infoagro logo
       
Toda la Agricultura en Internet
Empresas Compraventa Noticias Precios Agrícolas  Cursos Tienda On Line Vídeos Fotos Diccionario Foro

AGRICULTURA ECOLÓGICA EN CULTIVOS INTENSIVOS BAJO PLÁSTICO (2ª parte)
Miguel Ángel Cervantes Flores
Ingeniero Técnico Agrícola y Profesor Titular del Centro de Formación Profesional Agraria E.F.A. CAMPOMAR

1.- Concepto.
2.- ¿ Agricultura Ecológica En Un Invernadero?.
3.- Características De Las Técnicas De Cultivo.
4.- Utilización De Productos Fitosanitarios Ecológicos.
4.1- Uso De Feromonas.
4.2- Uso De Reguladores De Crecimiento De Insectos
4.3- Uso De Microorganismos Entomopatógenos
4.4- Uso De Entomófagos
5.- Comercialización.

 
  Enviar a un Amigo
Corregir / Sugerir
Imprimir
Enviar
Tu Nombre
E-Mail destinatario
¿Algún comentario?

Corregir/Sugerir
¿Cuál es el error, o sugerencia?


 Cursos On Line
Cursos para profesionales, estudiantes y titulados

 
 Medidores para agricultura


 Anuncios Gratuitos
Anuncios clasificados de compra-venta de productos ecológicos


 Mercados
Mercados nacionales e internacionales de productos ecológicos

4. UTILIZACIÓN DE PRODUCTOS FITOSANITARIOS ECOLÓGICOS.

Los insecticidas y fungicidas biológicos, se basan en extractos de diferentes plantas. Los insecticidas biológicos tienen básicamente cuatro formas de actuación

1. Uso de feromonas

En el uso de estas sustancias tenemos distintas técnicas como: monitorización de poblaciones, capturas masivas, atracción y muerte, confusión, etc.

2. Uso de reguladores de crecimiento de insectos

Los efectos que surgen del empleo de estas sustancias, dependen del estado en que se encuentra el organismo de los insectos y de sus condiciones fisiológicas en el momento de la aplicación. Pueden ser:

- Inhibición del desarrollo de las larvas, de forma que no lleguen a realizar la ninfosis.
- Ruptura de la metamorfosis, impidiendo la emergencia de los adultos.
- Alteración del sistema reproductor y del metabolismo, induciendo incluso la diapausia o interrumpiéndola.

3. Uso de microorganismos entomopatógenos

Utilizamos ciertos microorganismos que desencadenan enfermedades en los artrópodos y finalmente producen su muerte, como son virus, bacterias, hongos, nemátodos y protozoos.

4. Uso de entomófagos.

Se trata del uso de artrópodos parásitos o parasitoides de otros artrópodos, que afectan negativamente a nuestros cultivos. Una gran ventaja de la agricultura ecológica en este sentido, es que al realizar pocos tratamientos fitosanitarios, y estos son a su vez poco virulentos, nos encontramos con una población permanente de ácaros e insectos beneficiosos, que disminuyen las poblaciones de las distintas plagas.

Básicamente, los siguientes son los productos más utilizados para controlar las plagas y enfermedades, en un cultivo bajo plástico utilizando agricultura ecológica.

1.- ACEITE DE NEEM.

El árbol de Neem, proviene de los bosques asiáticos, y ha desarrollado un sistema de defensa eficaz contra los insectos.
Los componentes en los frutos, las hojas y la corteza del árbol, impiden a los insectos dañar al árbol. Las sustancias activas del neem como la azadiractina, puede vencer a más de 250 especies de insectos que dañan a las plantas y a los cultivos.

Los frutos que produce este árbol son drupas pequeñas, indehiscentes, en forma de nuececilas, verdes o amarillas cuando maduran, de aproximadamente 1,5 centímentros de largo, presentando una sola semilla.
Con este tipo de aceite el insecto no muere fulgurantemente, sino que pierde su apetito y no puede dañar a la planta que le resulta repulsiva. Bloquea también las hormonas que regulan los procesos metamórficos de la plaga evitando la muda.

2.- EXTRACTO DE AJO.

Es un repelente de insectos que posee alicina, que es una sustancia activa con propiedades antibióticas y vitamínicas.
Son varias las formas de actuación de esta sustancia en la lucha contra plagas. En primer lugar el ajo es absorbido por la planta, con lo que altera su olor natural, resultando de esta forma repulsiva para la plaga.
Enmascara las feromonas producidas por los insectos, disminuyendo el apareamiento, causa trastornos digestivos al insecto y produce un efecto sobre-excitante en el mismo, con lo que se muestran alterados y confusos.

