La Comisión Europea
"pretende simplificar" la normativa sobre las ayudas a la producción
de tomate destinada a industria, informaron fuentes comunitarias.
El Ejecutivo de la UE prepara un nuevo reglamento en el que establece nuevos
requisitos de calidad para los derivados de tomate por cuya materia prima
reciben subvenciones los agricultores.
El borrador ha sido rechazado por el sector de varios países -como Italia y
España- y tiene el apoyo de la industria.
Los representantes de los Estados miembros analizaron esta semana este proyecto,
en una reunión del Comité de Gestión de Frutas y Hortalizas transformadas de
la UE, "sin que hubiera consenso entre los países", según las
fuentes.
Bruselas propone modificar la lista de los alimentos aprobada en 2001 por cuya
materia prima se dan subsidios a los agricultores, de manera que también se
subvencionen los tomates para fabricar los preparados alimenticios y al tomate
congelado.
Los productores de tomate para industria (al igual que los de melocotón y pera)
reciben ayudas según la cantidad de cosecha entregada a las transformadoras y
según vaya destinada a la obtención de ciertos alimentos, como zumos, tomate
concentrado o copos de tomate.
En la norma actual, la denominación de alimentos varía según el porcentaje de
"materia prima seca" y distingue tres tipos: zumos, con un contenido
de hasta un 7 por ciento; otra clase de zumos -entre un 7 y 12 por ciento- y
concentrados, a partir de un 12 por ciento.
Bruselas pretende reservar la denominación de zumos a "productos que se
beban" y tengan como máximo un 7 por ciento de materia seca y, a partir de
ese porcentaje, se definan como "concentrados", según las fuentes.
Añadieron que la división propuesta coincide con las clasificaciones para las
tarifas aduaneras que gravan las importaciones de alimentos con tomate.
Señalaron que el borrador de Bruselas "no tiene que ver con el importe de
las subvenciones ni con el etiquetado".
El Ejecutivo de la UE estudia acometer cambios "más generales" en el
sector del tomate transformado de aquí a finales de año.
Otras fuentes recordaron que en esa fecha se esperan modificaciones en algunos
apartados de la Organización Común de Mercado (OCM) de frutas y hortalizas.
Por otro lado, Bruselas baraja la eliminación de una norma aprobada en 1986 en
la que se fijaban condiciones detalladas dentro del proceso de fabricación,
como los ingredientes añadidos, las alteraciones en la piel, la capacidad del
agua y de impurezas.
Los productores comunitarios consideran que debe mantenerse la normativa actual
y rechazan que se suprima el texto de 1986.
Los agricultores temen que si se subvencionan los tomates que se destinan a
productos como el "ketchup" un volumen importante de cosecha de
"baja calidad" irá a la industria y se superarán los cupos de
producción autorizados por la UE, con las consiguientes penalizaciones

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