Las autoridades sanitarias alemanas confirmaron que ya asciende a cinco el número
de reses infectadas con el llamado mal de las "vacas locas", una de
las cuales fue sacrificada con los síntomas evidentes de la enfermedad.
El primer caso fue detectado hace unas semanas en el estado federado de
Schleswig-Holstein (norte del país), mientras que cuatro restantes procedían
de explotaciones ganaderas de Baviera.
Tres de ellas dieron positivo en el test de detección de la encefalopatía
espongiforme bovina (EEB), que el gobierno alemán decretó como obligatorio
para toda res mayor de treinta meses, a raíz del primer caso.
Una de las vacas de las granjas de Baviera, que fue sacrificada el pasado 2 de
noviembre al presentar trastornos en el sistema central nervioso, supone el
primer caso en Alemania de una res en la ya se ha manifestado la enfermedad.
En las restantes, la infección se confirmó tras ser sometidas al test de EEB
pero todavía no habían presentado síntomas de la enfermedad.
La ministra de Asuntos Sociales de Baviera, Barbara Stamm, aseguró que la res
en la que se había manifestado la enfermedad procedía de una granja en
Rottenbuch, que cuenta con un total de 35 animales.
Las autoridades sanitarias investigan ahora el paradero de los terneros de la
citada res y que no se encuentran en la explotación.
Stamm rechazó que el gobierno bávaro, en el que la Unión Socialcristiana
(CSU) tiene la mayoría, haya encubierto el caso, tal y como lo ha insinuado la
oposición socialdemócrata y verde.
La ministra informó de que, tras descubrirse estos casos, en los próximos días
se procederá al sacrificio de las 380 cabezas de ganado que había en las
cuatro explotaciones bávaras.
Por otro lado, el ministerio federal de Sanidad analiza las posibilidades
jurídicas de prohibir la venta de productos de charcutería elaborados antes
del 1 de octubre, fecha en la que entró en vigor la prohibición de utilizar
material de riesgo, como el tuétano o los sesos de vacuno, en la producción de
embutidos.
La ministra de Sanidad, Andrea Fischer, apeló ya ayer al comercio a retirar
voluntariamente estos productos.
En declaraciones a la primera cadena de televisión pública "ARD",
Fischer justificó la postura adoptada por el ejecutivo, que había prohibido en
octubre la elaboración de embutido con tejidos de riesgo pero no obligó a
retirar de las estanterías las existencias de fecha anterior, con el argumento
de que los asesores científicos no lo habían considerado necesario.

© Copyright Infoagro Systems, S.L.