3.- ROTENONA.

Se extrae de raíces procedentes de leguminosas tropicales, y se utiliza principalmente como insecticida y acaricida. Actúa por contacto e ingestión , afectando al sistema nervioso del parásito.
Es fotodegradable, al igual que ocurre con gran parte de productos fitosanitarios ecológicos, por lo que debe emplearse en horas de baja luminosidad.

4.- TRICHODERMA.

Este hongo actúa contra gran parte de los hongos patógenos de suelo, además de ser bioestimulante del sistema radicular. Actúa por micoparasitismo (se alimenta de los hongos patógenos), por antibiosis (produce enzimas que segregan antibióticos que matan al hongo patógeno), y por ocupación (ocupa el nicho ecológico del sustrato impidiendo la multiplicación y crecimiento del hongo patógeno).
Para el control de enfermedades fúngicas se suelen emplear sobre todo productos a base de cobre, pero al igual que decíamos anteriormente, las medidas preventivas son más importantes que las curativas.




Debemos disminuir las altas humedades medioambientales que hacen aparecer gran parte de enfermedades, sobre todo fúngicas. Para ello diversas empresas han desarrollado un producto a base de un polvo blanco micronizado, amorfo y totalmente exento de cristales de cuarzo, que es un potente absorbente de humedad. La aplicación de este producto se realiza por medio de cañones de aire mezclados con esta sustancia, y simplemente lo que hacemos es aplicarlo directamente a los cultivos.
Como decíamos anteriormente debemos colocar otras plantas, tanto dentro del invernadero como fuera, para controlar el nivel de plagas. Estas plantas nos pueden atraer las plagas, realizando de esta forma el tratamiento fitosanitarios puntualmente, pueden poseer sustancias que disminuyen las poblaciones de las distintas plagas, etc.

De esta forma podemos colocar plantas de la lantana, que es un arbusto de hoja caduca, de porte redondeado. Las hojas son anchamente ovadas a oblongas, de unos 12 centímentros de longitud, agudas y dentadas, con el haz tomentoso y el envés densamente lanoso. Las flores son de color blanco-crema, sin olor, de unos 6,5 centímetros de diámetro y dispuestas en cimas de unos 10 centímetros de altura.
Otro arbusto con propiedades insecticidas es el romero, que puede alcanzar los dos metros de altura, muy aromático y ramificado, con ramas marrones y muchas hojas. Las flores son blancas, azules o moradas, agrupadas en pequeños racimos axilares y terminales.

En muchos semilleros ecológicos se están empleando algunas macetas con plantas de tabaco, que es una planta atrayente de insectos, además de tener propiedades insecticidas.
Las hojas y tallos de tabaco se usan para la protección de cultivos. La concentración más alta de sustancias activas se encuentra en los tallos y en las nervaduras foliares. Su espectro de acción es fungicida, insecticida, repelente y acaricida. El tabaco posee toxinas que inhiben la respiración y eliminan insectos por ingesta y por contacto.

La nicotina es uno de los tóxicos orgánicos más poderosos, por tal razón hay que evitar el contacto con los preparados durante la aplicación. Después de una aplicación de nicotina sobre plantas comestibles, deberá esperarse un período de degradación biológica del producto de 3-4 días.
La utilización de las plantas con propiedades biocidas, es un instrumento tecnológico importante dentro del manejo ecológico de las plagas. Existen cerca de mil plantas inventariadas en España, que son potencialmente útiles para el manejo y control de las diversas plagas de los cultivos.

5.- PRODUCTOS NUTRICIONALES ECOLÓGICOS.

Los productos agroalimentarios ecológicos, son aquellos obtenidos de una agricultura basada en el respeto al medio ambiente, al bienestar animal y al mantenimiento o incremento de la productividad del suelo y su estructura, mediante la utilización de técnicas ( tanto tradicionales como actuales ), respetuosas con el entorno y que prescinden del uso de productos químicos de síntesis, apoyándose en otras tales como el control biológico de plagas, las asociaciones y rotaciones de los cultivos, el cultivo de abonos verdes, el aumento de la biodiversidad mediante la utilización de setos y permanencia de malezas, etc.

La necesidad de disminuir la dependencia de productos químicos artificiales en los invernaderos , está obligando a la búsqueda de alternativas fiables y sostenibles.
Actualmente, se están buscando nuevos productos en la agricultura, los cuales sean totalmente naturales.

