las temperaturas habrán debido de ser suficientemente altas.
3. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS - Temperatura y Radiación solar: En climas cálidos, con temperaturas medias elevadas (13-25ºC) y un período de 4-5 meses libres de heladas, la planta puede completar su ciclo vegetativo sin el menor problema. La temperatura mínima para la brotación del tubérculo está alrededor de los 12ºC.
La aparición del espigón floral detiene el crecimiento. Esto ocurre cuando el fotoperíodo es de 12-14 horas de iluminación y las temperaturas máximas superan los 28ºC. Por ello, cuanto más largo sea el plazo transcurrido entre la plantación y la floración, mayor será el ahijado y el rendimiento potencial del cultivo. Por tanto, los climas extremos en los que la planta florece precozmente no son adecuados; en cambio, las zonas bien soleadas próximas al mar son las más propicias. Este microclima, sin grandes oscilaciones de temperatura, retrasa también la aparición del agostado y favorece el engorde de los tubérculos.
- Humedad: El crecimiento de la planta se ve favorecido por una humedad ambiental alta. En zonas de pluviometría reducida, es necesario recurrir a la incorporación del riego. La humedad del terreno debe estar controlada en todo momento para que el desarrollo del cultivo sea el óptimo. Las plantas manifiestan desórdenes vegetativos tanto por falta como por exceso de humedad en el suelo.
Las lluvias intensas y los vientos fuertes son perjudiciales porque favorecen el encamado precoz de las plantas. Por otro lado, las lluvias otoñales no perjudican al cultivo pero sí es cierto que retrasan la recolección.
- Suelo: Los suelos adecuados para el cultivo de la chufa han de ser sueltos. Además, en los suelos franco-arenosos es donde la chufa adquiere una mayor calidad; sabor más dulce e intenso, piel más fina, ausencia de raíces que la deprecien, mayor calibre y uniformidad.
En los suelos arcillosos, aunque algunos tubérculos alcanzan mayor calibre que en los suelos arenosos, su tamaño medio es inferior. Presentan mayor cantidad de raíces, su piel es más basta y son menos sabrosos. El principal problema de los suelos arcillosos se presenta en la recolección, ya que se forman terrones dentro de los cuales puede haber chufas. En estas circunstancias se encarece el transporte (más volumen a transportar) y el lavado (separación de la chufa de la tierra).
En suelos totalmente arenosos, aunque sean pobres y retengan poca humedad, también se pueden cultivar chufas. Sin embargo, la arena debe ser de grano fino.
De todo lo expuesto anteriormente se deduce que los suelos han de tener una textura especial para poder dedicarnos a este cultivo. Cuando no es así, el rendimiento agrícola desciende notablemente y la calidad de los tubérculos también. Como consecuencia, se conseguirá una horchata de menor calidad.
Otros caracteres que deben reunir los suelos son los siguientes: Buen drenaje, nivelación, limpios tanto de restos vegetales como de piedras, elevada materia orgánica y no salinos.
4. MATERIAL VEGETAL Los tubérculos se pueden clasifican en función de su forma en: "Ametilla" y "Llargueta".
- Ametilla: Forma aproximadamente esférica pero el ancho es algo mayor que el largo. Se prefiere sembrar este tipo de tubérculos aunque los resultados en la recolección son bastante impredecibles ya que se obtienen tanto de un tipo como del otro.
- Llargueta: Más largo que ancho.
Las características que debe reunir una variedad son:
- Mayor rendimiento agrícola
- Ausencia de flores anticipadas
- Resistencia al encamado
- Uniformidad de forma y tamaño
- Fácil secado y buen almacenamiento
5. FERTILIZACIÓN La planta extrae en cada cosecha cantidades importantes de nitrógeno, fósforo y potasio que deben ser restituidas. En caso contrario, se irá empobreciendo el suelo paulatinamente por lo que el desarrollo vegetativo de las plantas será menor y los tubérculos malformados.
Para llevar a cabo una fertilización adecuada hay que tener en cuenta cuáles han sido los cultivos precendentes al de la chufa. Por lo general, éstos reciben cantidades importantes tanto de materia orgánica como de nutrientes. De esto modo, el cultivo se encuentra con un suelo fértil y por tanto la incorporación de fertilizantes se reduce.
En la mayoría de los casos, es suficiente un aporte moderado de nitrógeno. El peligro del encamado precoz de la planta reduce las posibilidades de realizar un abono mineral intenso.
Autor: Redacción Infoagro CONTINUAR LEYENDO...
Cap. 1 
El cultivo de la Chufa (Parte I)
Cap. 2
El cultivo de la Chufa (Parte II)