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EL CULTIVO DEL GIRASOL (2ª parte)
The sunflower growing

1. Origen
2. Botánica
3. Importancia Económica Y Distribución Geográfica
4. Requerimientos Edafoclimáticos
4.1 Suelo
4.2 Temperatura
4.3 Fotoperiodo Y Luz
4.4 Humedad
5. Particularidades Del Cultivo
5.1 Siembra
5.2 Densidad De Plantación
5.3 Riego
5.4 Abonado
5.5 Malas Hierbas
6. Variedades

7. Plagas
8. Enfermedades
9. Aprovechamientos


 
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5. PARTICULARIDADES DEL CULTIVO.

5.1 Siembra.

La época de siembra es variable y dependiente de las características climatológicas de cada región.
Los sistemas de siembra de primavera y de invierno se caracterizan por aprovechar las posibilidades termohídricas que desarrolla el cultivo del girasol.

La principal ventaja de la siembra invernal es el incremento de la producción, tanto de aquenios como de grasa; pero el riesgo de heladas y la competencia de las malas hierbas se incrementa. 
La germinación de las semillas de girasol depende de la temperatura y de la humedad del suelo, siendo la temperatura media de 5ºC durante 24 horas.
La profundidad de siembra se realiza en función de la temperatura, humedad y tipo de suelo.

En zonas húmedas con primaveras cálidas con suelos pesados y húmedos, la profundidad de siembra es de 5 a 6 cm.
En zonas con primaveras secas con suelos ligeros y poca humedad, la profundidad de siembra es de 7 a 9 cm.
Si el terreno es ligero y mullido la profundidad de siembra es mayor, al contrario que ocurre si el suelo es pesado.
El adelanto de la siembra reduce el volumen total de agua percolada al incrementarse el periodo de coincidencia de lluvia con el cultivo ya establecido.

La época de siembra influye directamente en el contenido en aceite de los aquenios, siendo este superior si las siembras son tempranas. 
Las plantas que proceden de siembras superficiales germinan y florecen antes que las procedentes de siembras profundas. 

5.2 Densidad de plantación.


La densidad de plantación depende de las precipitaciones, la fertilidad, de los híbridos cultivados y de la distancia entre surcos.

En zonas áridas es conveniente aumentar la distancia entre surcos (80-100 cm) para garantizar el agua disponible durante los periodos de floración y maduración siendo la población de 45.000-50.000 plantas por hectárea.

En regadío según la fertilidad del suelo y las prácticas agrícolas empleadas la densidad de plantación puede llegar hasta 80.000-100.000 plantas por hectárea.
Si existen riesgos de encamado se incrementa la distancia entre surcos y disminuye la distancia entre plantas. 

5.3 Riego.

Se trata de una planta que aprovecha el agua de forma mucho más eficiente en condiciones de escasez.
Su sistema radicular extrae el agua del suelo a una profundidad a la que otras especies no pueden acceder.
El girasol adapta muy bien su superficie foliar a la disponibilidad de agua en el medio.
Es un cultivo de secano, pero responde muy bien al riego incrementando el rendimiento final.

Si se realiza un subsolado profundo se facilita la penetración del agua, el drenaje y la aireación del terreno, mejorando de forma considerable el resultado del riego.
Requiere poca agua hasta unos diez días después de la aparición del capítulo donde se aplicará 50-60 litros por metro cuadrado.
A partir de este momento las necesidades hídricas aumentan considerablemente y se mantienen hasta unos 25-30 días después de la floración aportando un segundo riego de 60-80 litros por metro cuadrado en plena floración.

5.4 Abonado.

Debido a la elevada capacidad del sistema radicular del girasol para extraer nutrientes, este no es muy exigente en cuanto a abonado.
Las dosis de abono se ajustarán en función de los elementos nutritivos del suelo y del régimen de precipitaciones y de riegos.
La absorción de nutrientes se concentra en los primeros estadios de desarrollo de la planta.
Es un cultivo muy sensible a la toxicidad por aluminio, dificultando su desarrollo radicular y como consecuencia en la parte aérea aparecen síntomas de estrés hídrico o carencia de otros nutrientes como fósforo o magnesio.

-Nitrógeno.

El déficit de nitrógeno es una de las causas del descenso de los rendimientos en el cultivo del girasol.
Es un elemento necesario para el crecimiento, diferenciación y desarrollo de sus órganos.
Una dosis de 80-100 kg/ha contribuye a aumentar la producción en un 15-20%. 
El síntoma de su deficiencia es una clorosis general en cualquier fase de su desarrollo, afectando de igual modo a hojas tanto jóvenes como viejas.
El exceso de nitrógeno reduce de forma sustancial el aceite de la semilla, pero sin embargo incrementa el contenido en proteínas.