Debido al empleo indiscriminado de fertilizantes y todo tipo de productos químicos en nutrición vegetal tradicional, se presentan los siguientes problemas en las aguas tanto superficiales como subterraneas:

- Acumulación de nitritos y fosfatos, que se traduce en una pérdida de la potabilidad.
- Salinización de los acuíferos por sobreexplotación de las aguas subterráneas.

Toda esta problemática se extiende a los suelos de uso agrícola, ya que si las aguas están contaminadas, y las empleamos para el riego, terminaremos por contaminar también el suelo de cultivo.
De todos es sabido también que los productos hortícolas, hace algunos años, tenían mayor sabor que los que se producen actualmente.

Entendemos por calidad toda aquella relacionada con el contenido nutritivo (proteinas, vitaminas, oligoelementos, etc.), con sus características organolepticas (aromas, olores y sabores) y con la simultánea ausencia de productos tóxicos o contaminantes (pesticidas, drogas, etc.). Es decir, no solamente los aspectos puramente externos del producto, aunque estos también puedan tener su importancia.

Los abonados desequilibrados y la forma en que éstos se suministran al suelo, como sales solubles y no bajo forma orgánica, modifican profundamente la bioquímica de la planta. Por tanto, los abonos químicos alteran la composición de los alimentos. El uso de abonos nitrogenados puede causar algunos efectos negativos:

- Disminución del contenido de ácidos esenciales en las proteínas, con un incremento de la proteína bruta debido al aumento del nitrógeno no proteico y de aminoácidos no esenciales. En este sentido, debe recordarse que el exceso de nitrato en el suelo da lugar a la formación de nitritos en las plantas, que posteriormente se transforman en nitrosaminas, es decir, en agentes cancerígenos.
- Aumento del contenido de nitratos.
- Disminución del contenido de oligoelementos, por descuidar su aporte o por los efectos antagónicos del nitrógeno y los microelementos.
- Reducción del contenido de materia seca por aumento de la cantidad de agua en el protoplasma celular.
- Disminución de la capacidad de conservación y la resistencia a los parásitos.
Con respecto al empleo de abonos potásicos, se obtiene:
- Una reducción del contenido de magnesio, con lo que quedan perturbados muchos equilibrios (Na/Mg, P/Mg, etc.).
- Una disminución del contenido de oligoelementos, demostrado experimentalmente a través del boro, manganeso y cobre en la hierba, en la soja, etc.

Si hablamos de abonos fosfatados, los efectos son menos evidentes que en los dos casos anteriores, aunque sí resulta significativa la reducción del contenido de ácido ascórbico y carotenos, como es el caso de la lechuga con P2O5 que aparece frecuentemente como ejemplo de la bibliografia especializada.

Si quisiéramos solventar las carencias de microelementos bajo forma soluble, se nos plantea el problema de que las diferencias entre las dosis óptimas y las tóxicas suelen ser muy pequeñas.
Las carencias de oligoelementos se van haciendo más frecuentes y los médicos detectan cada vez más enfermedades debidas a aquéllas. También resulta importante destacar que trece elementos minerales necesarios para el crecimiento y desarrollo normal de las plantas interactúan entre sí en el seno del suelo, y la variación importante de uno o más de ellos influirá en la disponibilidad de los restantes.

En lo que respecta a la toxicidad a través de los elementos, podemos distinguir varios casos:

- Productos que inicialmente no son tóxicos pero que posteriormente, tras sufrir una serie de transformaciones en el organismo, resultan altamente tóxicos para el hombre. Un ejemplo lo encontramos en la ingestión de nitratos, localizados sobre todo en hortalizas y embutidos, que como ya citaba unas lineas atrás se transforman en nitritos que acarrean grandes problemas de toxicidad, al igual que ocurre con muchos fungicidas (ditiocarbamatos), herbicidas (propanil y cloropropano), etc.
Por todas estas razones, existen empresas que están buscando en distintos ecosistemas naturales de todas las partes del mundo, sobre todo tropicales, distintas plantas, extractos de algas, etc., que desarrollan en las diferentes plantas hortícolas distintos sistemas, que les permiten crecer y protegerse de enfermedades y plagas.
Los productos ecológicos tienen de forma general, mejor calidad y sabor que los productos tradicionales.

