La Coordinadora de
Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) exigió al vicepresidente
primero de Gobierno y ministro de Interior, Mariano Rajoy, que excluya
inmediatamente el vino del anteproyecto de Ley de Prevención del Consumo de
Alcohol.
En un comunicado, COAG aseguró que el sector vitivinícola puede resultar
afectado de manera muy negativa si se le da la misma consideración que al resto
de bebidas alcohólicas.
Según esta organización, al introducirlo en la misma categoría de bebidas se
asume que éste también es perjudicial para la salud, cuando, sin embargo, está
científicamente demostrado que el vino posee mecanismos metabólicos y
moleculares que permiten un mejor mantenimiento de las células y tejidos
humanos, así como de los órganos más importantes como son el cerebro y el
corazón.
Para COAG el consumo del vino debe mantenerse ligado a la alimentación, y más,
cuando en la futura Ley del Vino se destacan los aspectos históricos,
tradicionales y culturales de los vinos españoles y se especifica que se crearán
vías de difusión del vino español en el resto de estados.
La futura "Ley del Botellón" es "prohibicionista", apunta
COAG, quien considera que "el verdadero objetivo que debe perseguir el
Gobierno es erradicar el abuso, consumo desordenado e impropio del
alcohol".
Añade que "contrariamente a lo que se persigue, el objetivo debe ser la
educación al consumo para recuperar las pautas de comportamiento que
tradicionalmente han estado asociadas al consumo del vino".
Para esta organización, las limitaciones a la comunicación y a la publicidad
impedirán que el sector vitivinícola pueda llevar a término una labor de
comunicación y educación del consumidor.
En este sentido, el responsable del sector vitivinícola de COAG, Manuel Sánchez-Brunete,
confía en que el Ministerio rectifique para que no se intente confundir
"el abuso de alcohol con un consumo moderado de vino beneficioso".
Recuerda que "el vino es uno de los principales atractivos turísticos al
incluirse en la dieta mediterránea y por tanto, una importante vía de ingresos
económicos para el Estado español", el mayor país vitivinícola del
mundo con una superficie de 1.140.000 hectáreas de viñedo, con una producción
que en los años venideros puede situarse entorno a 45 millones de hectolitros
anuales.
Para COAG la disminución del consumo de vinos en España mantiene un ritmo del
2,3 por ciento anual en los últimos diez años, "la mayor caída del
consumo de vino en España supondrá un incremento de los excedentes y una
disminución de la renta agraria del sector productor".
Por esta razón consideran que la aparición de esta Ley supondrá "un
atentado contra los intereses y la existencia del sector vitivinícola", lo
que causará "estragos" en España.

© Copyright Infoagro Systems, S.L.