-Fósforo.

Durante la floración las necesidades de fósforo son máximas, además su aporte no disminuye el contenido de aceite de las semillas.
El déficit de fósforo repercute directamente tanto en las primeras fases de desarrollo del cultivo como en la formación y llenado de los aquenios.
Los síntomas de deficiencia se manifiestan por una reducción del crecimiento y necrosis en las hojas más bajas.
La fertilización con superfosfato se aplicará en otoño con dosis de 40-80 kg/ha.

-Potasio.

El girasol es una planta que consume elevadas cantidades de potasio, sobre todo antes de la floración.
Como dosis orientativa se recomienda aplicar 1oo kg/ha de potasio (k20)
El potasio actúa como regulador en la asimilación, transformación y equilibrio interno de la planta, contribuyendo de forma activa a su resistencia frente a la sequía.
Los síntomas de carencia se presentan a en las hojas más bajas, mostrando un color amarillo con manchas necróticas.

-Boro.

Este micronutriente es esencial para la división celular de los ápices radiculares, por tanto su deficiencia afecta al desarrollo de las raíces.
Los síntomas de deficiencia aparecen en la época de floración, ya que el capítulo se deforma y las hojas superiores se vuelven quebradizas, malformadas y necróticas con un color bronceado. 
Se aplicará boro a razón de 0.5-1 kg en 200 litros de agua por hectárea con un tratamiento foliar.

-Molibdeno.

La carencia de molibdeno aparece en los primeros estadios de desarrollo, mostrando las hojas más viejas una clorosis con una apariencia abarquillada.
Se recomiendan aplicaciones foliares de 50 g de molibdato sódico en 100 litros de agua. 

5.5 Malas hierbas.

Se recomienda un programa de manejo de malas hierbas por medio de métodos culturales, mecánicos y químicos.

-Métodos culturales.

La buena elección de rotaciones disminuye la introducción de las malas hierbas, si se emplean herbicidas también se deberá realizar una rotación de los mismos.
Si incrementamos la densidad de siembra en el cultivo del girasol hasta límites óptimos, contribuye a combatir las malas hierbas, debido al mayor sombreamiento del terreno.

-Métodos mecánicos.

Si después de la siembra comienzan las precipitaciones y bajan las temperaturas, la germinación se retrasa y se puede formar una costra superficial, por tanto habrá que realizar un rastreado para eliminar la costra y las malas hierbas que hayan emergido.

-Métodos químicos.

Para combatir las malas hierbas es mucho más rentable el empleo de herbicidas; si se emplean herbicidas fenoxiacéticos, se realizarán bajo condiciones climáticas favorables, manteniendo además una zona de protección.
El girasol es un cultivo muy sensible a la atrazina y a la simazina, sobre todo si la siembra se realiza en un terreno tratado el año anterior con elevadas dosis de estos productos.

Los herbicidas que se emplean en el cultivo del girasol se pueden agrupar según el momento de su aplicación en:

*Incorporados en presiembra: se incorporan al suelo mediante una labor después de tratar con un par de pases de cultivador.
A continuación se muestran las materias activas de herbicidas y dosis de aplicación:

PRESIEMBRA DOSIS (l/ha)
Trifuralina 1.2-2.4
Trialato 3
Etalfluralina 3
Dinitramina 2

 

*En preemergencia: se realizan de forma complementaria a los de presiembra.
A continuación se muestran las materias activas de herbicidas y dosis de aplicación:

PREEMERGENCIA DOSIS (Kg ó L/ha)
Alacloro 5 L
Fluorocloridona 2-3 L
Linuron 1-2.5 Kg
Linuron + Pendimetalina 5-7 L
Metolacloro 1-4 L
Metolacloro + Prometrina 4-7 L
Pendimetalina 4-6 L
Terbutrina 2-3 L
Carbetamida 2.5-4 Kg

*En postemergencia: incluye el periodo comprendido entre las seis primeras semanas de vida del cultivo.

POSTEMERGENCIA DOSIS (L/ha)
Fluazifop 1.2-2
Haloxifop 01-feb
Setoxidim 1.5-2.5

6. VARIEDADES.

Las variedades se clasifican según el rendimiento de los aquenios, el contenido total de aceite, el porcentaje de ácido oleico, la inmunidad al Mildiu y al jopo, la duración del ciclo y la altura de la planta.


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