De esta forma en distintas fábricas y en entornos totalmente naturales, se reproducen aquellas plantas que se ven más interesantes mediante técnicas de biotecnología.
En estos centros se producen distintas sustancias vegetales, para producir abonos orgánicos y sustancias naturales, que se están aplicando en la nueva agricultura.
Para ello y en diversos laboratorios, se extraen aquellas sustancias más interesantes, para fortalecer las diferentes plantas que se cultivan bajo invernadero, pero también se pueden emplear en plantas ornamentales, frutales, etc.

Todos los abonos orgánicos, se pueden utilizar en cualquier especie vegetal y su aplicación es normalmente mediante el riego, colocándose una serie de depósitos auxiliares, a través de los cuales se inyectan en la red de riego, y en las cantidades que veamos oportuno. En este sentido, debemos mencionar que esto acarrea grandes problemas sobre todo en los goteros, que se obstruyen con gran facilidad, por lo que en este tipo de agricultura debemos controlar frecuentemente el funcionamiento de toda la instalación de riego.

En la agricultura ecológica intensiva se le da gran importancia a la aportación de materia orgánica al suelo en forma de estiércol todos los años, aunque podemos utilizar también humus de lombriz, turbas, etc. así como a los abonados de fondo, en los que si podemos utilizar algunos abonos minerales.
El aporte de distintos elementos nutritivos es fundamental para el desarrollo fisiológico normal de la planta, ya que alguna carencia en los mismos, pueden provocar deficiencias en la planta que se pueden manifestar de diferentes formas.

Con la agricultura ecológica evitamos la erosión y contaminación agrícola de suelos y aguas. Mejoramos notablemente la fertilidad de la tierra usando fertilizantes orgánicos, alcanzamos un equilibrio dentro de los agroecosistemas al promover la biodiversidad vegetal y animal, buscando asociaciones de cultivos y usando los insectos auxiliares contra las plagas.
Con este tipo de agricultura producimos alimentos libres de residuos químicos, con menor contenido en agua y mayor contenido en materia seca. Por esto son más sabrosos y sanos, aunque de forma general podemos decir que son de menor tamaño.

5. COMERCIALIZACIÓN.

La agricultura ecológica comienza en Europa al finalizar la Segunda Guerra Mundial, y va extendiéndose a diferente ritmo por los distintos países, de modo que no llega a España hasta los años setenta.

En Andalucía se ha experimentado un significativo incremento de la superficie dedicada a la Agricultura Ecológica en los últimos años, de forma que en 1995 era de 6.450 Ha y cuatro años después, en 1999 ha alcanzado las 47.470 Ha. Este aumento también ha sido provocado por un incremento en el número de productores, que en 1995 era sólo de 277, llegando actualmente a cifras de 1.767.
Aproximadamente el 94 % de la producción agrícola ecológica andaluza está destinada al mercado exterior, en el que la comunidad se ha visto sometida a grandes presiones, derivadas de la lucha con otros países muy competitivos (sobre todo Alemania), por ocupar cuotas de mercado cada vez mayores, soportando innumerables descalificaciones, que han mermado considerablemente la exportación, por ejemplo, de hortalizas y frutas. Por otro lado las exportaciones de aceite y vino han crecido considerablemente, ya que son productos de larga tradición en nuestro país.

El consumo de estos productos comienza a tomar importancia en Europa en la década de los setenta, como consecuencia de la creación de las primeras asociaciones agrobiológicas y debido al interés que países como Alemania y Francia demuestran por esta práctica.

Durante la década de los ochenta se produce un aumento de la demanda a causa de la creciente preocupación por la preservación del Medio Ambiente, con lo cual algunos países meridionales (entre ellos España) se sumaron a estas tendencias. Consecuentemente, al final de esta década la Unión Europea adoptó nuevas políticas para equilibrar la oferta con la cada vez mayor demanda, promocionando la calidad de las producciones agrarias en contraposición con la cantidad, al considerar que esa promoción podía resultar interesante para el desarrollo rural de zonas desfavorecidas, dentro del marco de los Programas de Desarrollo Rural europeo.

En cuanto a la producción en agricultura ecológica intensiva debemos decir que es menor que en la tradicional, y se le exigen las mismas cualidades al producto en cuanto a presencia, sabor, etc. No obstante los elevados precios que presentan las frutas obtenidas con este sistema de cultivo, unido a la gran demanda que presentan, hace de la agricultura intensiva en cultivos intensivos una buena alternativa en los futuros años, donde cada vez más, se están retirando productos fitosanitarios del mercado.


Página anterior

Página 2 de 2
 


       
PORTADAContactoPublicidad
© Copyright Infoagro Systems, S.L.